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Estrenar fuera. Cuatro experiencias personales

Mié 18/03/2020 | 16:30 H

Por Andreu Gomila

Hay muchos artistas catalanes que estrenan o llevan fuera sus espectáculos, que viajan por Europa, América y Asia. Son dramaturgos, coreógrafos, directores de escena... Son un montón. Hemos hablado con cuatro de ellos con el objetivo de que nos expliquen cuál es su experiencia, qué han descubierto en sus viajes, si han cambiado la manera de trabajar, si se espera algo de ellos por ser de donde son.

Les hemos hecho tres preguntas:
1. ¿Qué has descubierto / aprendido yendo fuera que no supieras antes?
2. Se espera algo de ti por ser catalán?
3. Has cambiado tu manera de trabajar desde que viajes con tu obra?

AGNÈS MATEUS Y QUIM TARRIDA
Actriz, dramaturgos, director, performers ... Autores de 'Rebota rebota y en tu cara explota', 'Hostiando a M'...

1. Llenar los teatros, generar público y expectativa para con el mundo del teatro, es directamente proporcional a lo que el Estado invierte en educación. La cultura es una cuestión de Estado. Y hasta que este Estado, sus instituciones y los políticos no se impliquen... no hay nada que hacer. La cultura en general y el teatro en particular no son un lujo, son parte de la educación más primaria y los tenemos que vivir como una necesidad vital. Ir al teatro o ver exposiciones no debe de ser algo excepcional. Nosotros, en Francia, por ejemplo, llenamos teatros y no nos conoce nadie, no somos famosos, 'mainstream'. Las primeras veces nos sorprendía. No son nuestros nombres los que llenan las salas, es su pensamiento.

"Nos gusta salir fuera, porque alimenta nuestra autoestima y supervivencia. Pero también nos gusta y necesitamos ir a Sant Quirze del Vallès, a Llinars, a Barberà o a Cardedeu

2. Pues no. En nuestro caso, las comparaciones y expectativas venden por el contenido de nuestro espectáculo. En Europa se ha vendido la imagen que el Estado español es una referencia respecto a leyes y tratamiento institucional de la violencia de género. Y nada más lejos de la realidad. Tenemos bastantes charlas al respecto y es muy enriquecedor poder compartir nuestra realidad precaria sobre este tema, estamos en una situación precaria en España que compartimos con el resto de Europa. También es cierto que a nivel de movimientos sociales y agrupaciones de mujeres que trabajan sobre el terreno y luchan desde la base, sí que vamos en la avanzadilla.

3. Creemos que no. Seguimos siendo igual de exigentes con nuestro trabajo estemos aquí o en cualquier otro lugar. Nos gusta salir fuera, porque alimenta nuestra autoestima y supervivencia. Pero también nos gusta y necesitamos ir a Sant Quirze del Vallès, a Llinars, a Barberà o a Cardedeu, donde hay gente que se arriesga de vez en cuando a programar a los que no salimos en la televisión. Ellos también hacen un trabajo brutal para llenar sus salas.

CARLUS PADRISSA
Miembro de La Fura dels Baus i director de escena. Ha dirigido 'Turandot', 'Gotterdamerung', 'Die Soldaten'...

1. Que todos vamos en un mismo barco, la Tierra. Sale un virus en el otro lado del planeta y nos hace cambiar la vida aquí. Estamos interconectados pero todavía no hay manera de ponernos de acuerdo y remar en la misma dirección.

"Los fureros llevamos el ADN de lograr nuevos retos muy a menudo"

2. Los catalanes tenemos fama de ser imaginativos, profesionales y generosos en nuestro arte. El nombre de la FURA DELS BAUS ha hecho que mucha gente de todo el mundo se aprendiera de memoria un nombre complejo en catalán.
3. Los fureros llevamos el ADN de lograr nuevos retos muy a menudo. Mi último ha sido crear una ópera colaborativa en París donde la gente con su móvil puede interactuar e incluso decidir el final del espectáculo.

