Empiezan las obras para pacificar la calle Gran de Sant Andreu

La transformación de la calle Gran de Sant Andreu en una vía de plataforma única de velocidad reducida y con más verde urbano dará prioridad a los peatones y a las bicicletas y favorecerá el comercio de proximidad. El proyecto, que se ha diseñado a partir de las propuestas del vecindario y de entidades del barrio, incluye un tramo de 850 metros situado entre el paseo de Fabra i Puig y la calle de Joan Torras. Las obras durarán un año.

04/05/2018 11:36 h

Ajuntament de Barcelona

La renovación de la calle Gran de Sant Andreu priorizará el espacio de paseo para los peatones, con una franja central de un mínimo de 3,5 metros de anchura, conectado, formando una plataforma única, con las aceras y las calles adyacentes para mejorar la accesibilidad. Al mismo tiempo, la circulación de bicicletas, vehículos de servicios, coches y motos será de velocidad reducida.

El eje comercial conservará el arbolado existente, las hileras de almeces que delimitarán las aceras, y reforzará la vegetación con más arbustos y parterres. Además, se habilitarán zonas de estancia para los peatones, con mobiliario urbano nuevo, y se renovarán el pavimento, las redes de servicios de telecomunicaciones y el drenaje.

Los tramos de la vía de más anchura dispondrán de espacio para los contenedores de limpieza, para las zonas de carga y descarga, las plazas de aparcamiento y las nuevas zonas verdes.

Las obras, que han empezado este jueves, 3 de mayo, y durarán doce meses, se ejecutarán en dos fases. La primera, entre el paseo de Fabra i Puig y la calle de Sant Adrià, acabará en noviembre. La segunda, entre la calle de Sant Adrià y la calle de Joan Torras, empezará en noviembre y se prolongará hasta mayo del 2019. Los trabajos tienen un presupuesto de 4,9 millones de euros.

Una calle pensada para el barrio

La participación del vecindario y de entidades del barrio en el desarrollo del proyecto ha sido constante desde el 2015. Desde entonces, han tenido lugar diversas sesiones de estudio del proyecto, en el que quedó patente la necesidad de rehabilitar la calle y de recuperar el uso del espacio para los vecinos y las vecinas. Estas inquietudes y propuestas se recogieron también en la redacción del anteproyecto, y han servido para definir el diseño definitivo de la calle.

Con el objetivo de minimizar las afectaciones en la vida diaria de los andreuenses y en la actividad comercial del barrio, se garantizará que los peatones puedan desplazarse por la calle mientras duren las obras, y durante la campaña de Navidad se detendrán.

Más allá de la calle Gran

La actuación, que se desarrollará en un tramo de 850 metros de longitud y más de 15.000 metros cuadrados, incluye también el arreglo de un tramo de la calle de Malats, el espacio público del cruce entre las calles de Rubén Darío y el torrente de Sant Andreu y la renovación del área infantil de la plaza de la Pomera.

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