La Ciutadella, una instalación militar que la ciudad convirtió en parque

7 abril, 2016 | Insólito

Durante muchos años, cuando los barceloneses decían que iban al “parque”, todo el mundo sabía que se referían al de la Ciutadella. No el único, porque había otros como el del Laberint d’Horta, el del Guinardó, el Turó Park o el Park Güell, pero todos estos estaban lejos del centro de la ciudad. De hecho, la Ciutadella era el único espacio verde del centro de Barcelona.

El espacio que ocupa el actual parque de la Ciutadella, como ocurre también con Montjuïc, ha tenido una relación ambivalente y contradictoria con Barcelona. De hecho, su nombre recuerda la instalación militar que hicieron alzar las autoridades borbónicas para vigilar la ciudad después de 1714. Fue para construir esta ciudadela militar que Felipe V mandó derribar el barrio de la Ribera. Uno de los periodos más negros de aquella ciudadela militar fue entre 1827 y 1832, los años en los que Charles de Espagnac, conocido como conde de España, fue capitán general de Cataluña. En el libro La ciutat captiva: Barcelona, 1714-1860, Ròmul Brotons explica: “Todos los cronistas de la época coinciden en describir al conde de España como un sádico enloquecido.” En aquellos años hubo muchas personas encarceladas y fusiladas sin garantías de ningún tipo.

En 1841 hubo un primer intento de recuperar la ciudadela para la ciudad, pero no fue hasta la Revolución de Septiembre de 1868 que Barcelona consiguió que el Gobierno, presidido por el general Prim, cediera la fortaleza a la ciudad. Patrícia Gabancho, en el libro La conquesta del verd: Els parcs i els jardins de Barcelona, editado por el Ayuntamiento de Barcelona, explica: “El parque de la Ciutadella fue el premio a una lucha contra el símbolo de la opresión; la fortaleza militar fue derribada por brigadas de voluntarios, eso lo dice todo. El objetivo era derruir, no construir.”

La ciudad aprovechó el espacio que había ocupado la ciudadela para ubicar el recinto de la Exposición Universal de Barcelona de 1888. Algunas de las construcciones que se levantaron todavía existen hoy, así como algunos de los edificios que habían formado parte de la instalación militar. De las primeras edificaciones militares se conservan la capilla castrense, que mantiene el uso religioso; el palacio del gobernador, que la Generalitat republicana convirtió en la sede del Institut-Escola y que hoy es el Instituto de Educación Secundaria Verdaguer, o el antiguo arsenal, que hoy es el Parlament de Catalunya.

Entre los elementos construidos con motivo de la Exposición Universal que aún se conservan, está el umbráculo, diseñado por Josep Fontserè, que es el maestro de obras que realizó el proyecto inicial del parque; el invernadero, concebido en 1884 por Josep Amargós, o una obra de Lluís Domènech i Montaner, el Castillo de los Tres Dragones, que fue el café-restaurante de la Exposición Universal de 1888. Muy cerca está el Museo Martorell, de geología, obra de Rovira i Trias, que fue el primer museo público de la ciudad.

El parque de la Ciutadella, que ocupa una superficie de 17,43 hectáreas, está lleno de esculturas y estatuas de todo tipo. En la web Art públic, Isabel Coll explica el porqué: “El interés por embellecer los jardines del parque de la Ciutadella con obras escultóricas había sido iniciado por Rius i Taulet, entre 1881 y 1884. Como alcalde de Barcelona se hizo eco de aquello de lo que muchos se lamentaban: que la ciudad, a pesar de tener grandes escultores, estaba huérfana de esculturas.” Coll añade: “Fue entonces cuando se planteó ornamentar el parque con la cascada y continuar con otras obras escultóricas.”

La Gran Cascada es uno de los elementos simbólicos del parque, con el Nacimiento de Venus como conjunto central, realizado por el escultor Eduard B. Alentorn, según el modelo de los hermanos Vallmitjana y el diseño de Josep Fontserè y coronado por el grupo Cuádriga de la Aurora, del escultor Rossend Nobas. Sin embargo, hay otros elementos como el lago, por el que se puede dar un paseo en barca, o la escultura Mamut, del escultor Miquel Dalmau, una reproducción a escala natural realizada en 1907 a instancia de algunos miembros de la Junta de Ciencias Naturales de Barcelona.

Paseando por el parque se pueden descubrir un montón de bustos que recuerdan a personajes ilustres de la historia catalana, como Bonaventura Carles Aribau, Manuel Milà i Fontanals, Joaquim Vayreda, Víctor Balaguer, Marià Aguiló, Teodoro Llorente, Joan Maragall, el actor Lleó Fontova o Francesc Carreras Candi. Y a ambos lados de la puerta del Museo Martorell, se encuentran las estatuas sedentes del boticario y naturalista Jaume Salvador y del botánico y geógrafo Félix de Azara, ambas de Eduard B. Alentorn. Algunos de los escultores que tienen obra en el parque son Rossend Nobas, Francesc Pagès, Manuel Fuxà, Venanci y Agapit Vallmitjana, Rafael Atché, Joan Flotats y Josep Llimona.

En varios rincones del parque hay elementos que recuerdan u homenajean hechos o a personas. Cerca del umbráculo hay un monumento “En memoria de los gays, las lesbianas y las personas transexuales que han sufrido persecución y represión a lo largo de la historia. Barcelona 2011”, y muy cerca de la Gran Cascada está la glorieta de la Transexual Sònia, dedicada a Sònia Rescalvo Zafra, que el 6 de octubre de 1991 murió en este lugar asesinada por un grupo de neonazis. No muy lejos hay un ejemplar de ombú dedicado a las personas afectadas de cáncer de mama, el árbol de la Memoria. Y hacia la parte más cercana al Parlament hay una escultura de Josep Clarà dedicada “A los voluntarios catalanes muertos en Francia y en todo el mundo en defensa de la libertad”.

Los accesos al parque de la Ciutadella se abren a los paseos de Pujades y de Picasso, con dos puertas principales donde se alzan varias esculturas. En el interior hay más de un centenar de especies vegetales, y también se pueden encontrar más de un centenar de especies de pájaros.

Pies de foto: La Gran Cascada es uno de los elementos más emblemáticos del parque. Autor: JAF. | La actual sede del Parlament de Catalunya, que ocupa lo que fue el arsenal de la antigua ciudadela militar. En primer término, réplica de la escultura Desconsuelo, de Josep Llimona. Autor: JAF. | La capilla castrense es uno de los edificios de la antigua ciudadela que se han mantenido en pie. Autor: JAF. | El lago navegable en barca es otro de los elementos destacables del parque. Autor: JAF. | Escultura Mamut, del escultor Miquel Dalmau. Autor: JAF. | El Castillo de los Tres Dragones, obra de Lluís Domènech i Montaner, fue edificado con motivo de la Exposición Universal de Barcelona de 1888. Autor: JAF. | Monumento a los voluntarios catalanes muertos en Francia y en todo el mundo en defensa de la libertad, 1914-1918 / 1939-1945. Autor: JAF. | Árbol de la Memoria, un ejemplar de ombú dedicado a las personas afectadas de cáncer de mama. Autor: JAF.