Una metrópoli colonial llamada Barcelona

28 septiembre, 2016 | Barceloneses, Insólito, Tu Ayuntamiento

En otoño de 1966 llegó a Barcelona una cría de gorila albino capturado unas semanas antes en Guinea, que entonces era una colonia española. Este gorila fue bautizado como Copito de Nieve, nombre que, ya en época democrática, fue catalanizado y desde finales de la década de 1970 fue conocido como Floquet de Neu. El gorila albino se convirtió en un icono de la ciudad y en uno de sus embajadores más célebres. El hecho de que Copito de Nieve fuera a parar al Zoo de Barcelona no fue una casualidad, ya que la capital catalana tenía en Guinea, desde el año 1959, el Centro de Experimentación y Adaptación Animal de Ikunde, cuyo responsable era el primatólogo Jordi Sabater Pi.

La historia de Copito de Nieve es bastante conocida: unos lugareños lo encontraron agarrado al cuerpo de su madre, a la que habían abatido poco antes. Cuando vieron la rareza de su aspecto, decidieron ofrecerlo a Sabater Pi, que lo adquirió por 15.000 pesetas. El animal estaba enfermo y el primatólogo lo cuidó. Una vez curado y ante la pocas probabilidades de subsistencia por sus características, Sabater se decidió a llevarlo al Zoo de Barcelona. La rareza del albinismo del gorila atrajo rápidamente a la comunidad científica del momento e hizo que se convirtiera en motivo de atención internacional. La ciudad lo recibió con todos los honores. Visitó el Ayuntamiento, donde fue fotografiado con el alcalde del momento, Josep Maria de Porcioles. E incluso se le hizo un DNI con el nombre que le habían dado los nativos guineanos: Nfumu Ngi. Constaba con domicilio en el parque de la Ciutadella y con el estado civil de “casado”.

Esta historia es bastante conocida, pero lo que no es tan sabido es por qué Barcelona tenía un centro en Guinea y cuál era su actividad. De hecho, la ciudad actuó como metrópoli colonial, con todo lo que ello significa. El Museo de las Culturas del Mundo lo explica en una exposición temporal que se puede visitar hasta principios de febrero del 2017.

La aventura española en Guinea se remonta al último tercio del siglo XVIII, cuando Portugal cedió a España la isla de Fernando Poo y los derechos comerciales sobre la parte adyacente del continente, gracias a los tratados de San Ildefonso y El Pardo (1777-1778). Con todo, el primer gobernador español en tomar posesión de la isla no lo hizo hasta 1858, y su poder no fue efectivo hasta dos décadas más tarde. Por otro lado, España no consiguió el control sobre la zona continental de Río Muni hasta la segunda mitad de la década de 1880. Estos territorios, junto con las islas de Annobón, Corisco, Elobey Grande y Elobey Chico, formaron la Guinea Española. Para intentar evitar la descolonización que reclamaba la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1959 el Gobierno de Madrid convirtió estos territorios en dos provincias españolas: Fernando Poo y Río Muni. Finalmente, en 1968 Guinea Ecuatorial se convirtió en un país independiente.

La burguesía catalana y barcelonesa ya estaba bastante acostumbrada a hacer negocios en tierras lejanas. Los llamados indianos, o también americanos, lograron auténticas fortunas en las colonias americanas, asiáticas y africanas. Y Barcelona tuvo su papel en la Guinea Española. Así se explica en la exposición: “Desde finales del siglo XIX, la rica actividad industrial radicada en la Ciudad Condal había estimulado una importante transferencia de inversiones hacia aquella colonia lejana, mientras los misioneros claretianos, desde su sede en Vic, se encargaban de las tareas de evangelización de las poblaciones autóctonas. A medida que se consolidaba la empresa colonial, la explotación de las riquezas del territorio —cacao, café y maderas nobles, principalmente—, se vio secundada por una red cada vez más numerosa y diversa de colonos y de proyectos, algunos de los cuales fueron concebidos bajo criterios científicos. Quizás el colofón de estos proyectos fue la creación, en 1959, del centro Ikunde.”

La confluencia de diferentes intereses científicos y económicos permitieron la creación del Centro de Experimentación y Adaptación Animal de Ikunde, financiado por el Ayuntamiento de Barcelona. Al frente de la iniciativa estaba el director del Zoo, Antoni Jonch; el director de Parques y Jardines, Lluís Ruidor, y el director del Museo Etnológico y Colonial (actual Museo Etnológico), August Panyella. El primatólogo Jordi Sabater Pi fue el conservador de Ikunde. Durante los años de su existencia, este centro proveyó los fondos zoológicos, botánicos, etnológicos y arqueológicos de la ciudad. Cuando el centro cerró a raíz de la independencia de Guinea Ecuatorial, sus pertenencias se trasladaron al Museo Etnológico en unas cajas de madera, algunas de las cuales se pueden ver en la exposición tal como llegaron, ya que todavía algunas de ellas están sin catalogar.

En la exposición que presenta el Museo de las Culturas del Mundo hasta el 5 de febrero de 2017, hay documentales de la época y audiovisuales que permiten ver cómo era la vida en aquella colonia española, y se da a conocer a personajes como el cazador Lluís de Lassaletta y Delclós, que sale fotografiado con un gorila abatido, o Miguel Núñez del Prado, que desde su cargo de gobernador español de Guinea, acumuló un buen número de objetos de todo tipo. Cuando este último murió, en el año 1936, la Generalitat de Catalunya adquirió una colección de 165 piezas “de arte negro” que se incorporaron a los fondos del Museo Etnológico. Algunos de estos objetos se pueden ver en la muestra.

Antes de entrar a la exposición propiamente dicha, hay un espacio dedicado a Copito de Nieve. Una cortina negra da paso a la exposición, donde el visitante es recibido por un gorila y un cocodrilo disecados. En las vitrinas también hay una rana Goliat y una víbora de Gabón. Los paneles y las vitrinas de “Ikunde. Barcelona, metrópoli colonial” muestran lo que fue aquel enclave barcelonés en tierras africanas y cuentan, entre otras cosas, la actividad de los misioneros claretianos. Se pueden ver imágenes tan curiosas como una portada de La Vanguardia con la imagen de la Virgen de Montserrat, la Moreneta, en una versión fang, la etnia mayoritaria en Guinea. También hay libros con títulos que dejan ver claramente la concepción que había entonces de las personas, la cultura y la sociedad de Guinea.

Pies de foto: Acceso principal al centro de Ikunde. Zoo de Barcelona. | Mapa de la Guinea Continental Española. Archivo Comarcal de Osona, Vic. | Espacio dedicado a Copito de Nieve. A la izquierda se puede ver la fotografía del gorila albino con Porcioles. Autor: JAF. |Núria Coca, esposa de Jordi Sabater Pi, con Copito de Nieve, ante un Land Rover con el logo del Ayuntamiento de Barcelona. Fondo Sabater Pi. Universidad de Barcelona. | Un gorila y un cocodrilo disecados y otros elementos reciben a los visitantes. Autor: JAF. | DNI de Copito de Nieve, con el nombre en lengua fang: Nfumu Ngi. Zoo de Barcelona. | Vitrina con fetiches y estatuillas de madera. Autor JAF.