El FHAR acoge la presentación de varios proyectos de creación y rehabilitación de vivienda pública

20/03/2019 21:05 h

Ajuntament de Barcelona

El Foro de Vivienda y rehabilitación de Barcelona (FHAR), que se celebra hasta el jueves 21 en el MACBA, ha acogido una sesión de work in progress durante la que se han presentado seis proyectos de obra nueva y rehabilitación de vivienda pública que han llevado a cabo en Barcelona. Los proyectos los han presentado sus respectivos arquitectos.

Juan Carlos Melero, director de los Servicios Técnicos del IMHAB, ha dado paso a los responsables de cada uno de los proyectos presentados. Melero explicó que salvo el proyecto de Casa Consegal, el resto son proyectos públicos.

Ana Rigalt, Jefe del departamento de Fomento de la Rehabilitación del IMHAB, ha presentado las ayudas para la rehabilitación que el Consorcio de la Vivienda de Barcelona otorga a proyectos privados. De cara al 2019, el Consorcio ha aprobado una ayuda de 5 millones de euros para la rehabilitación de elementos comunes, y también hay una convocatoria para la rehabilitación de interiores, dotada con 1 millón de euros, y una tercera convocatoria para fincas de alta complejidad.

 

Proyectos de rehabilitación

Como ejemplo práctico de la aplicación de estas ayudas, Rigalt ha presentado el proyecto de la Casa Consegal, una finca modernista ubicada en el Distrito de Sants, donde se ha llevado a cabo la rehabilitación de la fachada y del interior. Con las ayudas a la rehabilitación se pudo financiar el 50% del coste total de la reforma, que costó 117.602 euros. Gracias a la reforma se pudieron recuperar los pigmentos originales, pasamanos y otros elementos patrimoniales de la finca.

El arquitecto Eduard Simó ha presentado el proyecto que resultó ganador del concurso para la rehabilitación de tres fincas con 42 viviendas en los números 7, 9 y 11 de la calle Lancaster. El equipo ganador es una UTE formada por cuatro equipos. Se trata de un proyecto de gran rehabilitación, tal y como ha destacado Melero.

Simón ha explicado que se trata de unas fincas con viviendas muy antiguas y deterioradas, que se encuentran en una “situación precaria” y que son “el reflejo de una problemática social“. El proyecto presentado para rehabilitar las fincas de Lancaster está pensado para poderse llevar a cabo mientras los pisos están ocupados. La rehabilitación quiere reordenar el espacio, ahora muy precario y recuperar las galerías exteriores, entre otras acciones.

 

Viviendas con equipamientos

Otro de los proyectos presentados es el de obra nueva que se hará a la Antigua Quirón y que prevé la construcción de 86 viviendas dotacionales para personas mayores, así como la creación de un centro de jóvenes, un casal para gente mayor y un centro para el barrio. Además, se hará una prueba piloto de la Unidad de convivencia, un espacio similar a una residencia para personas mayores con dependencia con 10 dormitorios y espacios comunitarios, con acompañamiento las 24 horas al día.

El proyecto de la Antigua Quirón lo ganó una UTE integrada por dos equipos. Pau Bajet, miembro de uno de los dos equipos, explicó que el espacio donde se realizará el proyecto ha sido ocupado por los vecinos que ya hacen varias actividades como cine al aire libre, y que desde hace tiempo reclaman un espacio comunitario para el barrio. Por eso el proyecto incluye la construcción de varios centros y espacios comunitarios, como un auditorio o huertos urbanos. “El edificio se plantea como un gran contenedor de espacios adaptado a la geografía urbana“, ha explicado Bajet.

Los arquitectos Marta Peris y José Toral han presentado la propuesta ganadora del concurso de obra nueva en un solar de la calle Venezuela, en el distrito de Sant Martí. Se trata de un solar que queda situado en un pasaje, por lo que uno de los retos era tratar de buscar “un esponjamiento hacia el interior del pasaje”. La solución, explicó Toral, pasa por la creación de cinco patios que quedan superpuestos en diferentes niveles y un atrio central que garantiza que haya más horas de sol en estas viviendas.

El proyecto también incluye servicios comunitarios como la lavandería o el huerto urbano. Además, se ha ideado un sistema que permite abrir y cerrar el atrio central del edificio en función de si es verano o invierno y se prevé la instalación de unos ventiladores que moverán el aire para regular la temperatura en el edificio. Marta Peris, por su parte, ha hecho hincapié en las soluciones para promover la eficiencia energética con este proyecto y también como se ha pensado el espacio para crear espacios comunitarios en un futuro.

