Más de dos siglos de información diaria de la ciudad

10 enero, 2017 | Barceloneses, Insólito, Tu Ayuntamiento

Durante muchos años la gente conoció el Diari de Barcelona con el apodo de El Brusi, por el apellido de la familia propietaria de la publicación, pero, contrariamente a lo que muchas personas pensaban, no fueron los Brusi los que fundaron el periódico, aunque sí fueron ellos los que lo consolidaron en las primeras épocas y mantuvieron su propiedad durante 109 años. El fundador del diario fue Pedro Pablo Husson de Lapezarán, que obtuvo, el 6 de abril de 1792, el privilegio preceptivo del rey Carlos IV de poder editarlo. El diario salió a luz el 11 de septiembre de ese mismo 1792. El Ayuntamiento, bajo la presidencia del corregidor marqués de las Amarillas, lo había autorizado a lucir el escudo de la ciudad en la cabecera.

El Diari de Barcelona tuvo una vida que llegó a 217 años. Una trayectoria larga, pero que no fue fácil ni apacible, aunque también tuvo periodos de estabilidad. La época más estable fue el siglo largo que estuvo en manos de los Brusi, y la más complicada, los últimos años de vida, a partir de la década de 1970, con varios cambios de propiedad y de dirección, e incluso, con un proyecto de autogestión por parte de los trabajadores, que no tuvo éxito.

A lo largo de los años fue editado en tres idiomas: castellano, catalán y francés. Originalmente fue publicado en castellano, y durante la época de la dominación francesa, entre los años 1808 y 1814, fue editado en catalán y francés. Durante la Guerra Civil, incautado por Estat Català, fue editado de nuevo en catalán, y desde 1940 hasta 1986 utilizó el castellano. Desde entonces hasta que desapareció definitivamente se editó en catalán. A pesar de mantener una continuidad, la cabecera también cambió según las épocas históricas. Nació como Diario de Barcelona, durante la Guerra Civil salió como Diari de Barcelona: Portantveu [sic] d’Estat Català, en los años de la dictadura franquista recuperó el Diario de Barcelona original, en 1986 volvió a ser Diari de Barcelona, entre abril de 1993 y enero de 1994 salió con el nombre de Nou Diari, y vivió los últimos años como medio digital, de nuevo con el nombre de Diari de Barcelona.

La propiedad de este medio barcelonés pasó por varias manos. En 1810 los ocupantes franceses apartaron a Husson de la dirección y la propiedad, que recayó en los impresores Alzine y Barrera, con Manuel Andrés Igual como director literario. Al terminar la Guerra del Francés, el diario pasó a manos de otro impresor: Antoni Brusi. Él y sus sucesores fueron los propietarios del periódico durante más de un siglo, hasta que en 1923 pasó a ser propiedad de la Editorial Barcelona, empresa controlada por el industrial Damià Mateu, padre de quien sería el primer alcalde barcelonés de la dictadura franquista, Miquel Mateu, que en 1940 obtuvo el permiso de las autoridades franquistas para volverlo a editar. Y lo hizo con la colaboración del Grupo Godó, editor de La Vanguardia. A finales del año 1974 los Godó vendieron su parte a Josep Maria Santacreu, un empresario catalán cercano al ministro franquista y al posterior fundador de Alianza Popular, Manuel Fraga. Santacreu acabó consiguiendo toda la propiedad del diario, pero finalmente presentó suspensión de pagos y lo cerró. Era el mes de junio de 1980.

Pero al Diari de Barcelona le quedaban aún unos cuantos años de historia. En octubre del mismo 1980 reapareció con una fórmula de autogestión por parte de los trabajadores, que no acabó de cuajar, y el 22 de marzo de 1984 volvió a desaparecer. El Ayuntamiento de Barcelona quiso evitar la desaparición de una cabecera tan representativa y la compró, junto con los archivos, para ceder su explotación, que estuvo a cargo del Grupo Zeta, con la empresa municipal Iniciativas SA y la ONCE. A finales de 1989 el grupo editor de El Periódico se retiró de la publicación y el Diari de Barcelona quedó en manos de la ONCE, que en julio de 1992 lo vendió a la sociedad ECD, propiedad de los hermanos Emili y Carles Dalmau, que lo editaron con la cabecera de Nou Diari hasta el mes de enero de 1994. En el año 1998 el Ayuntamiento lo volvió a editar, ya como diario digital, hasta que en el año 2009, gestionado por BTV, perdió definitivamente el nombre, transformado en www.btvnoticies.cat.

En los dos siglos largos de vida del Diari de Barcelona firmaron en sus páginas nombres como: Joaquim Rubió i Ors, Víctor Balaguer, Manuel Milà i Fontanals, Manuel Durán i Bas, Joan Maragall, Josep Coll i Vehí, Andreu Avel•lí Artís i Tomás (que utilizaba el seudónimo de Sempronio), Josep Faulí, Josep Maria Cadena, Carles Soldevila, María Luz Morales, Josep Pla, Josep Maria de Sagarra, Antonio Franco, Carlos Pérez de Rozas, Enrique Arias Vega, Salvador Alsius, Xavier Vidal Folch y Margarita Rivière, entre otros. Algunos de los nombres de la primera época se pueden encontrar en el nomenclátor de calles de Barcelona, y entre los más recientes hay periodistas de reconocido prestigio.

Entre los directores que tuvo el Diari de Barcelona hay nombres como: Antoni Brusi i Ferrer, Joan Mañé i Flaquer (con línea directa e influencia en el Consejo de Ministros de la época), Miquel dels Sants Oliver, Enrique del Castillo, Manuel Martín Ferrand, Josep Pernau, Tristán la Rosa, Antoni Alemany, Santiago Vilanova, Enric Sopena o Cristina Ribas, que lo dirigió en la época que fue diario digital.

El año 2017 se celebra el 225.º aniversario de la aparición del Diari de Barcelona, y por este motivo el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona ha organizado la exposición “Diario de Barcelona: una empresa periodística (1792-2009)”, con imágenes, ejemplares y documentos de su fondo que permiten conocer la historia del que durante muchos años fue el decano de la prensa continental, porque solo en Gran Bretaña había un periódico más antiguo que el Diari de Barcelona.

Pies de foto: Ejemplar del número 1 del Diario de Barcelona, mostrado en las vitrinas de la exposición. | Felicitación de los repartidores del Diario de Barcelona, probablemente de la década de 1900. | Ejemplar del Diari de Barcelona de la época republicana que se puede ver en la exposición. | Caricatura de Joan Mañé i Flaquer publicada en L’Esquella de la Torratxa el 25 de julio de 1885. | Cajas de composición manual en la imprenta del Diari de Barcelona, antes del año 1936. | Dibujos de Cesc publicados en el Diari de Barcelona. | Ejemplares del Nou Diari editados en 1994 por la asamblea de trabajadores. | La exposición en el vestíbulo de la Casa de l’Ardiaca, sede del Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona.