Las obras de la nueva promoción de 46 viviendas asequibles para jóvenes que impulsa el IMHAB en la antigua Fabra i Coats, a punto de finalizar

25/03/2019 14:05 h

Ajuntament de Barcelona

Los asistentes al Foro de Vivienda y Rehabilitación de Barcelona (FHAR), organizado por el Instituto Municipal de la Vivienda y la Rehabilitación (IMHAB) del Ayuntamiento de Barcelona, ​​han tenido la oportunidad de visitar tres proyectos de rehabilitación y construcción de vivienda en Barcelona.

En concreto, se han visitado las obras de mejora estructural y energética del barrio de Canyelles, los pisos para jóvenes de Fabra y Puig y la promoción de covivienda de La Borda.

 

Mejoras en las viviendas de Canyelles gracias a un acuerdo público-privado

El barrio de Canyelles se construyó durante la década de los setenta para responder a las necesidades de vivienda de las olas migratorias. En aquellos momentos, el promotor mayoritario de las edificaciones fue el Patronato Municipal de la Vivienda. Actualmente, cuarenta años más tarde y después de firmar un convenio con la asociación de vecinos, el ente municipal lleva a cabo diversas rehabilitaciones para resolver diferentes deficiencias constructivas que se hicieron en su momento.

Además, a través del proyecto europeo GrowSmarter se han podido realizar mejoras relacionadas con el consumo energético. Así se ha mejorado el aislamiento de las fachadas y la cubierta y se han cambiado las ventanas y las persianas. También se han sustituido calderas de gas y se han incorporado herramientas de monitorización y gestión de los consumos energéticos de las viviendas.

 

Visitar los edificios

Con el fin de observar los cambios constructivos y conocer de primera mano el impacto real que han supuesto las actuaciones realizadas, los asistentes al FHAR han visitado la zona y los edificios acompañados de técnicos responsables: Patricia Castillo, Toni Gassó y Verdiana Russo, y de algunos de los vecinos.

Castillo, Gassó y Russo han sido los encargados de explicar la realidad de la finca antes de la rehabilitación, las intervenciones realizadas y cómo se superaron los problemas que surgieron. “Del proyecto de Canyelles destacaría la complejidad en la gestión debido a que hemos tenido que hablar y convencer a los propietarios de los 56 viviendas, muchos de los cuales se mostraban incrédulos con todo lo que estaba previsto hacer y el bajo coste que deberían asumir. Realmente no se lo creían”, ha explicado la arquitecta Patricia Castillo, quien ha estado al frente de la obra.

El edificio en el que se ha intervenido para hacer la rehabilitación exterior y cambiar las persianas y las ventanas por unas de aluminio de rotura de puente térmico, tiene una estructura de hormigón de tipo túnel, “y lo que se hizo como primera medida fue ponerle un aislamiento “, remarcó Verdiana Russo, especializada en temas energéticos.

En el tejado, que es de uralita, se hizo una intervención preventiva, ya que ésta se encontraba en buen estado, y se ha puesto aislamiento bajo la cubierta y en las terrazas. “Ahora el edificio está todo aislado“, concretó Russo.

 

Iniciativa público-privado

La iniciativa se ha podido llevar a cabo gracias a un acuerdo público-privado entre el Consorcio de la Vivienda y Naturgy, en el marco del proyecto europeo GrowSmarter. Gracias a todas las ayudas, la subvención total ha sido del 80%, “pero para poder tirar adelante el proyecto de rehabilitación necesitábamos que el 80% de los propietarios estuvieran de acuerdo”, explicó Castillo.

“Lo más complicado ha sido convencer a cada vecino de la oportunidad que se les ofrecía de cambiar las ventanas, las persianas y mejorar en calidad de vida, ya que se ha incrementado el confort térmico y acústico, y la eficiencia energética “, ha agregado la arquitecta encargada de la obra, quien ha destacado el buen trabajo realizado por el presidente de la comunidad de vecinos, que se ha encargado de hablar con todos, de resolver problemas económicos en los casos en los que era necesario y fomentar el diálogo para que la obra llegara a buen puerto.

Un hecho que ayudó a convencer a los 56 vecinos de tipologías diversas fue poder contar con un piso muestra y el boca a boca. “Y es que, cuando un vecino veía el resultado de la actuación, entonces también se sumaba a la iniciativa”, agregó Gassó.

Los tres responsables que han participado en el encuentro realizado en el marco del Foro han subrayado la importancia de establecer relaciones positivas con los vecinos y de ganarse su confianza. Durante la visita se ha tenido la oportunidad de acceder al inmueble, subir a la azotea y visitar uno de los pisos que ha sido sujeto de la intervención.