 

Proyectos de vivienda de obra nueva

Los arquitectos Jesús Arcos y Francisco Burgos han presentado el proyecto de construcción de 32 viviendas de obra nueva en la manzana E de Torre Baró. La propuesta ha tenido en cuenta las características propias del barrio y el entorno y la fuerte pendiente del terreno donde se construirá el edificio. Esta pendiente aprovechará para estructurar el edificio y crear una distribución que garantice la entrada de luz. Las viviendas que se harán son de 2 y 3 dormitorios.

El último proyecto presentado es el de la construcción de 83 nuevas viviendas en la calle Ulldecona, en la Marina Prat Vermell. El arquitecto Jaime Coll ha explicado que el lema del proyecto, ‘Plein soleil’, quiere evocar las imágenes luminosas y hedonistas del Mediterráneo, que es lo que han querido trasladar a la idea de estas viviendas, donde tocará el sol todo el día.

En este caso la disposición del edificio, partido en diferentes bloques, quiere aprovechar el paso del viento y la brisa, además de la luz, ha explicado Coll.

 

Proyectos finalistas del BCN-NYC Affordable Housing Challenge

El FHAR también ha sido escenario de la presentación de los proyectos finalistas del ‘BCN-NYC Affordable Housing Challenge’. En total han llegado a la fase final tres proyectos, seleccionados entre 54 proyectos procedentes de 17 países.

Los proyectos finalistas son Elastic Living, Everyday life Housing Networks y CAH-ATRI. Estos proyectos tienen en común el hecho de que apuestan por la flexibilidad, que proponen sistemas de construcción modular, la creación de espacios comunitarios y promueven la implicación de los ciudadanos en su diseño.

La presentación de los proyectos ha contado con la presencia de Anna Majó, directora de Innovación Digital del Ayuntamiento de Barcelona y Eduard Cabré, coordinador de Relaciones Internacionales de la gerencia de la Vivienda y Rehabilitación de Barcelona.

El proyecto ‘BCN – NYC Affordable Housing Challenge’ es un concurso de ideas impulsado por los gobiernos municipales de Barcelona y Nueva York para encontrar tecnologías y herramientas innovadoras que disminuyan los plazos y los costes de la construcción y la rehabilitación de viviendas.

Eduard Cabré ha explicado, para contextualizar el origen del ‘BCN-NYC Challenge’, que tanto en Barcelona como en Nueva York el problema de la vivienda es similar, pues la vivienda pública es limitado “y el precio del alquiler no para de subir “. Así es como surgió la idea de pedir al sector privado “que nos proponga soluciones para resolver el problema de la asequibilidad”.

“Queríamos encontrar otras oportunidades para reducir el coste de la construcción, con soluciones constructivas y de gestión que hagan que la vivienda sea más asequible”, ha dicho Cabré, señalando que se ha puesto un especial interés en las “soluciones innovadoras, que fueran escalables y que tuvieran un impacto grande en el costo de la vivienda ”

El objetivo de la convocatoria es la de recoger propuestas que ayuden a las administraciones a aplicar métodos constructivos innovadores, utilizar materiales alternativos y sostenibles e implantar nuevos sistemas de gestión para ser más eficientes. Además, la iniciativa también quiere promover una industria más limpia y sostenible.

Las propuestas presentadas han sido valoradas por un comité de evaluación integrado por expertos de Barcelona y Nueva York, que ha incluido representantes de los sectores social, privado y académico.

El proyecto ganador se anunciará durante la celebración del congreso ‘Smart Cities New York‘, en mayo del 2019. Los autores del proyecto escogido recibirán 25.000 dólares para mostrar su idea en Barcelona y Nueva York, con el reconocimiento y la visibilidad internacional que ello supone. Finalmente, se estudiará la implementación de la tecnología propuesta en una escala más grande a través de una asociación con un desarrollador de viviendas asequibles.

