Pegaso, de marca de vehículos a parque

17 febrero, 2015 | Barceloneses, Insólito

Hispano-Suiza, Pegaso e Iveco. Son tres marcas de automóviles, y las tres se fabricaban en la Sagrera. Concretamente, en la fábrica que durante 70 años funcionó en el espacio que hoy ocupa el parque de la Pegaso. Miles de trabajadores, la mayoría de Barcelona, y muchos de ellos de la Sagrera y Sant Andreu, trabajaron en una fábrica que se convirtió en un referente en la ciudad. La empresa cuidaba mucho a los trabajadores y era también escuela. Mucha gente joven entraba allí como aprendiz y luego seguía trabajando hasta la jubilación.

La empresa Hispano-Suiza se instaló en la Sagrera en 1907 y al año siguiente se empezaron a producir los primeros camiones y autobuses. En 1946 la sociedad ENASA (Empresa Nacional de Autocamiones SA) se hizo cargo de la fábrica, y un año después cambió la marca de los vehículos, que pasaron a llamarse Pegaso. La fábrica siguió funcionando en la Sagrera hasta principios de los años ochenta, momento en que se trasllasdó a la Zona Franca. Al final de la década de los noventa el Instituto Nacional de Industria (INI), al que pertenecía ENASA, y la marca FIAT llegaron a un acuerdo para que la Pegaso pasara a formar parte de Iveco. A partir de ese momento la multinacional italiana fue reduciendo personal e incentivando las prejubilaciones de los trabajadores más veteranos.

Según Joan Muñoz, ex trabajador de la fábrica, ser trabajador de ENASA reportaba grandes beneficios para la época. Además de tener un sueldo más alto que en otras empresas, los trabajadores recibían regalos en Navidad, disponían de una mutua laboral y también de comedor, tenían cocina propia y acceso a menús muy asequibles. Además, en la fábrica había un economato, donde se podían comprar víveres a buen precio. Hasta los año noventa trabajaron allí unas 3.500 personas. La mayoría eran de la Sagrera y de Sant Andreu o de barrios cercanos. Tras la muerte de Franco, el movimiento obrero en la fábrica fue muy activo. Los sindicatos consiguieron, por ejemplo, que la empresa volviera a admitir a los trabajadores que habían sido despedidos y encarcelados porque tenían un ideario político contrario al régimen. Muchos de estos episodios los captó la cámara de Muñoz, delineante y activista sindical, pero también fotógrafo. Actualmente tiene más de 300 imágenes digitalizadas que repasan el día a día de la fábrica automovilística. Esas imágenes se convertirán en una exposición en otoño.

ENASA trasladó la producción a la Zona Franca entre los años 1980 y 1981. Entonces el recinto de la Sagrera quedó vacío, y en 1982 el Ayuntamiento convocó un concurso para transformar la antigua fábrica en parque urbano. El proyecto ganador fue el de los arquitectos Enric Batlle y Joan Roig. Su diseño preveía la desaparición de todos los edificios que componían la antigua fábrica, excepto la fachada principal. En este espacio había habido la enfermería y el personal que diseñaba la tapicería y los acabados de los vehículos. Las antiguas oficinas se convirtieron en un cuartel de la Guardia Urbana y en un equipamiento sanitario. El resto del solar se convirtió en parque. El parque de la Pegaso se inauguró el 8 de noviembre de 1986 y el coste de la obra fue de 550 millones de pesetas (unos 330.000 euros). Actualmente en el parque de la Pegaso hay tres placas que recuerdan el uso fabril del recinto y homenajean a las personas que trabajaron en la fábrica.