Se protege la Torre Garcini para convertirla en un equipamiento público municipal

14/04/2016 14:23 h

Míriam Pina García

La finca de la Torre Garcini, situada en la calle del Xiprer, 40-46, de Horta-Guinardó, ya tiene la calificación urbanística de equipamiento público municipal al servicio de los vecinos. Así pues, el Consistorio hace realidad una demanda vecinal histórica y da respuesta a la sensibilidad y la voluntad colectiva del barrio del Guinardó.

La Subcomisión de Urbanismo de Barcelona, ​​órgano dependiente de la Generalitat, ha aprobado definitivamente la modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) que ha impulsado el Ayuntamiento para permitir el cambio de uso urbanístico de la Torre Garcini. De esta manera se gana el uso público de una finca de alto valor histórico que durante muchos años las entidades vecinales han reclamado para poder conservarla y dotarla de usos públicos.

Disponer de una zona de equipamientos nueva en el Guinardó, en un barrio con una trama urbana totalmente consolidada, permitirá dar salida a las necesidades de espacios para ir desarrollando los nuevos equipamientos públicos previstos por el Distrito en el Plan de Equipamientos Horta-Guinardó 2006-2020, en la forma y con el ritmo que marque la disponibilidad presupuestaria.

La luz verde a la MPGM permite al Ayuntamiento iniciar los trámites para adquirir el inmueble, actualmente propiedad de la entidad mercantil Josel, SL, del grupo Núñez i Navarro. La adquisición deberá realizarse por vía de mutuo acuerdo o, en caso de que no sea posible, por el sistema de expropiación.

¿Qué se hará?

El tipo de equipamiento previsto, un centro para la personas mayores, tiene unas características que se adecuan a la finca de Can Garcini y permiten plantear la conservación de la masía, ya que la dimensión de la edificación es coincidente con el programa funcional requerido y la conservación de los jardines existentes permitirá a los usuarios disfrutar de un espacio de estancia complementario y seguro. Se prevé que una parte de estos jardines pueda ser destinada a huertos urbanos.

Una torre con historia

La Torre Garcini es uno de los pocos exponentes de la arquitectura rural tradicional del Guinardó y su buen estado de conservación es un elemento distintivo que le aporta aún más valor histórico-cultural. El lugar que ocupa esta masía está documentado desde finales del siglo XVIII. Inicialmente, Can Garcini se llamaba Torre de la Concepció y, más adelante, recibió el nombre popular de la Trinxera.

A pesar de que en 1929 se segregaron una buena parte de los terrenos a partir de la urbanización de la zona, hoy en día es la masía mejor conservada del Guinardó. En los siglos XVIII y XIX, desde donde se encuentra la finca y hasta el antiguo municipio de Horta, había campos y masías. Incluyendo el valle de Horta, Sant Andreu de Palomar y Sant Martí de Provençals, se ha documentado la existencia de 45 casas en la zona, algunas de labranza y otras de nobles y gente adinerada, de las que quedan unas diez.

A lo largo del siglo XX se ha ido urbanizando toda la zona, lo que ha provocado la desaparición de la mayor parte del testimonio histórico del estilo de vida de la zona y ha dejado la Torre Garcini como uno de los últimos supervivientes.