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De Abdellatif Kechiche a Youssou N'Dour: el ABC de la creación contemporánea africana

Sáb 19/12/2020 | 01:30 H

Por Andreu Gomila

¿Dónde empieza y dónde acaba África? Lla cosa está entre Tánger y Ciudad del Cabo. Pero podríamos estirarla hacia el norte y llegaríamos a Londres y hacia el suroeste y estaríamos en Brasil. Lo que es cierto es que los creadores africanos, en las últimas décadas, han alzado la voz para hacerse oír en todo el mundo, no solo como apéndices de las antiguas potencias coloniales. Por ello, tienen aquí una lista de los artistas contemporáneos africanos a seguir, todos nacidos en el continente. Genuinamente africanos.

Abdellatif Kechiche (Túnez, Túnez, 1960): emigrado a Niza cuando sólo tenía 6 años e hijo de padres obreros, el director de cine, actor y guionista representa el logro de la diáspora, aunque no haya sido un tema preeminente en su obra. Es el autor de la maravillosa 'La vida de Adèle' (Palma de Oro en Cannes 2013) y de las valiosas 'Cous cous la gran cena' ('La Graine et le Mulet ', León de Plata en Venecia 2007 y Césares a película, realizador y guión 2008) y 'La escurridiza' ('L'esquive', Césares a película, realizador y guión 2005).

Abderrahmane Sissako (Kika, Mauritania, 1961): el director mauritano ha vivido en carne propia la materia de sus filmes (el exilio y el desplazamiento). Poco después de nacer, su familia se instaló en Mali, estudió cine en la Unión Soviética y decidió vivir en Francia a principios de los años 90. Con 'Tombuctú' (que ganó siete Césares 2015) explicó cómo se vive en una ciudad sitiada por los islamistas y en 'La vida en la tierra' ('La vie sur terre') nos mostró cómo es volver a tu lugar de origen.
 
Brett Bailey (Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 1963):
en Temporada Alta 2014, pudimos ver una extraordinaria versión de 'Macbeth' ambientada en las guerras del Congo. Pero la pieza que más fama ha ofrecido al director de escena sudafricano es 'Exhibit A', una instalación estrenada en el museo etnológico de Viena en 2010 que nos mostraba, con pelos y señales, como ha sido el racismo europeo respecto a África. Por donde ha pasado no ha dejado a nadie indiferente. Su compañía se llama Third World Bun Fight.

Chimamanda Ngozi Adichie (Abba, Nigeria, 1977): la autora nigeriana es, sin duda, una de las voces más potentes de África, gracias a novelas como 'Americanah' y 'Medio sol amarillo' o ensayos como 'Todo el mundo debería ser feminista'. El contraste entre el mundo colonial y el africano y la relación entre ambos, el racismo y la historia de África son las cuestiones que aparecen en su obra de ficción, muy influida por su experiencia vital.

Dieudonné Niangouna (Brazzaville, República del Congo, 1976): hasta el día de hoy, el dramaturgo, actor y director congoleño ha sido el único artista invitado africano del festival de Aviñón. Muy presente en la escena francófona, fundó el festival Mantsina sur scène de Brazzaville. La crítica destaca la influencia de la calle en su obra, además del uso de un lenguaje explosivo y devastador, a imagen de la realidad congoleña.

Faustin Linyekula (Ubundu, República Democrática del Congo, 1974): el bailarín y coreógrafo congoleño ha levantado una de las carreras más brillantes en el mundo de la danza contemporánea, a partir de las líneas marcadas por el Ndombolo, danza y música popular de su país a menudo tachada de "obscena". Ha colaborado con artistas como Milo Rau y ha sido artista asociado al Holland Festival (2019). Con Virginie Dupray es autor del documental 'Lettres du continent', que se ha podido ver en el festival Africa Moment de Barcelona.

Groupe Acrobatique de Tanger: embajadores de la tradición acrobática marroquí, que proviene del siglo XV, han estado tres veces en el Grec, la última de las cuales, en 2017, dejaron al público boquiabierto con 'Halka'. Trabajan en todo el mundo y es la compañía más popular del Magreb. Nacieron en las playas de Tánger en 2003 y han sabido combinar pasado y presente asociándose con muchos artistas contemporáneos, sobre todo francófonos.

Julie Mehretu (Addis Abeba, Etiopía, 1970): emigrada a EEUU cuando tenía siete años, huyendo del conflicto etíope, Mehretu es la artista africana más cotizada, conocida por sus obras con múltiples capas y los paisajes abstractos a gran escala. A pesar de su implantación en EEUU, no ha dejado nunca África, fuente de inspiración de muchas de sus obras. Ha expuesto en el MoMA de Nueva York, en la Documenta de Kassel, la Bienal de Venecia... Según la revista 'Time', Mehretu es una de las 100 personas más influyentes de 2020.

