Cabezudos históricos y artesanos

13 febrero, 2015 | Barceloneses, Insólito

En el número 6 de la calle de Rauric se encuentra El Ingenio, una tienda histórica donde se pueden encontrar artículos para fiestas. Destacan por encima de todos los cabezudos, fabricados artesanalmente des de hace casi 200 años.

El Ingenio es un comercio que nació en 1838 gracias a la familia Escalé, que lo fundó como taller de fiestas. Unos años más tarde, concretamente en 1924, los Cardona Homs se hicieron cargo del establecimiento y lo convirtieron en una referencia del sector en Barcelona.

En El Ingenio se pueden encontrar todo tipo de artículos para fiestas, de magia, malabares o circo. Pero hay un artículo que destaca por encima del resto y que hace que el establecimiento sea único: los cabezudos. Las estanterías de la tienda están llenas de estos productos catalanes tan populares. Dragones, águilas, demonios, personajes de diferentes tamaños e incluso Groucho Marx reciben a los clientes que entran.

Rosa Cardona, gerente de El Ingenio, hace aproximadamente 50 años que trabaja en esta tienda de la calle de Rauric custodiada por un cabezudo de Pablo Picasso. Justo en la entrada también se pueden ver fotografías antiguas, y Rosa aún guarda alguno de los primeros catálogos que se publicaron.

Detrás de la parte visible de la tienda se halla el obrador, un taller donde trabaja el señor Agustín. Lejos de utilizar la moderna maquinaria actual, en El Ingenio todavía fabrican todos los cabezudos de forma totalmente artesanal. Generalmente utilizan sus propios moldes, aunque si les llega un encargo concreto, el proceso varía. Entonces crean el prototipo con yeso, para después fabricarlo con cartón piedra. En el taller aún guardan moldes y piezas de más de 150 años de antigüedad, que se han convertido en verdaderas reliquias.