El franquismo y la represión popular, sin honores ni medallas

Casi por unanimidad, el Plenario del Consejo Municipal ha retirado los reconocimientos a personajes e instituciones del régimen franquista y responsables del terrorismo de estado y la represión. Empezando por el mismo dictador Francisco Franco, la lista de honores revocados incluye a otros personajes de pasado funesto de la ciudad y del país durante el franquismo, así como a Severiano Martínez Anido, responsable de la represión del movimiento obrero en los años veinte.

25/01/2019 15:10 h

Ajuntament de Barcelona

Las distinciones que se han revocado son la medalla conmemorativa de los “Veinticinco años de paz”, que recibió Franco en 1964, o la Medalla de Oro de la Ciudad al almirante Luis Carrero Blanco, jefe del Gobierno franquista, la cual se le adjudicó póstumamente en el año 1973, justo siete días después de su muerte.

La revocación de las medallas y de los reconocimientos llega cuando se cumplen 80 años de la entrada de las tropas franquistas en la ciudad, el 26 de enero de 1939, después de dos años y medio de guerra y bombardeos.

La iniciativa del Gobierno municipal persigue la recuperación de la memoria democrática de la ciudad, el fin de la impunidad franquista y la restitución de la memoria de las víctimas del fascismo y de las personas que sufrieron la dictadura en el Estado entre los años 1939 y 1975.

Las otras Medallas de Oro de la Ciudad revocadas son las que se otorgaron a:

  • El general José Solchaga Zala (otorgada en el año 1949), que ocupó con las tropas rebeldes las ciudades de Tarragona y Barcelona en enero de 1939.
  • El general Agustín Muñoz Grandes (1969). Fue ministro secretario general del Movimiento, general en jefe de la División Azul y ministro del Ejército.
  • Antonio Ibáñez Freire (1967). Ya en democracia, fue ministro del Interior en los años 1979 y 1980, tenía la Cruz de Hierro del ejército alemán, otorgada en reconocimiento de su servicio durante la Segunda Guerra Mundial.
  • La Sección Femenina de la Falange Española (1966), institución creada en el año 1934 por las mujeres falangistas.
  • Alfonso Pérez-Viñeta Lucio (1971), capitán general de Cataluña hasta 1971. Tuvo un gran protagonismo tanto en el ejército golpista como en la Falange Española.

También se ha retirado la Medalla de Honor de la Ciudad de Barcelona al Tercio de Requetés de Nuestra Señora de Montserrat, la unidad militar de choque del ejército franquista de inspiración carlista e integrada mayoritariamente por catalanes, y el pergamino y la placa de plata de hijo adoptivo a Felipe Acedo Colunga, vinculado a la Sanjurjada, el golpe de estado que en 1932 intentó derrocar la Segunda República.

Por otra parte, se ha dejado sin efecto el acuerdo del Pleno de 1929 para solicitar al Consejo de Ministros la concesión de la Gran Cruz de Beneficencia al general Severiano Martínez Anido, gobernador civil de Barcelona a principios de los años veinte, ministro de Gobernación durante la dictadura de Primo de Rivera y uno de los impulsores de las bandas armadas de pistoleros vinculados a la policía con la llamada ley de fugas. Por eso, Martínez Anido es considerado uno de los responsables de la represión del movimiento obrero que mató a dirigentes sindicales como Francesc Layret.

Han votado a favor de la retirada de medallas y honores todos los grupos, excepto el PP, que se ha abstenido.

Un nuevo paso en la lucha contra la impunidad franquista

La retirada de estas medallas es un paso más en la lucha del Gobierno municipal contra la impunidad franquista. En abril, el Plenario municipal revocó la Medalla de Oro de la Ciudad al alcalde franquista Miquel Mateu Pla y anuló los expedientes de depuración de más de mil seiscientos trabajadores y trabajadoras municipales.

Un año antes, en marzo del 2017, había sido el turno del exministro franquista Rodolfo Martín Villa, que perdió la Medalla de Oro de la Ciudad de Barcelona que se le había concedido en el año 1976, al final de la dictadura.

Asimismo, el Gobierno municipal, a través del comisionado de Programas de Memoria, ha llevado a cabo durante este mandato una política activa para retirar de la vía pública las placas franquistas del antiguo Instituto Público de la Vivienda. Después de elaborar un censo de los elementos de simbología franquista que perduraban en la vía pública, se procedió a retirarlos, y así se dio cumplimiento a lo que estipula la Ley de memoria histórica. En total, se han retirado cerca de mil cien placas.

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