En estos momentos el proyecto está en fase de evaluación para conocer el ahorro logrado. Para ello los técnicos responsables han incorporado diferentes aparatos de medida, a la vez que, terminada la actuación, se ha hablado con los vecinos para conocer como incrementado su confort.

 

Más color en el barrio de Canyelles

En 2009 el Patronato Municipal de la Vivienda aprobó un proyecto para rehabilitar los 65 bloques del barrio de Canyelles, en Nou Barris, afectados por la carbonatación -una enfermedad estructural que afecta al hormigón y provoca desprendimientos-, con una inversión de unos 30 millones de euros. Este proyecto incluye un plan director técnico y cromático que define la gama de colores y texturas que se pueden aplicar a las diferentes tipologías de edificios pendientes de remodelar.

Los tonos incluyen rojos, naranjas y amarillos vistosos, combinados con diferentes tonos de gris. El proyecto cromático fue acordado en concurso por la Asociación de Vecinos de Canyelles y la administración, y la idea es integrar el barrio con la sierra de Collserola, con colores alegres.

 

46 nuevas viviendas asequibles para jóvenes en Fabra i Coats

Otra de las visitas que han hecho los participantes del FHAR ha sido en el antiguo recinto fabril de Fabra i Coats, en Sant Andreu, donde está a punto de finalizar una nueva promoción de vivienda para jóvenes menores de 35 años impulsada por el Instituto Municipal de la Vivienda y la Rehabilitación (IMHAB) del Ayuntamiento de Barcelona. Los participantes han estado acompañados por los técnicos que están al frente del proyecto.

Los visitantes han podido observar cómo la obra conserva la estructura de la nave y las paredes exteriores, además de otros elementos como la antigua puerta corredera, y se ha renovado la cubierta y se han reestructurado los espacios interiores. Destaca la amplitud de los espacios, la calidez de materiales utilizados como la madera, y la luz que entra por todos los ventanales de la antigua nave industrial.

En conjunto, los 5.000 m2 construidos acogen 46 nuevas viviendas -44 de dos habitaciones y dos adaptados para personas con discapacidad de una habitación-, zonas comunes y un espacio destinado a la Colla Castellera Joven de Barcelona, ​​la cual tendrá una sala de ensayo en un sótano adaptado para evitar las vibraciones que generen los instrumentos.

Como ha explicado David Espuña, de Roldán + Berengué Arquitectos, empresa que ha realizado el proyecto, “se trata de una obra compleja, ya que se ha construido un edificio dentro de otro edificio, en concreto 46 pisos”. Para ello se ha trabajado con diferentes materiales, como la madera o el hierro. “La combinación de diferentes materiales no siempre es fácil, pero el resultado final ha sido muy satisfactorio“, ha remarcado Javier Astasio, jefe de obra de Sacyr, la empresa que está ejecutando el proyecto.

Los pisos están a punto de ser entregados a los futuros inquilinos, los cuales forman parte de la Bolsa de Vivienda de Alquiler de la ciudad, “y sólo queda ultimar algunos detalles”. Seguidamente también se ha visitado el nuevo local de la Colla Castellera Joven de Barcelona.

 

Una cooperativa de viviendas diseñadas por sus usuarias

La jornada dedicada a conocer proyectos innovadores de promoción de vivienda social y asequible se ha cerrado con la visita a la cooperativa de viviendas de La Borda, en el barrio de Sants. Se trata de una promoción auto-organizada por sus futuras usuarias para acceder a una vivienda digna, no especulativa y que ponga en el centro su valor de uso, a través de una estructura colectiva.

El edificio, de 28 viviendas, se levanta sobre un solar municipal y es obra de Lacol, que ha sido galardonada recientemente con el premio Ciudad de Barcelona 2018 para este proyecto.

Según explicaron miembros de la cooperativa, las características que hacen diferentes el proyecto de La Borda son, por un lado, el hecho de que se ha redefinido el programa de la vivienda colectiva, con más espacios comunitarios que una vivienda convencional.

Por otra parte, esta promoción de vivienda cooperativo destaca por su sostenibilidad y calidad ambiental, con un bajo impacto ambiental en la construcción que se ha conseguido con el uso de materiales como la madera estructural y la incorporación de estrategias pasivas.

Por último, las viviendas de La Borda han tirado adelante gracias a la participación de las futuras personas habitantes durante todo el proceso de diseño y promoción.