 

Los tres proyectos finalistas

1. ElasticLiving

El primero de los proyectos finalistas que se han presentado lleva el nombre de elasticLiving. El proyecto propone un reaprovechamiento del espacio de la vivienda a partir de un sistema por módulos que se pueden adaptar en función de las necesidades que tiene cada persona en cada momento. El proyecto tiene en cuenta el factor del espacio, pero también del tiempo que dedicamos a las diferentes actividades (cocinar, descansar, etc), según ha explicado uno de sus impulsores, Angelo Roventa.

Para plantear este proyecto, sus impulsores hicieron investigación sobre las necesidades de la gente que busca piso en países en Austria, Alemania y Suiza. “Vimos que es más buscado eran pisos por una o dos personas”.

A partir de aquí analizaron que los pisos que ocupan hacen entre 50 y 60 metros cuadrados, y valoraron que este espacio se podía optimizar si se hacía más flexible y adaptable a las necesidades de cada momento. “Cuando estamos solos creamos un espacio y si tenemos visitas necesitamos más espacio”, ha ejemplificado Roventa para explicar la idea de su proyecto.

“Se trata de crear una nueva distribución flexible para ahorrar costes con unidades personalizables a las dimensiones de la parcela”, ha añadido Rafael Gómez, miembro del mismo equipo. Finalmente, Ignaz Furger ha señalado que este proyecto permite reducir el tiempo de construcción al 50%, mejora la eficiencia del espacio y que es un proyecto escalable.

 

2. Everyday life Housing Networks

El segundo proyecto finalista ha sido impulsado por el Col·lectiu Punt 6, una cooperativa de arquitectas que promueve una arquitectura con visión de género. Su propuesta consiste en una red residencial que “quiere poner la vida de la gente en el centro” creando una serie “de infraestructuras duras y blandas que hagan visibles las tareas reproductivas y de cuidados de las que hasta ahora se han ocupado principalmente sobre las mujeres “, según ha explicado Roser Casanovas.

El proyecto quiere generar una red residencial con servicios comunitarios compartidos, como puede ser la lavandería, la cocina comunitaria o los espacios de reunión. Esta red se quiere extender “más allá del edificio para llevarla a la escala del barrio”. Según la arquitecta, la red contará con infraestructuras duras tales como los espacios para jóvenes, la cocina común o la cooperativa de alimentos, y con infraestructuras blandas, como por ejemplo un autobús escolar, lavandería o servicios de comida a domicilio.

 

3. CAH-ATRI

El tercero de los proyectos presentados es el resultado de la suma de dos proyectos similares impulsados ​​por dos equipos diferentes de Barcelona y Medellín. Ambos proyectos parten de la idea de reaprovechar los espacios existentes de las ciudades donde hay margen para construir vivienda y hacerlo a partir de módulos flexibles que cuenten también con la participación de sus usuarios en su diseño.

Según explicó Jaime Sarmiento, la idea surgió de observar que tanto Barcelona como Nueva York disponen de un solo urbanizable muy limitado, pero que a la hora hay espacios y edificios ya existentes donde hay espacio para construir , por ejemplo sobre puentes o estructuras ferroviarias, como sería el caso de la estación de Fontana en Barcelona.

“La idea es llenar esos espacios vacíos”, agregó, a partir de unos módulos prefabricados con materiales reciclados, que podrían venir montados de fábrica o montarse in-situ, y donde los futuros usuarios podrían intervenir tanto en su diseño como en su montaje.

“Para hacer vivienda asequible hay que pensar cómo viven las personas y por eso también hay que hacer participar a las personas en el diseño de su propio hogar”, agregó Paula Cobeaga, otra de las promotoras del proyecto. Según Cobeaga, “las comunidades de vecinos viven mejor si tienen espacios compartidos tales como cocinas, patios, lavanderías o huertos, y si participan en la fase de construcción”.

 

Ampliar el impacto de políticas sociales y ambientales

Durante el acto de presentación de los finalistas del BCN-NYC Challenge también se ha podido conocer la labor que lleva a cabo de ILab, una herramienta de innovación tecnológica del Ayuntamiento de Barcelona que tiene como objetivo ampliar el impacto de las políticas sociales y ambientales mediante la compra pública.

“Como ayuntamiento queremos crear una ciudad mejor para vivir, pero también cambiar la cultura interna de las administraciones buscando nuevas maneras de hacer las cosas”, explicó Anna Majó. En este sentido, señaló la importancia del aprovisionamiento público “como la principal herramienta para hacer cosas”. Otra de las funciones del ILab es el de promover el crecimiento de las empresas.