PERE FAURA
Bailarín y coreógrafo. Autor de 'Striptease', 'Sin baile no hay paraíso'...

1. Marchar fuera es poner un espejo a ciertas cosas a las que nunca antes se las habías puesto. A ciertas cosas que ni sabías que eran cosas en sí mismas, como comportamientos sociales, modos de funcionar que siempre habías percibido de la misma manera y que, de repente, viviendo fuera, te das cuenta que se pueden hacer de otra manera. Te das cuenta que, para alguien mediterráneo, es duro no ver el sol durante dos semanas seguidas, pero que quizá no poder salir fuera por el mal tiempo te ayuda a mejorar a afrontar la soledad, que el amor es una construcción social y mientras allí se piensan y repiensan cada paso que dan en una relación aquí nos encanta vivir del drama constante y, sobre todo, hacer mucho drama. O que en cada proyecto profesional que haces es importante reflexionar sobre el equilibrio entre eficiencia laboral y afectividad personal con las personas con las que trabajas. Todo esto lo he aprendido fuera. No aquí.

2. Para mí, esta pregunta es más interesante a nivel político que artístico. Artísticamente no es interesante porque querría decir que por el hecho de "ser catalán" se espera un cierto producto, una estética, una manera de hacer, una marca que se pudiera apreciar en cualquier artista catalán. Y ya me dirás qué tienen en común La Veronal, El Conde de Torrefiel, Alex Serrano, Guy Nader y María Campos o Compañía Doctor Alonso. Para mencionar solo algunos de los artistas catalanes que giran internacionalmente. Las expectativas que crean una cierta identidad nacional, en este caso la catalana, tienen muy poco que ver con la identidad artística.

Políticamente es más interesante. ¿Qué significa ser catalán? Ser catalán fuera, y hablo básicamente de mi experiencia en Europa, quiere decir que, te guste o no, todavía eres español, porque fuera todavía no se aclaran mucho con el conflicto soberanista, así que a ver si se acaba pronto porque no entienden (ni a menudo quieren entender) por qué el Cervantes tiene cuota de máximos de artistas catalanes o por qué el Llull organiza focos catalanes pero no te apoya si ya te lo da el Cervantes.

Y fuera, ser artista español significa ser miembro del grupo de países del sur llamado PIGS (Portugal, Italia, Grecia, España). Saben que tenemos presupuestos de producción limitados, por lo tanto, yo creo que la falta de recursos presupone simplicidad técnica y facilidad negociadora, ya que suelen asumir que tú siempre estás más interesado en conseguir el bolo que ellos en programarte. Solo les interesas más cuando su proyecto de comisariado recibe fondos europeos y entonces pasas a ser cuota del sur. Si fuera mujer y/o negro, entonces aún formaría parte de otras cuotas. Diplomacia cultural. Bufones de la cortes europea. Carne de embajada. Bolos que consigues más por el pasaporte que por el trabajo artístico. Pero los he hecho y seguiré haciendo encantado. Intentando sacar el máximo provecho, no solo económico, sino como impulso de visibilidad y experiencia personal. Si fuéramos listos haríamos como los belgas, y enviaríamos nuestras compañías escénicas a hacer de embajadoras de Cataluña por el mundo. Pero nuestro modelo cultural es demasiado provincial... perdón, es que no tenemos modelo cultural porque la cultura no interesa, por tanto, solo esperamos que nos inviten a cenar sin montar nunca nosotros una fiesta donde invitar a los demás. Por ello, la Unión Europea no es un grupo de amigos que comparten visiones y experiencias, sino una gran ONG que perpetúa relaciones de mendicidad.

