Las enramadas en los orígenes de la Fiesta Mayor de Gràcia

14 agosto, 2015 | Barceloneses, Insólito

Los orígenes de la Fiesta Mayor de Gràcia hay que ir a buscarlos a mediados de la segunda década del siglo XIX, probablemente poco después del final de la guerra de la Independencia española. Originalmente las calles no se decoraban como en la actualidad y era una fiesta más bien campesina. Gràcia era entonces parte del “Distrito de las afueras” de Barcelona y su territorio estaba poblado de masías, algunas de las cuales se habían convertido en casas de veraneo de familias barcelonesas, y se empezaban a urbanizar las fincas convirtiendo las tierras de cultivo en plazas y calles.

Vicenç Sanclemente explica en el libro Gràcia, historia de la festa més gran del pla (“Gràcia, historia de la fiesta más grande del llano”), editado en 1990, que a finales del siglo XVIII los gracienses celebraban dos fiestas grandes: una, el 25 de marzo, con motivo de la Anunciación, porque es la advocación de la Virgen de los Josepets; y la otra, como buena comunidad campesina, por San Isidro Labrador, el 15 de mayo. Parece que fue a partir de 1817 cuando se trasladó la fiesta a agosto.

Todas las fiestas mayores tienen una connotación religiosa, porque siempre hay en su origen el homenaje a un santo o a una advocación de la Virgen que la población ha elegido como patrón o patrona en un momento u otro de la historia. En el caso de la Fiesta Mayor de Gràcia, aunque la mayoría de autores tienden a decir que es en honor de la Virgen que se celebra el 15 de agosto, también existen algunas voces que a lo largo de la historia se han decantado por dar el patronazgo a San Roque, cuya festividad se celebra el día 16. Y de hecho, cada año se celebra todavía un homenaje a la figura del santo que hay en una capillita en el cruce de las calles del Progrés y de la Llibertat.

La manera de decorar las calles tal como se hace hoy es bastante posterior. En un principio se engalanaban con enramadas, es decir, con ramajes, árboles y flores. Esta es una tradición que viene de las fiestas de primavera y está muy relacionada con la festividad de Corpus Christi, una de las principales celebraciones del calendario festivo. En algunos lugares han derivado hacia las alfombras de flores. En Gràcia, según explica Vicente Sanclemente, fue en 1862 cuando las enramadas empezaron a cambiar hasta convertirse en otro tipo de decoración. Parece que fue la calle Ample, la actual calle de Verdi, la que fue adornada con iluminación durante un par de días y ya en 1869 la prensa de la época hablaba de calles engalanadas con ramajes, banderitas y tiras de papeles de colores. Y poco a poco, fueron apareciendo los decorados más o menos elaborados hasta llegar a la situación actual en la que la decoración es la esencia de la Fiesta Mayor de Gràcia.

A finales del siglo XIX, cuando la Vila de Gràcia era un municipio independiente, la Fiesta Mayor vivió uno de los momentos de máximo esplendor. Casi todas las calles tenían algún tramo decorado y llegaron a ser un centenar. Sin embargo, también se han vivido momentos difíciles. En el año 1853 no hubo fiesta a causa de una grave epidemia de cólera. Y parece que en 1856 fue prohibida después de una importante revuelta que tuvo lugar en el mes de julio. Y tampoco se celebró en 1909, pocos días después de la Semana Trágica, ni entre los años 1936 y 1938, durante la Guerra Civil. Sí hubo en 1939. Y al final de la época franquista estuvo a punto de desaparecer. En 1978 solo se adornaron 4 calles, pero en 1981 ya volvían a ser 14.

El decorado es el elemento que hace diferente la Fiesta Mayor de Gràcia, pero durante unos años hubo otro elemento que marcó una época: el envelat (en castellano, entoldado). Presente desde mediados del siglo XIX en las plazas de la ciudad, este elemento habitual en las fiestas mayores de pueblo tomó un protagonismo muy destacado en Gràcia desde finales de la década de 1960 y en los primeros años de la de 1970, gracias a la competencia de las plazas del Diamant y del Sol. En aquellos años hubo una programación de un nivel muy elevado en ambos envelats. Por ellos pasaron nombres como Joan Manuel Serrat, La Trinca, Raimon, Maria del Mar Bonet, Antonio Machín, Lone Star, Sylvie Vartan, Tom Jones, Los Brincos, Los Mustang o Los Diablos, entre muchos otros.

Aunque las calles y sus decorados son la esencia de la Fiesta Mayor de Gràcia, las entidades de la vila también participan y han participado en ella de antiguo. En el segundo tercio del siglo XIX las cooperativas, los gremios, los centros de recreo o las entidades de tipo político organizaban bailes y actividades y se establecía una gran rivalidad. Algunas entidades, como el Centre Gracienc de la calle Gran contrataba a orquestas formadas por profesores del Liceu y otras programaban zarzuela o teatro. En uno de estos centros, La Granada Graciense, tuvo lugar una de las primeras representaciones de la obra Terra Baixa, de Àngel Guimerà.

Pies de foto, de arriba abajo: Decorado de la calle de Vic en 1925. Autor: Joan Maymó | Portalada de la calle del Progrés en 1933. Autor: Ritma | Gigantes y cabezudos ante una carpa en la Fiesta Mayor de 1924. Autor: Josep Badosa | La calle de Bruniquer en 1927. Foto: Joan Maymó. | Merienda infantil en la calle de la Mare de Déu dels Desemparats en 1935. Autor: Pérez de Rozas | Baile en una carpa en la Fiesta Mayor del 1987. Autora: Colita. | Baile en una plaza en la Fiesta Mayor de 1948. Autor: Pérez de Rozas. Todas las fotos pertenecen a los fondos del Archivo Fotográfico de Barcelona.