Barcelona contra la especulación

La especulación inmobiliaria atenta contra la esencia de nuestros barrios y expulsa los vecinos y vecinas. Para combatirla, es necesaria una regulación que proteja la diversidad comercial en las calles y evite que los pisos sean un bien de inversión en manos de fondo buitres y de la industria turística. Promovemos un equilibrio razonable en el comercio de los barrios con más densidad turística y limitamos las licencias de pisos turísticos en el centro de la ciudad. Para que las personas no tengan que marcharse del barrio por motivos económicos, construimos más de 4.600 pisos públicos nuevos, más que nunca, y establecemos que el 30 % de las nuevas promociones privadas sean de vivienda asequible.

  • Acuerdo entre entidades y grupos políticos para que el 30 % de las nuevas viviendas sean protegidas

    La medida, que nace del tejido social, podría suponer la creación de 330 pisos asequibles al año.

  • En defensa de los derechos de los inquilinos

    Para obtener el permiso de obras para poder rehabilitar fincas, los propietarios tendrán que garantizar el realojamiento y el retorno de los inquilinos a sus hogares.

  • Menos pisos turísticos ilegales en Barcelona

    Solo en un año casi se han triplicado las órdenes de cese y expedientes sancionadores para poner fin a la oferta de alquiler ilegal de viviendas de uso turístico.

  • Alojamientos de proximidad provisionales para luchar contra la gentrificación

    Solución temporal para ampliar el parque público de vivienda de la ciudad de fabricación industrial.

  • ¡Persianas arriba!

    Catorce locales vacíos de Ciutat Vella se llenarán de comercios de proximidad mediante un concurso público para combatir la gentrificación y el monocultivo económico del ocio y la restauración.

  • Seis planes para reducir las desigualdades económicas entre distritos

    En el 2018 se han invertido 28 millones de euros en los planes de desarrollo económico de seis distritos.