“Decrecer es poner la vida en el centro de nuestras decisiones”

07/02/2018 14:10 h

Joana Querol Periago

Nació en Italia, tiene 30 años y hace cuatro que vive en Barcelona, pero hace dos que salió del centro urbano para tener un huerto. Experta en decrecimiento, ha venido a La Fàbrica del Sol a explicarnos qué implica decrecer y cómo lo podemos llevar a la práctica.

“La idea de tener hijos me da miedo, por lo que vivirá la próxima generación.”

¿Cuál es tu trayectoria profesional?

Estudié Antropología en Italia y un máster en Transformaciones SocioCulturales en la Universidad de Utrecht, en Holanda. Trabajo en Research and Degrowth centrando mis esfuerzos en la Escuela de Verano internacional sobre Decrecimiento y Justicia Ambiental.

¿Qué es Research and Degrowth? ¿A qué os dedicáis?

Es una asociación académica dedicada a estudiar el decrecimiento, pero no sólo investigamos sino que también creamos concienciación a partir de la difusión de nuestros estudios y la organización de acontecimientos. Actualmente, estamos creando una red de actores locales e internacionales que apuestan por el decrecimiento como alternativa al sistema hegemónico capitalista. Recientemente, hemos publicado un libro: “Decrecimiento: Vocabulario para una nueva era”.

¿Qué quiere decir Decrecimiento?

El decrecimiento es un movimiento que pide la reducción de la producción y del consumo de nuestra sociedad. Nace de la critica al modelo económico actual, el cual causa graves problemáticas ambientales y desigualdades sociales. Es un sistema que no puede seguir funcionando, ya que es imposible tener un crecimiento económico constante en un planeta de recursos finitos. Decrecer significa tener un estilo de vida que permita tener más tiempo libre para dedicarnos al cuidado de las personas, las relaciones y otras necesidades humanas más allá del consumo material.

¿Qué implica?

Cambiar la manera como consumimos y como vivimos al mundo. Se tiene que priorizar el consumo de productos de proximidad, se tiene que producir y consumir energía local, se tiene que avanzar hacia la soberanía alimentaria y trazar una estrategia de residuo cero. También se tiene que luchar contra la obsolescencia programada y fomentar el transporte público y el uso de la bicicleta. Básicamente, repensar las necesidades que tenemos y disminuir el uso de bienes materiales que no nos hacen falta. Y también compartir más con la comunidad.

¿Es necesario decrecer? ¿Por qué?

¡Sí y urgente! Nuestra economía está basada en la utilización de combustibles fósiles, que se están acabando, por eso se está invirtiendo en energías renovables, pero siguiendo con una visión de crecimiento. Es necesario cambiar a energías renovables pero tenemos que reducir el consumo de energía. Actualmente, estamos siguiendo la paradoja de Jevons, cuánta más eficiencia conseguimos, más energía consumimos. Además estamos viviendo el cambio climático, provocado por la sobreexplotación y contaminación causada por los países más ricos, con consecuencias desastrosas para las comunidades que han sido explotadas a nivel de recursos y de fuerza-trabajo.

¿Todos los países tienen que decrecer por igual?

No, en el Norte del mundo tenemos que decrecer porque consumimos en exceso, y es por culpa nuestra que hay tanto CO2 en el mundo y tanta degradación ambiental. Tenemos que dejar que los otros países puedan encontrar una trayectoria propia, alejada de la idea de crecimiento que hemos seguido nosotros, ya que nos ha causado muchos problemas. En América Latina existe la filosofía el Buen Vivir, en  Sudáfrica el Ubuntu y en la India la Democracia Ecológica Radical, para mencionar las experiencias más conocidas entre muchas otras. Es importante tener alternativas basadas en la sostenibilidad ambiental y social, que respeten las diferencias culturales, contrariamente de lo que pasa ahora con la globalización, que impone un modelo único de bienestar y progreso que es falso.

¿Tal como funcionamos en el estado, es viable que decrezcamos en el ámbito individual, colectivo y de país?

En el ámbito individual existe el concepto de la simplicidad voluntaria. Vivir mejor con menos. Pero el cambio individual tiene que ir acompañado de un cambio de organización colectiva y una nueva economía. Se tiene que plantear en la esfera política si crecer es sinónimo de bienestar.

El decrecimiento se tiene que entender como una transición. Se tiene que ir adelantando en el ámbito individual, colectivo y político para conseguir una vida más justa a nivel ecológico y social, donde estén las mismas posibilidades para todo el mundo independientemente del género, procedencia o clase social.

¿Quién pone palos en las ruedas?

Los intereses económicos a nivel mundial. Nuestro imaginario colectivo también tiene mucha fuerza. Vemos el crecimiento como una forma de progreso. Necesitamos trabajar para tener dinero, para comprar una casa, un coche… Basamos la vida en el tener y nos tendríamos que basar en el ser.

¿Los gobiernos están tomando medidas a favor del decrecimiento?

No. En el ámbito de la salud, por ejemplo, se necesita una reestructuración. La calidad de la sanidad depende del crecimiento económico y no tendría que ser así. Por otra parte, los accidentes de tráfico se podrían reducir si se relocalizara el trabajo y se priorizara el transporte público. Las muertes causadas por la contaminación en las ciudades también se podrían reducir mediante políticas adecuadas. Trabajar menos y compartir trabajo podría prevenir muchas enfermedades y accidentes de trabajo y tráfico.

¿La población lo ve como una necesidad urgente?

No. Se necesita crear una alternativa de vida y de economía que sirva como modelo, y que signifique trabajar menos horas para dedicarse al cuidado y a las relaciones sociales entre personas, dar preferencia a la colectividad por encima la individualidad, priorizar compartir a poseer… etc.

¿Qué futuro nos espera si no decrecemos?

Me da un poco de miedo. Nos estamos desconectando del medio ambiente. El cambio climático producirá cada vez más catástrofes naturales, la pérdida de biodiversidad aumentará… Socialmente es probable que como ciudadanía perdamos el control del sistema donde vivimos (capitalismo) y nos convertamos en piezas de una maquinaría sin conciencia.

¿Nos confiesas alguna pasión?

La acrobática aérea y viajar, pero reduciendo al máximo el impacto ecológico y evitando el turismo masivo.

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