"Para mí trabajar siempre ha sido sinónimo de girar, pero aún así, creo que siempre he tendido a hacer lo que me apetecía en cada momento, o lo que me iba encontrando en relación a las propuestas que me llegaban"

3. Me considero profesional desde que me gradué en la SNDO de Amsterdam con un solo con el cual giré mucho, que se llamaba 'this is a picture of a person I do not know'. Pero cuando vine aquí dejé de hacerlo porque había una parte de texto en inglés que salía de la sincronización con los labios de los actores de unas películas de Hollywood, y era complicado traducirlo o poner sobretítulos. En cambio 'Striptease', mi segundo espectáculo, aunque tiene una gran cantidad de texto, es la pieza con la que más he girado. Durante once años. Quizás porque era la pieza más barata que he hecho nunca. Un técnico y yo viajando con una cámara de vídeo y un par de sombreros y americanas.

Con esto quiero decir que para mí trabajar siempre ha sido sinónimo de girar, pero aún así, creo que siempre he tendido a hacer lo que me apetecía en cada momento, o lo que me iba encontrando en relación a las propuestas que me llegaban. Nunca he tenido mucho la sensación de que mi trabajo se viera hipotecado artísticamente para hacerlo más viable para ir de gira. Ahora bien, todo esto ha cambiado y durante los últimos dos años me he centrado más en hacer piezas de gran formato y dirigir desde fuera. Porque me apetecía. Pero ha sido un poco un suicidio. Porque fuera he tenido muy pocos bolos por ser demasiado caro y aquí, aún menos, porque esto de aquí es un cementerio.

JOSEP MARIA MIRÓ
Dramaturgo y director. Autor de 'El principio de Arquímedes', 'Humo', 'Nerium Park'...

1. Siento que escribo un teatro que me interesa a mí  y que hay una cierta fidelidad a unos principios teatrales sobre la escritura. Pero, consciente o inconscientemente, cuando tienes contacto con otras teatralidades es posible que absorba otras miradas en este sentido. Desde la escritura y desde la dirección. Hay países donde no se ha desarrollado tanto un espacio de escritura, pero sí la dirección de actores. Y miras de entender, asimilar, adquirir lo que te gusta de otros lugares.

"Desde fuera se valora una obra, un autor, no tanto condicionado por su procedencia, sino por lo que ha escrito y como una obra conecta con su realidad"

2. Es muy enriquecedor que las obras viajen, no solo las nuestras afuera, sino también las de otros  aquí. Siempre he intentado, cuando he ido a hacer cursos o a estrenos fuera, informarme de qué estaba pasando teatralmente en estos países. Ser panorámicos nos hace más ricos, nos ayuda a ver y entender otros conflictos, otras formas de teatro. En los últimos años ha habido una cierta bajada de traducciones, de teatro de fuera. Antes había incluso ciclos temáticos de otros países y eso nos ayudaba a saber cómo estaba el termómetro del momento. Por eso tienen un papel importante los festivales y las programaciones internacionales de los teatros, porque nos ayudan a conectarnos con el paisaje teatral de otros lugares. Es imprescindible, para la salud teatral de un país, que haya una mirada hacia fuera... Siempre que he ido fuera ha sido una ocasión para conocer otras formas de hacer teatro. Cuando ha sido con obra propia me ha ayudado a ser más generoso, eso de enseñar que la mirada a mi teatro puede estar condicionada a otras miradas, otras lecturas.

3. Desde fuera se valora una obra, un autor, no tanto condicionado por su procedencia, sino por lo que ha escrito y como una obra conecta con su realidad. Entonces sí hay una cierta curiosidad por la geografía, por la procedencia, por el contexto de donde vienes. En muchos países donde me han estrenado había precedentes de otros autores catalanes. Sergi Belbel, Jordi Galceran, Lluïsa Cunillé, Pau Miró, son nombres que conocían muy bien. Entonces despierta cierta curiosidad que un territorio tan pequeño genere una nómina tan grande de autoría. Cuando te preguntan por qué ocurre esto, yo siempre digo que no es una cuestión genética, sino que es el resultado de unas determinadas políticas, de un trabajo institucional, académico, del Institut del Teatre a la Sala Beckett. De unos espacios que han hecho que este contexto sea posible.

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