La emergencia climática abordada desde la inclusión y la participación ciudadana

..
21/05/2025 - 12:51 h

Construir comunidades educativas y culturales y una trinchera climática son los objetivos de dos proyectos que han recibido el apoyo de las Subvenciones por el Clima. Los dos comparten la voluntad de combinar conciencia ambiental y acción comunitaria para afrontar la emergencia climática.

Construyendo comunidades educativas y culturales hacia la emergencia climática

El proyecto de cultura climática, liderado por RUIDO photo, el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y las Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Cataluña (aFFaC), y ya ejecutado, se centró a promover un nuevo modelo cultural y educativo hacia la emergencia climática que tuviera en cuenta la naturaleza como a base de un desarrollo sostenible, la justicia climática y la relación de nuestro consumo con estos cambios de paradigma. Para hacerlo se planteó un viaje que conectaba estas tres visiones en torno a la deforestación de los bosques tropicales primarios.

Las acciones de este proyecto se focalizaron en tres centros educativos de la ciudad de Barcelona. Se llevó la exposición itinerante “Primary” y se hizo una charla en las aulas sobre los contenidos de la exposición, la presentación del documental “UMA” sobre una defensora del medio ambiente indígena y un taller educativo para tratar las vulneraciones de derechos y deforestación del bosque primario tropical. Para finalizar, se realizó una acción colectiva de co-creación con alumnado y familias a partir de los contenidos trabajados y el aprendizaje realizado durante el proyecto.

Construimos la trinchera climática del Casc Antic

El proyecto liderado por el Colectivo Punto 6 en colaboración con Las Luciferases y Caja de Herramientas y Trabajos, actualmente en ejecución, tiene como objetivo compartir conocimientos y estrategias sobre el cambio climático desde una perspectiva feminista, comunitaria y de barrio. Al mismo tiempo, quiere hacer un análisis de los refugios climáticos de los cuales ya dispone el Casc Antic y explorar cuáles podrían complementar la actual trinchera.

El proyecto se ha iniciado con cuatro conversaciones sobre la emergencia climática y el impacto del cambio climático en la salud, las desigualdades y la economía circular. También se ha llevado a cabo una jornada de ciencia ciudadana en la plaza del Pozo de la Figuera, un recorrido sobre soberanía alimenticia y un primer mapeo de alternativas a las formas de consumo.

Actualmente, a través de talleres en la calle, se sigue trabajando en la construcción colectiva de esta trinchera climática, ampliando la red de espacios que puedan servir de refugio climático, comunitario y de cuidados para las vecinas del barrio.