Entornos escolares más seguros y saludables: una acción más contra la emergencia climática

Se ha presentado la estrategia “Protegemos las escuelas” para mejorar la calidad ambiental y la seguridad de los niños y niñas y para crear espacios de estancia más amables en ciento veinte centros educativos hasta el 2023. Se priorizarán las escuelas de las zonas con más contaminación y las más vulnerables con respecto a la seguridad vial.

13/01/2020 14:53 h

Ajuntament de Barcelona

El objetivo es reducir la contaminación del aire y el ruido ambiental, disminuir la accidentalidad en las zonas de entrada y salida de los centros suprimiendo carriles de circulación y plazas de aparcamiento y reduciendo la velocidad, y crear espacios de encuentro de un mínimo de 10 metros de diámetro con verde y mobiliario urbano para pasear y hacer actividades.

Veinte escuelas en el 2020

Este año se actuará en veinte escuelas, ocho de las cuales, todas en L’Eixample, ya tienen el proyecto programado: la Escuela Carlit, la Escuela Marillac, la Escuela 9 Graons, la Escuela Xirinacs, Escolàpies Llúria, la escuela Sagrado Corazón (c. Ribes), el Instituto Viladomat y la Escuela Sagrada Família (c. Sardenya).

En el próximo año se prevé transformar el entorno de 35 centros más; en el 2022, de 35 centros más, y el último año, de unos treinta centros más. En total, durante este periodo se actuará en una de cada tres escuelas, y se prevé continuar con el resto de las escuelas más adelante.

Las actuaciones se evaluarán con equipos pluridisciplinarios en consenso con el territorio y se adaptarán a las necesidades de cada centro.

La estrategia establece estas prioridades:

  • Escoles bressol y escuelas de educación infantil y primaria.
  • Escuelas con un índice elevado de contaminación del aire y acústica.
  • Escuelas situadas en puntos con problemas de seguridad vial.
  • Según el volumen de niños de cada centro.

El primer centro, en Sant Martí

La primera actuación, que ya se ha terminado, ha transformado el entorno de la Escuela Grèvol, en el distrito de Sant Martí, en una nueva plaza de 280 metros cuadrados delante del edificio.

Además, la velocidad se ha limitado a 20 km/h y se está reducido el espacio destinado a los vehículos de motor a la mitad: las calles de los Pellaires y de los Ferrers son de uso exclusivo para peatones, y en la calle de Provençals se ha eliminado un carril de circulación y un cordón de aparcamiento.

También se ha pintado el suelo de color naranja para dar visibilidad al espacio pacificado, se ha instalado un radar informativo y se han ampliado las plazas de aparcamiento de bicicletas.

Una transformación global de ciudad

La iniciativa responde a una reivindicación ciudadana y se inspira en otras actuaciones, como los caminos escolares, el programa de las superislas y los trece ecochaflanes, que ya han mejorado el acceso escolar en distintos centros de L’Eixample.

La continuación de estos programas y de las medidas previstas en el Plan de barrios permitirá mejorar los entornos de ochenta escuelas más.

Contra la emergencia climática

El programa se enmarca en la lucha contra la emergencia climática, que se decretará esta semana en el Ayuntamiento.

A principios de año se ha implementado también la primera gran medida contra la contaminación, la entrada en vigor de la zona de bajas emisiones permanente, que limita la circulación de 50.000 vehículos y permitirá reducir en un 15 % las emisiones de NO2 este año.

Para promover el uso del transporte público, este año se ha remodelado el sistema tarifario con nuevos títulos que rebajan hasta un 25 % el precio de los billetes de uso frecuente.

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