La Cofradía de Santa Marta, siete siglos de historia

28 julio, 2015 | Barceloneses, Insólito

Los gremios y las cofradías fueron unas instituciones muy importantes en la sociedad barcelonesa medieval. Eran asociaciones profesionales que se encargaban de ayudar a sus miembros y de defenderlos, a ellos y a su profesión, ante otros gremios o las instituciones, de algunas de las cuales formaban parte. En Barcelona queda todavía alguna de estas instituciones más que centenarias en las que, a pesar de conservar algunos rasgos tradicionales, se han sabido adaptar a la realidad actual. Una de estas es la Cofradía de Santa Marta, que reúne a hosteleros, taberneros y aventureros, como mínimo, desde finales del siglo XIV.

Teresa Maria Comellas i Cuadern, autora del libro Les confraries barcelonines, ahir i avui, editado por el Ayuntamiento de Barcelona en el 2007, explica: “Los menestrales se agrupaban en gremios y las primeras cofradías barcelonesas nacieron en su seno. También podía ser que la cofradía diera paso al gremio. Gremio y cofradía actuaban juntos. La misión del gremio era la reglamentación del oficio, la confección y el control de la calidad del producto, la lucha contra la competencia entre sus miembros, además de velar por el prestigio del oficio en la ciudad”. Y añade: “El cofrade, al ingresar en la cofradía, aportaba una cantidad económica mensual que iba a un fondo común o caja de limosnas. Con esta caja se auxiliaba a los cofrades enfermos o necesitados y a sus viudas y huérfanos, y se procuraba un sepulcro a los muertos. El gremio era regido por un consejo directivo, presidido por el prohombre”.

Andreu Avel·lí Artís, Sempronio, y J. B. Solervicens, autores del libro Apuntes históricos sobre la Confraria de Santa Marta de Hostalés y Tabernés, publicado en 1945, defienden que gremio y cofradía “son, históricamente, la misma entidad, o sea, la asociación de individuos de un mismo oficio o profesión, bajo la advocación de un santo”.

La importancia que tuvieron los gremios y las cofradías queda clara por su presencia en el Gobierno de la ciudad. Así lo explica Teresa Maria Comellas: “El Consejo de Ciento de la ciudad de Barcelona, institución del Gobierno municipal, fue definitivamente constituido en 1265 por Jaime I y estaba formado por cien personas, entre las cuales se encontraban los prohombres de los gremios o cofradías”.

Según explican Sempronio y Solervicens, la primera vez que sale citada la Cofradía de Santa Marta, de hosteleros, taberneros y aventureros, es el 23 de mayo de 1393 en un documento del almotacén, que era el funcionario municipal encargado de los servicios de abastecimiento, en el que se habla de la existencia de esta asociación, que, por lo tanto, debe suponerse que es anterior a esta fecha. Según los autores, “aventureros” era como se denominaban los que realizaban el servicio a domicilio.

Las cofradías se regían por unas ordenanzas, y las primeras que dejaron constancia de la Cofradía de Santa Marta son de 1434, pero no se conoce el texto completo. Las que han llegado enteras a la actualidad son de 1475 y fueron aprobadas en época de Alfonso el Magnánimo. El hecho de que el Gremio de Hosteleros se pusiera bajo la advocación de Santa Marta se debe a que esta santa, hermana de Lázaro y de María, es considerada “hostelera” de Jesús.

En época medieval, formaban parte de la cofradía los hosteleros, taberneros y aventureros y sus familias, y había tanto hombres como mujeres, aunque estas pagaban la mitad de la cuota. Entre las funciones de la cofradía se encontraba la de facilitar asistencia personal a los cofrades que lo necesitaran, quienes tenían, entre otras obligaciones, la de asistir al entierro de los demás cofrades, fueran —y las ordenanzas lo especificaban— marido, mujer, hijo, hija, oficial u oficiala. Además, en caso de pobreza, encarcelamiento o cautiverio de un cofrade, la cofradía lo ayudaba en todo lo que podía. Si la persona podía restituirlo posteriormente, tenía que hacerlo, pero si no podía, las ordenanzas recogían que era “por amor de Dios”.

Hoy, en la Cofradía Gastronómica Santa Marta de Hosteleros, Taberneros y Aventureros de Barcelona, colaboran los gremios de Restauración y de Hoteles de Barcelona, así como varios grupos empresariales del mundo de la hostelería y la restauración. Cada año, con motivo de la festividad de la patrona, se celebra una misa en Santa Maria del Mar, donde la cofradía tiene un altar con la imagen de Santa Marta. Ese mismo día se nombran a los nuevos cofrades, y se conceden los títulos de Cofrade de Mérito, a alguna personalidad ajena a la cofradía, y de Cofrade de Oro, que reconoce a miembros de la entidad.

La cofradía también lleva a cabo actividades con finalidad social, entre las cuales, Santiago Soteras, actual prohombre jefe, destaca la Comida de Navidad, que desde hace años se ofrece a las personas que van cada día al comedor de las Hermanas de Calcuta del barrio del Raval. Ese día, los cofrades, algunos de los cuales habitualmente están al frente de hoteles y restaurantes de la ciudad, sirven el típico menú de Navidad, escudella y carn d’olla, pollo a la catalana y turrones, a indigentes y personas sin techo.

Las imágenes muestran el escudo de la cofradía, el altar de Santa Marta en Santa Maria del Mar, un fragmento de unos gozos en Santa Marta, un momento de la celebración de la festividad de Santa Marta del 2013, el menú del banquete de la celebración de Santa Marta del año 1949 y un momento de una comida de Navidad.