Acusación particular por el incendio del edificio del Hort de la Vila

La madrugada del 29 de marzo, los Bomberos de Barcelona luchaban contra el fuego que se extendía en una de las casetas de la calle del Hort de la Vila, en el barrio de Sarrià. La aparición, la misma noche, de pintadas con contenido fascista y simbología nazi en las paredes del inmueble, el hecho de que se trate de un edificio de titularidad municipal y la gravedad del ataque han llevado al Gobierno municipal a participar en la causa legal abierta.

20/04/2018 16:13 h

Ajuntament de Barcelona

El edificio de la calle del Hort de la Vila, 29, estaba ocupado por un grupo de jóvenes del barrio que lo había convertido en el Ateneu Popular de Sarrià. Las pintadas aparecidas amenazaban al colectivo, acompañadas de esvásticas y cruces célticas, unos indicios que han despertado la alerta del Gobierno municipal, por el incremento de la presencia de grupos de extrema derecha tanto en el distrito como en la ciudad.

El anuncio de la personación del Ayuntamiento como acusación particular lo ha efectuado el concejal de Sarrià – Sant Gervasi, Jaume Asens, que ha valorado la gravedad de los hechos, y ha afirmado: “Los ataques de la extrema derecha buscan atacar el modelo de convivencia, los valores de la solidaridad y el apoyo mutuo.” Asens también ha aprovechado la ocasión para agradecer públicamente la tarea cotidiana de las entidades y asociaciones que forman el tejido social del barrio, que según Asens, es “la mejor garantía para que la extrema derecha no gane terreno para propagar el odio y la intolerancia”.

Ruina técnica

El informe técnico, elaborado por un equipo de arquitectos con el fin de conocer el alcance de los daños sufridos por el edificio, revela riesgo de colapso, y ha detectado el hundimiento de parte del techo del edificio, grietas en paredes y bóvedas, como consecuencia de la caída del tejado o de la propia acción del agua durante la extinción del incendio. Estos hechos catalogan el edificio en situación de ruina técnica.

Asens ha reiterado que el futuro del espacio es prioritario, y que se intentará encontrar una solución sobre la función que tendrá el equipamiento antes de que acabe el mandato. Por ahora, hay tres líneas abiertas de trabajo sobre el futuro inmediato del inmueble: derribarlo, rehabilitarlo o reconstruirlo y adaptarlo a las necesidades de los usos del espacio. No obstante, estos escenarios de futuro se trabajarán con el conjunto de las entidades vecinales implicadas y con el tejido del barrio.

Etiquetas asociadas a la noticia

Noticias relacionadas