El modernismo desaparecido de Barcelona

30 junio, 2015 | Barceloneses, Insólito

El modernismo es uno de los elementos que definen Barcelona, no en vano la ciudad tiene hasta nueve edificios catalogados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un hecho único en el mundo. Lo que mucha gente no sabe es que el modernismo que se puede ver hoy en las calles barcelonesas es solo una muestra del gran número de edificios que se construyeron, y que este estilo no estuvo presente únicamente en L’Eixample. En Ciutat Vella, por ejemplo, también hubo varias muestras. El libro El modernisme perdut: La Barcelona antiga (“El modernismo perdido: La Barcelona antigua”) recoge un buen número de los edificios que desaparecieron con los años.

Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch son los tres principales exponentes del modernismo en Cataluña. No fueron, sin embargo, los únicos; tras ellos hubo muchos otros arquitectos, varios de ellos de gran nivel, que se pusieron al servicio de la burguesía barcelonesa. Una vez derribadas las murallas que encorsetaban la ciudad, las familias acomodadas de Barcelona quisieron marcharse del denso casco antiguo y fueron llenando de edificios L’Eixample, que crecía con fuerza y extendía la ciudad por el llano hacia los antiguos municipios que rodeaban la capital. El modernismo estaba de moda en ese momento; por eso la mayoría de edificios que se construyeron pertenecían a este estilo.

Sin embargo, L’Eixample no fue la única zona de la ciudad donde el modernismo se implantó. También lo hizo en la actual Ciutat Vella, aunque de otra manera. Raquel Lacuesta Contreras y Xavier González Toran, autores del libro El modernisme perdut: La Barcelona antiga, editado por la Editorial Base y el Ayuntamiento de Barcelona, explican que en las calles de la ciudad antigua muchas tiendas fueron remodeladas con fachadas e interiores modernistas. La volatilidad de los locales comerciales, abocados a los cambios debido a los traslados, los traspasos o el simple cambio generacional, hizo que muchos de estos locales desaparecieran, con pocas excepciones.

Más allá de Ciutat Vella y de L’Eixample, hubo otros lugares de Barcelona con edificios modernistas notables. Uno de estos sitios fue el recinto de la Exposición Universal de 1888, donde hoy se encuentra el parque de la Ciutadella. De hecho, como ocurre a menudo con estos grandes eventos, la mayoría de edificios ya se alzaron con la idea de derribarlos después de la Exposición. Algunos aguantaron unos años, y otros han llegado hasta hoy, como el Arco de Triunfo, que era la puerta de entrada al recinto, o el Castillo de los Tres Dragones.

El Paral·lel fue otra zona de la ciudad con bastantes muestras modernistas, sobre todo en los numerosos cines y teatros que se construyeron cuando esta avenida y su entorno se convirtieron en el centro del ocio barcelonés. El Teatro Olympia, el Café Lionés, el Gran Teatro Onofri o el Gran Cinematógrafo Paralelo son algunos de los establecimientos edificados en la avenida del Paral·lel que ya no existen.

En el citado libro se pueden encontrar imágenes de muchos de los edificios que han desaparecidocon el tiempo. En la introducción los autores explican cuáles son las características que definen el modernismo y cómo este estilo arquitectónico se extendió por la ciudad. Cuentan también que, una vez pasada la moda, durante varios años no se le dio importancia. Esto, sumado a los daños ocasionados por los bombardeos que sufrió la ciudad durante la Guerra Civil y los movimientos especulativos de la época franquista, sobre todo entre las décadas de 1950 y 1960, hizo que se perdieran muchos edificios modernistas, algunos de gran nivel, tal como se puede comprobar en las fotografías que se publican en el libro.

La obra está organizada en siete capítulos que coinciden con las zonas donde hubo más edificios modernistas: “El recinte de l’Exposición Universal de 1888”, “Al voltant de la Barceloneta i del front marítim”, “El Paral·lel , el Poble-sec i Montjuïc”, “La Rambla i el Barri Gòtic”, “El Raval”, “La plaça de Catalunya, el carrer de Pelai i l’entorn” i “Al voltant de la plaça d’Urquinaona”.

Las imágenes, del fondo del Archivo Fotográfico de Barcelona, son: Café La Pajarera, en la plaza de Catalunya (1890-1895); autor desconocido. Teatro Eldorado (1887-1895); autor: Antoni Esplugas. Interior del Palacio de la Industria de la Exposición Universal de 1888; autor: Pau Audouard. Banda militar L’Élite de Ginebra ante la puerta del Gran Hotel Ambos Mundos (1908); autor: Frederic Ballell. Vista del puerto de Barcelona; en el extremo izquierdo de la foto se ve el Gran Hotel Internacional (1880-1889); autor: Antoni Esplugas.