Comienza la erradicación progresiva del uso del glifosato

11/02/2016 13:34 h

Regina Navarro

Durante el mes de abril, en diez barrios de la ciudad se dejará de usar el glifosato y se efectuará un seguimiento y una evaluación de cómo salen las hierbas, de las necesidades de desherbar y de las alternativas ecológicas para mantener los espacios verdes. Estas pruebas servirán para ajustar técnicas y frecuencias, así como para erradicar definitivamente el uso del glifosato de cara al 2017.

Se comenzará a trabajar en un barrio de cada distrito, con tipologías urbanas diferentes. Así se podrán evaluar las necesidades de las diferentes zonas de la ciudad.

La gestión de las hierbas sin el uso de herbicidas químicos se llevará a cabo mediante diferentes acciones. En los alcorques de los árboles se dejarán crecer las hierbas espontáneas y, cuando convenga, se eliminarán de forma manual o con maquinaria específica. En el mantenimiento de los árboles viarios se utilizará corteza de pino (lo que se denomina acolchado), para controlar la proliferación de hierbas. Y finalmente, en las nuevas urbanizaciones se plantarán plantas vivaces y gramíneas, más adaptadas al clima.

Un cambio de paisaje

El proyecto irá acompañado de una campaña de comunicación para explicar el cambio de paisaje que conllevará la implantación de una jardinería sostenible. “Esta transición hacia una jardinería más ecológica también es cultural, porque habrá un cambio en el paisaje urbano”, ha explicado la comisionada de Ecología, Eva Herrero. En este sentido, Herrero ha afirmado: “El uso indiscriminado de los herbicidas químicos tiene costes para la salud y el medio ambiente que ni la Administración ni los ciudadanos pueden asumir.”

También se promoverá la participación de la ciudadanía en esta prueba piloto, con la implantación de procesos de cogestión con entidades vecinales, escuelas y vecinos.

La erradicación del uso del glifosato se aprobó por unanimidad en la Comisión de Ecología, Urbanismo y Movilidad del 22 de diciembre de 2015, e implica que a partir de la misma fecha del 2016 se eliminará totalmente este componente en la ciudad. La decisión se tomó después de que la Organización Mundial de la Salud declarara que el glifosato es, probablemente, cancerígeno para los humanos.