Barcelona estudia iniciativas de vivienda asequible en Nueva York

06/04/2018 11:56 h

Ajuntament de Barcelona

La falta de vivienda asequible es un problema que sufren muchas ciudades de todo el mundo. Ante este fenómeno, las administraciones locales están buscando diferentes soluciones para facilitar el acceso de la ciudadanía a la vivienda.

Con la intención de valorar nuevas medidas que se puedan aplicar en Barcelona, el Ayuntamiento está estudiando los sistemas de fomento de la vivienda asequible utilizados en ciudades como, por ejemplo, Nueva York.

El consistorio barcelonés ha establecido un canal de colaboración con la ciudad norteamericana que tiene como objetivo la puesta en común de iniciativas y programas de vivienda, así como el intercambio técnico entre ambos ayuntamientos. Este acuerdo se puso en marcha a raíz de la visita que hizo a Nueva York el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, en marzo de 2017.

 

El 45% de los alquileres de Nueva York tienen el precio regulado

Una de las políticas que está estudiando el Ayuntamiento es el sistema de regulación de alquileres privados vigente en Nueva York, una medida por la cual el consistorio norteamericano ha apostado de manera muy decidida y que se conoce como renta estabilizada.

Este programa establece un control público sobre el precio de los alquileres para facilitar el acceso a la vivienda de las personas con rentas medias y bajas. Se calcula que, actualmente, más del 45% de los alquileres de Nueva York son de renta estabilizada. Esto equivale al 31% de todas las viviendas de la ciudad.

El objetivo del programa es ofrecer viviendas a un precio inferior al del mercado. Para fomentar la inclusión de las viviendas privadas dentro de este sistema, se ofrece a los propietarios y a los promotores subvenciones, incentivos fiscales y permisos de construcción especiales.

Los precios de los alquileres incluidos en el programa de renta estabilizada sólo pueden aumentar entre un 1,25% y un 2% anual, en función de la duración del contrato. Este aumento puede ser mayor si el propietario realiza obras de mejora significativas.

En cualquier caso, cuando el precio mensual supera el umbral establecido, situado actualmente en 2.225 euros al mes, los alquileres se excluyen del programa y los propietarios dejan de recibir los incentivos y ayudas mencionados.

Además de este sistema voluntario, hay que recordar que en Nueva York también está controlado el precio de todos los contratos de alquiler vigentes desde antes de 1971.

 

Colaboración público-privada para construir vivienda asequible

Por otra parte, el consistorio norteamericano colabora con diferentes operadores privados (operadores cooperativos, fundaciones y empresas sin ánimo de lucro) para promover la construcción de vivienda asequible.

El Ayuntamiento de Barcelona está estudiando el funcionamiento de este modelo para aplicar las conclusiones a Metròpolis Habitatge, la nueva entidad público-privada impulsada por el mismo consistorio y el Área Metropolitana de Barcelona para construir vivienda de alquiler asequible.

Metròpolis Habitatge impulsará la promoción de 4.500 pisos de alquiler asequible en el área metropolitana de Barcelona en un periodo de 8 a 10 años. Las viviendas serán protegidas y tendrán precios por debajo de los del mercado, de entre 400 y 600 euros.

Con esta medida, el Ayuntamiento de Barcelona quiere aumentar de manera significativa el stock de vivienda asequible de la ciudad, que actualmente representa sólo el 1,7% del total del parque de vivienda. Nueva York, en cambio, aparte de las viviendas incluidas en el mencionado programa de renta estabilizada dispone de un parque público formado por 180.000 pisos, el 5% del total.

 

La covivienda, un modelo interesante para Nueva York

Por su parte, la ciudad norteamericana se ha interesado por los proyectos de covivienda que está impulsando el consistorio barcelonés. Este modelo consiste en la cesión, por parte del Ayuntamiento, de una finca o un solar en desuso a una cooperativa de vecinos para que construya.

Los socios depositan una entrada y pagan mensualmente una cuota a un precio inferior al del mercado por el uso de su vivienda. Pueden disponer de la vivienda de por vida, aunque no serán nunca los propietarios: la propiedad pertenece a la cooperativa.

Con este método, muy utilizado en algunos países del norte de Europa, se pretende impulsar un nuevo modelo de vivienda comunitaria, libre de la especulación de los mercados inmobiliarios y que permite mantener la propiedad pública de los terrenos.

Actualmente, en Barcelona hay nueve promociones de covivienda en construcción o proyectadas con el impulso del Ayuntamiento.

Precisamente para compartir la experiencia de la ciudad con el modelo de la covivienda, el concejal de Vivienda y Rehabilitación de Barcelona, Josep Maria Montaner, ha participado recientemente en unas jornadas de debate en Nueva York sobre nuevos modelos de vivienda asequible.