La Casa de las Alturas, una sede de distrito con historia

2 noviembre, 2016 | Barceloneses, Insólito, Tu Ayuntamiento

En la década de 1980, cuando el Ayuntamiento democrático empezaba a caminar, se apostó por la descentralización municipal. Esto implicaba que cada distrito debía tener una sede para los servicios administrativos. En algunos casos se mantuvieron los edificios de las antiguas tenencias de alcaldía, que ocupaban las sedes de los que habían sido ayuntamientos del llano de Barcelona, como Les Corts, Gràcia, Sant Martí de Provençals o Sarrià, por ejemplo. En el caso de Horta-Guinardó, aunque la sede del Ayuntamiento de Horta todavía existe en la plaza de Santes Creus —actualmente es un centro que pertenece a Servicios Sociales—, la tenencia de alcaldía estaba en un piso de la calle de Santa Fe, en el vecino distrito IX Nord, hoy Nou Barris. Años después se decidió convertir un curioso edificio de la ronda del Guinardó en la sede del Distrito. Este edificio, de estilo arabizante, es conocido con el nombre de Casa de las Alturas.

La Casa de las Alturas se encuentra en una punta del parque de las Aigües y tiene un estilo que, cuando menos, sorprende a quien la ve por primera vez. En un informe elaborado a petición de la Sociedad General de Aguas de Barcelona fechado en enero de 1978, el catedrático de arquitectura Joan Bassegoda Nonell dice: “La impresión que causa el chalet de Alturas es de perplejidad. Su decoración de tipo musulmán no acaba de encajar con las proporciones, regulares y un tanto pretenciosas del edificio. Por su forma rectangular y su patio central parece inspirado, por lo que a las proporciones se refiere, en un edificio renacentista, en tanto que la decoración morisca parece añadida y sin relación con las proporciones antedichas.” Parece claro que tras este edificio hay una historia, y es una historia muy curiosa.

Para saber quién y por qué construyó la Casa de las Alturas hay que remontarse a la segunda mitad del siglo XIX, cuando Sant Martí de Provençals era todavía un municipio independiente y se construyeron dos depósitos de agua para abastecerlo que se instalaron en la parte alta del término municipal, en el barrio del Guinardó. Para preservar la calidad del agua y evitar que en el futuro se pudieran instalar cerca industrias que provocaran posibles filtraciones y estropearan el agua, se adquirió un gran terreno en los alrededores de los depósitos. Gran parte de este terreno es, hoy, el parque de las Aigües.

El 20 de noviembre de 1890, Nicolás Reculez Chevalier, en calidad de director de la Sociedad General de Aguas de Barcelona, pidió permiso al Ayuntamiento de Sant Martí de Provençals para edificar “una casa torre de planta baja y primer piso en la montaña, en los terrenos contiguos al camino denominado de la Llegua y el torrente de Casa Velas”. El permiso, firmado por el alcalde, Andrés Framis Güell, fue concedido el 27 de julio de 1891. En la petición firmada por Reculez explicita que el nuevo edificio sustituía una edificación preexistente en el mismo lugar. El edificio se levantaba junto a los depósitos que abastecían de agua Sant Martí de Provençals desde hacía dos décadas.

La intención de Reculez era, en realidad, construir su residencia particular, y parece que el estilo arabizante fue parte de su encargo al maestro de obras Enric Figueres, que fue quien firmó el proyecto. A la hora de la verdad, el director de la Sociedad General de Aguas de Barcelona fue cesado y se dedicó el edificio a otros usos, entre los que se encontraba el de casa de veraneo para los directivos de la compañía, casa de colonias para los hijos de los trabajadores y sede del Instituto de Investigación Hidrológica.

En la descripción del edificio que hace Joan Bassegoda en el informe citado, se destaca el uso de elementos propios de la arquitectura islámica. Así describe el catedrático de arquitectura las fachadas del edificio: “Las puertas y ventanas de la fachada principal y de las laterales aparecen adornadas con un alfiz hecho con bajorrelieves de piedra artificial, y algunos casos de yeso, imitando los atauriques nazaritas.” Y explica del patio central: “Está igualmente como si de un monumento granadino se tratara con arcos de herradura lobulados y alfiz decorado con atauriques de yeso.” Aunque Bassegoda no lo menciona, hay constancia documental de que en el centro del patio había una fuente ornamental.

El informe de Joan Bassegoda fue redactado en un momento en el que se dudaba entre mantener o derribar el edificio. La resolución del catedrático fue clara: “No es aconsejable la demolición del chalet de Alturas pues es un buen ejemplo de cómo entendían la decoración, más que la arquitectura, los representantes del romanticismo eclecticista.”

Ese mismo año 1978 y meses después del informe de Bassegoda, el Ayuntamiento, aún en época predemocrática, adquirió el parque de las Aigües y lo abrió al público. La Casa de las Alturas, situada en un extremo del parque, quedó fuera de la operación y pendiente de uso, hasta que a mediados de la década de 1980, en una visita de obras previa a la inauguración del túnel de la Rovira, el concejal del Distrito, Albert Batlle, y otros responsables municipales la vieron y pensaron que podía ser una buena sede de Distrito. Desde el año 1982 los servicios municipales de Horta-Guinardó ocupaban el segundo piso del Centro Cívico del Guinardó, y el espacio se había hecho pequeño.

Una vez adquirida por el Ayuntamiento, en 1989, tras ser rehabilitada y reformada para adecuarla a los nuevos usos administrativos, según un proyecto del arquitecto Víctor Argentí, la Casa de las Alturas fue inaugurada como nueva sede del Distrito de Horta-Guinardó.

En el proceso de convertirse en sede municipal, el edificio perdió la fuente del patio y el acceso por el centro de la fachada, pero mantuvo la estructura y el estilo arabizante. Junto este están todavía los depósitos que son el origen del parque y del edificio, y las instalaciones de mantenimiento y bombeo del agua.

Pies de foto: La Casa de las Alturas a principios del siglo XX. El acceso era directamente por la puerta central y la galería de la planta baja estaba a nivel del suelo. Autor desconocido. Archivo Distrito de Horta-Guinardó. | La Casa de las Alturas en la actualidad, como sede del Distrito de Horta-Guinardó. La galería de la planta baja queda elevada y el acceso se hace por una escalera lateral. Autor: JAF. | El jardín que hay sobre los depósitos de agua en la actualidad. Los depósitos aún funcionan y son propiedad de Agbar. Autor: JAF. | La estructura de los depósitos, al aire libre, durante unas obras llevadas a cabo en la década de 1930. Autor desconocido. Archivo Distrito de Horta-Guinardó. | Patio interior antes de la reforma. En el margen izquierdo se pueden ver plantas de la fuente ornamental que había en el centro. Autor desconocido. Fondo Felip Capdevila – Archivo Distrito de Horta-Guinardó. | Patio de la actual sede del Distrito de Horta-Guinardó, sin la fuente central. | Fachadas lateral y posterior de la Casa de las Alturas en la actualidad. Autor: JAF.