Por Navidad, Barcelona tendrá un pesebre clásico en el Museo Marès

Un pesebre clásico en el centro de la ciudad.

Barcelona es una ciudad con una tradición pesebrista muy arraigada: ¡la Asociación de Pesebristas de Barcelona se fundó en el año 1863! Además, cuando llega Navidad, las casas, los escaparates de las tiendas y diversos rincones de la ciudad se llenan de representaciones del nacimiento de Jesús. Los hay de todo tipo y para todos los gustos, pero este año en la ruta pesebrista por las calles del centro de Barcelona se incorpora una nueva parada: el pesebre del patio del Museo Marès.

Es una iniciativa de la Asociación de Pesebristas de Barcelona, la entidad decana de la ciudad, y será un pesebre de estética tradicional. Eso quiere decir que entre los materiales habrá musgo y más elementos vegetales, las vigas de madera serán artesanas y aparecerán representadas las tres escenas clásicas de un pesebre: el Nacimiento, la Anunciación de los Pastores y la Cabalgata de los Reyes. Otro elemento importante en cualquier pesebre es la iluminación, y la del Marès está pensada para destacar los elementos arquitectónicos del patio gótico.

Pero el pesebre, que ha sido elaborado artesanalmente por los miembros de la asociación, también incorpora algunos toques de modernidad. La escenificación en el patio del museo pretende ser una experiencia de inmersión y está diseñada para que los visitantes tengan la sensación de entrar en un bosque de la zona del Cadí. De eso se ha encargado la empresa de jardinería y diseño de exteriores Teodora, que llenará de abetos y árboles de hoja caduca todo el espacio del patio interior. El objetivo es crear una sensación de continuidad entre el pesebre y su entorno.

La propuesta de un pesebre clásico de referencia se estrena este año, pero la idea es que se convierta en una cita fija en el calendario navideño de la ciudad. El pesebre, que tiene unas dimensiones considerables y estará formado por unas cuarenta piezas, se situará en el soportal del patio del museo. Se podrá visitar del 24 de noviembre al 2 de febrero, el día de la Candelera.

¿Cómo será el pesebre?

El pesebre que se podrá ver en el Museo Frederic Marès irá montado sobre una tabla de 6 m x 5 m situada en el soportal del museo. La base y las construcciones principales están hechas de poliestireno y pintadas con resinas acrílicas. Sin embargo, para seguir la tradición de los pesebres tradicionales, los paisajes se adornarán con musgo y más elementos naturales.

Las vigas han sido encargadas al taller italiano Heide Original, que las ha elaborado expresamente. Tienen una medida que va de 40 a 20 centímetros para ayudar a crear efecto de perspectiva. Aunque habrá más de 30 figuras, las escenas principales serán las básicas en cualquier pesebre tradicional: el nacimiento con la Virgen, San José, el Niño Jesús, el buey y la mula; la Anunciación, formada por tres pastores y la Cabalgata de los Reyes.

Otro elemento indispensable de cualquier pesebre es la iluminación. En este caso, el pesebre tendrá una general y otra que se focalizará en algunos puntos concretos de la escena. Pero los efectos lumínicos más espectaculares no enfocarán al pesebre sino que justamente saldrán y jugarán con los elementos arquitectónicos del soportal del museo.

La Asociación de Pesebristas de Barcelona

La Asociación de Pesebristas de Barcelona es la decana del pesebrismo mundial: fue fundada el año 1863. Durante todos estos años de historia ha mantenido la vocación de difundir las artes plásticas por medio del pesebrismo y ha colaborado con todo tipo de escultores, pintores y artesanos. Porque para crear un buen pesebre hay que dominar disciplinas artísticas muy diversas: escultura, pintura, escenografía, paisajismo, iluminación…

Hace ya más de cien años, en el año 1912, el pesebrista y miembro de la asociación Antoni Moliné se inventó el pesebre en diorama. Este pesebre, que se diferencia del resto porque está formado por panoramas cerrados, es una aportación que ha triunfado en el universo del pesebrismo y es conocido por todas partes como Escuela de Barcelona. La creación de un pesebre en diorama es muy efectista, pero todavía requiere el dominio de más disciplinas, como el volumen y la perspectiva.

Teodora

Teodora es una empresa de jardinería especializada en diseñar espacios exteriores. En esta ocasión, participan en el proyecto creando un espacio de continuidad entre el pesebre propiamente dicho y el patio del Museo Frederic Marès, donde se encuentra. Como el paisaje creado por los miembros de la Asociación de Pesebristas de Barcelona se inspira en cierta manera en la zona del Cadí, los exterioristas han tomado como inspiración la flora autóctona de este macizo.

Por eso, entre los árboles que adornarán el Marès habrá muchos abetos, pero también ejemplares de hoja caduca y arbustos bajos. Además, tomando como ejemplo la técnica pesebrista de la perspectiva, los abetos tendrán una altura de unos 80 centímetros alrededor del pesebre y, poco a poco, irán creciendo hasta alcanzar los 2,5 metros. La intervención, que llegará exactamente hasta los naranjos y el manantial del centro del patio, también jugará con la luz.