Mejora del alcantarillado para paliar los efectos del cambio climático

La infraestructura hidráulica municipal se refuerza con la ampliación y la rehabilitación de 50 kilómetros de alcantarillado, con el objetivo de minimizar el riesgo de inundación y los efectos de las lluvias intensas, cada vez más frecuentes a causa del cambio climático.

17/12/2018 19:13 h

Ajuntament de Barcelona

Con un presupuesto de 45,5 millones de euros, las actuaciones para mejorar la red de alcantarillado han permitido ampliar en 28,1 kilómetros la infraestructura en todos los distritos, y especialmente en Sant Martí y Sants-Montjuïc. Además, se han rehabilitado y reparado 19,6 kilómetros de conductos hidráulicos, con la colocación de cubetas de gres en sustitución de las antiguas estructuras, que, en algunos casos, llegaban a los 100 años de antigüedad.

A estas medidas se suman la mejora del sistema de drenaje en los entornos de la avenida del Paral·lel, la ronda de Sant Pau y la calle de Vila i Vilà para incrementar la capacidad hidráulica del alcantarillado durante los episodios de lluvia intensa y prevenir las situaciones de insuficiencia drenando en la parte baja de Ciutat Vella y el Poble-sec. También se han iniciado los trabajos de insonorización y mejora del sistema de ventilación en el depósito de Taulat para solucionar los problemas de olores y ruidos, y se ha aprobado el proyecto ejecutivo para el depósito de aguas pluviales en el subsuelo de la rambla de Prim. Asimismo, dos depósitos más están en fase de redacción, uno en el barrio de la Marina y otro en torno al túnel de la ronda del Mig.

Todas las actuaciones forman parte del Plan Clima para adaptar las infraestructuras urbanas a los efectos del calentamiento global y que la ciudad sea más resiliente y sostenible. El incremento de la intensidad de las lluvias y del riesgo de inundación hace necesaria la implantación de medidas para prevenir y minimizar sus consecuencias.

Plan director integral de saneamiento de Barcelona

La elaboración del nuevo Plan director integral de saneamiento de Barcelona está en fase de diagnóstico para identificar las zonas más vulnerables y analizar la frecuencia de inundaciones, así como proponer acciones urbanísticas que van desde la construcción de nuevos depósitos antiinundación hasta la permeabilización y las mejoras del sistema de drenaje. La actualización del plan director responde al cumplimiento de la Directiva marco del agua europea para que las ciudades se conviertan en entornos seguros y respetuosos con el medio ambiente.

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