Konono No 1: la banda de Kinshasa (RDC) formada en 1966 por Mingiedi Mawangu, conductor de camiones y experto en likembé (instrumento de percusión tradicional), y que ahora dirige su nieto, no salió de su país hasta 2003. Pero desde entonces se ha convertido en un grupo de referencia, tanto para los fans del rock como de la electrónica. Han trabajado con Björk y Herbie Hancock, por ejemplo. Su paso por el Sonar 2009 todavía es recordado.

Les Ballets Africaines: la compañía nacional de Guinea, fundada en 1952 por el poeta, músico y bailarín Fodéba Keïta, es la tropa de danzas tradicionales con más historia y fuerza del continente. Hace décadas que giran por el mundo con la música y los bailes típicos de su país y de otras regiones de África Occidental. En sus filas han crecido artistas de renombre como Famoudou Konaté, quizás el más grande instrumentista de djembe del mundo.

Mia Couto (Beira, Mozambique, 1955): hijo de inmigrantes portugueses, Couto es uno de los grandes escritores africanos contemporáneos gracias a novelas como 'La confesión de la leona' y 'Tierra sonámbula', una de las diez mejores novelas africanas del siglo XX. Ha ganado los premios más prestigiosos de la literatura portuguesa gracias a una obra que lo acerca a Gabriel García Márquez y Jorge Amado, empapada de realismo mágico y de una escritura poética deliciosa.

Ngugi wa Thiong'o (Kamiriithu, Kenia, 1938): otro de los grandes de las letras africanas, con obras tan especiales como 'Sueños en tiempos de guerra', 'En la casa del intérprete' y 'Luchar con el diablo '. En 2019 recibió el Premio Internacional Cataluña por su "distinguida y arriesgada" obra literaria y por su defensa de las lenguas africanas, basada en la noción del idioma como cultura y memoria colectiva.

Oumou Sangaré (Bamako, Mali, 1968): la llaman el "pájaro cantante de Wassoulou" y es una de las mujeres más influyentes del continente, activista feminista y contra la poligamia. A los 21 años ya era una estrella, gracias a su primer disco, 'Moussoulou' (Mujeres), que grabó con el legendario Amadou Ba Guindo y del que vendieron 200.000 copias. Ha venido muchas veces en Barcelona (en el Grec, estuvo en 2003), la última de las cuales fue en 2019, cuando actuó en el Cruïlla y en La Mercè.

Rokia Traoré (Kati, Mali, 1974): la cantante de Mali es una de las grandes renovadoras de la música africana, que fusiona con sonidos occidentales. Ha sido de los pocos artistas que, una vez instalado en Europa (en Amiens, Francia), ha decidido volver a África. Aparte de la música, ha participado en diferentes montajes teatral, al principio junto a Peter Sellars, con quien creó 'Desdemona', escrita expresamente por Toni Morrison. En 2017, estrenó en el Festival de Aviñón 'Dream Mande Djata'.

Salif Keita (Djoliba, Mali, 1949): la Voz de Oro de África es, seguramente, el músico vivo más influyente de África y fundador de la World Music y del afropop. Ha colaborado con Santana, Wayne Shorter o Cesaria Evora y ha grabado álbumes tan determinantes como 'Mandjou' (1978) y 'Soro' (1987). Estuvo en el Grec 1994 y, por última vez, en el Festival del Mil·lenni 2016. En el Primavera Sound 2015 tocó con el 'revival' de su mítico grupo de los 80, Les Ambassadeurs.

William Kentridge (Johannesburgo, Sudáfrica, 1955): el sudafricano es el artista africano más importante de la actualidad. Pluridisciplinar donde los haya, ha tocado el cine, el teatro, la ópera y las artes visuales, como bien se ha podido ver en la exposición que le ha dedicado el CCCB. Su obra se ha visto en museos como el MoMA y la Documenta de Kassel. Sus óperas se han estrenado en el Met de Nueva York, en el Festival de Edimburgo y el de Salzburgo. En Temporada Alta 2015, su compañía Handspring Puppet llevó 'Ubu y la comisión de la verdad'. En 2016 fundó en Johannesburgo The Centre for the Less Good Idea.

Youssou N'Dour (Dakar, Senegal, 1959): con el permiso de Salif Keita, N'Dour es el músico africano más popular, aparte de ser el gran propulsor de las músicas del continente. Su primer disco, 'The Lion' (1989), ya fue todo un acontecimiento. Ha colaborado con artistas como Neneh Cherry, Peter Gabriel, Sting y Bruce Springsteen. Fue ministro de Cultura de Senegal de 2012 a 2013.

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