El trabajo comunitario de Radars toma más fuerza que nunca

Radars. El proyecto ha podido atender a las personas mayores que se encuentran en situación de soledad gracias al voluntariado

El proyecto ha podido atender a las personas mayores que se encuentran en situación de soledad gracias al voluntariado

El proyecto comunitario Radars ha seguido atendiendo y acompañando a las personas mayores de la ciudad durante estos días complicados a causa de la crisis sanitaria provocada por la covid-19. Y lo ha podido hacer gracias al trabajo de los 150 voluntarios y voluntarias del programa, que han conseguido incluso incrementar la atención telefónica semanal además de 1.600 personas mayores de Barcelona.

Combatir la soledad en este colectivo se ha convertido en un reto todavía más importante, ya que el confinamiento ha agudizado el aislamiento de muchas personas mayores. El trabajo de los voluntarios y voluntarias del proyecto, que han realizado unas 3.500 llamadas semanales, ha sido clave. Su trabajo, a menudo invisible, tiene un fuerte compromiso con el bienestar de la comunidad. Las relaciones que se establecen entre las personas usuarias y los voluntarios/arias de Radars, sin embargo, enriquecen las dos bandas, y se han intensificado durante el confinamiento.

Éste es el caso de Clamores y Rogelio. Ella, con 89 años, cuida de su marido que sufre una discapacidad importante. Estos días son especialmente complicados para ellos, y la ayuda de Àngela, su voluntaria de Radars, les hace la vida mejor. Ella busca soluciones a los problemas cotidianos tan necesarios como hacer la compra, pero también los ayuda anímicamente a superar la tristeza que les provoca el hecho de no poder ver a su nieto desde hace tantos días.

Margot, por otra parte, es un ejemplo del compromiso del voluntariado de Radars. Ella pertenece a un grupo de riesgo y en todos estos días su confinamiento ha sido absoluto: lo ha pasado sola, sin ver a nadie de su familia y con la ayuda de la Red vecinal. A pesar de esta situación, no se ha olvidado nunca de llamar a las personas mayores que tiene asignadas, para hacerles compañía y, también, para sentir que puede dar apoyo a los otros.

Esta situación ha reafirmado la importancia de la comunidad para el apoyo y la ayuda mutua, capaz de resolver necesidades concretas y disminuir el impacto de la soledad en las personas mayores. Radars ha podido dar una respuesta rápida y eficiente gracias a la tarea del voluntariado y ha demostrado que los vínculos comunitarios cada vez son más importantes y necesarios.

Si quieres ser voluntario o voluntaria de Radars, ponte en contacto con el proyecto a través de radarsgentgran@bcn.cat.