Ciudades contra la gentrificación

¿A quién pertenecen las ciudades? ¿De qué hablamos cuando hablamos de “gentrificación”? ¿A qué se debe el encarecimiento de la vivienda y la expulsión de vecinos y vecinas de los barrios? La socióloga de la Universidad de Columbia Saskia Sassen y la alcaldesa, Ada Colau, hablaron en una conversación que tuvo lugar el 5 de mayo de 2018 en el auditorio del Macba.

19/07/2018 16:09 h

Ajuntament de Barcelona

Saskia Sassen: “Un edificio vacío es más rentable que uno ocupado.”

“En Manhattan hay muchos edificios, torres lujosas de alta calidad, pero vacías. Y no es que a los inversores les haya ido mal, es que hemos llegado a un punto en el que un edificio vacío puede ser más rentable que uno ocupado.” Con esta anécdota, la socióloga Saskia Sassen señaló una de las consecuencias de la conversión de la vivienda en un bien de inversión, lejos de cumplir su función social.

El diálogo entre la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la socióloga holandesa residente en Nueva York giró en torno a las causas y las consecuencias de la especulación, del hecho de que el derecho a la vivienda está en peligro y de la falta de adecuación de los marcos legales estatales para combatir burbujas inmobiliarias.

La lucha por la ciudad

Ada Colau: “Hablar de gentrificación es hablar de quién son las ciudades.”

“Cuando hablamos de gentrificación, nos referimos a quién pertenecen las ciudades, quién manda en las ciudades. O, dicho en positivo, hablamos del derecho en la ciudad.” La alcaldesa planteó en el diálogo la disyuntiva entre una ciudad para especular y hacer negocio o una ciudad para vivir.

Es en este contexto que se utiliza la palabra gentrificación para referirse al encarecimiento de la vivienda, a la expulsión de vecinos y vecinas del barrio y a la consiguiente destrucción del tejido social.

“Autopistas para los especuladores”

Ada Colau: Tenemos un estado que no lo ve o que no lo quiere ver.”

Son las administraciones locales las que asumen las consecuencias de la gentrificación y la falta de vivienda accesible. En cambio, los marcos legales a menudo son competencia estatal. En España, por ejemplo, la Ley de Arrendamientos Urbanos limita a tres años la duración mínima de un contrato de alquiler y no prevé ningún mecanismo para regular el precio.

Esta situación hace que, por una serie de factores como una demanda alta, las restricciones del mercado de compra-venta de vivienda y la precarización laboral y una bajada del poder adquisitivo desde el estallido de la crisis en el 2008, los precios del alquiler puedan subir desmesuradamente en comparación con la renta disponible de la gente que vive en la ciudad.

Al mismo tiempo, también son competencia del Estado políticas de exenciones fiscales para las llamadas socimis, sociedades de inversión inmobiliaria que se aprovechan de la vivienda como bien para hacer un negocio rentable y seguro.

Es en base a eso que la alcaldesa responsabilizó al Estado de poner “autopistas y aeropuertos para los especuladores”. “Yo no sé si el Estado no lo ve o no lo quiere ver, porque es bastante evidente”, respondió a Sassen después de que la académica citara los mismos problemas, pero de la ciudad de Nueva York.

Ciudades globales, retos comunes

Nueva York y Barcelona son dos de las ciudades que se han unido en la declaración Cities for Adequate Housing (“Ciudades por una vivienda adecuada”), presentada en las Naciones Unidas para reclamar más competencias, más recursos y la cooperación entre ciudades para afrontar, con estrategias compartidas, retos comunes en las ciudades globales.

La declaración, firmada por una docena de ciudades más de todo el mundo, se puede consultar en el web www.citiesforhousing.org.

Una de las respuestas a la falta de vivienda accesible es, por ejemplo, ofrecer una parte de las nuevas promociones inmobiliarias a precios protegidos. Esta medida, que se practica en Nueva York desde hace años, se ha aprobado inicialmente en Barcelona y se está estudiando en otras ciudades, como Montreal.

Soluciones innovadoras

Ada Colau: “Nos jugamos la ciudad, tenemos que pensar soluciones nuevas.”

Ada Colau y Saskia Sassen, en la conversación mantenida el 5 de mayo, se refieron a la presión y la organización populares para recuperar el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad. La alcaldesa, por su parte, animó a todos los agentes sociales, vecinos, academia y mundo cultural a imaginar soluciones dentro del nuevo marco mental que ha generado la presión especulativa.

Saskia Sassen: “La ciudad es el lugar donde los que no tienen poder pueden alzarse.”

En el mismo sentido, pero desde una óptica activista, Sassen ve las ciudades como los espacios donde siempre quedará la posibilidad de organizarse, alzarse y reivindicar un derecho a la ciudad y un derecho a la vivienda, que son la base de los derechos humanos y una condición indispensable de unos servicios básicos garantizados y de una calidad de vida digna.

Etiquetas asociadas a la noticia

Noticias relacionadas