Las playas necesitan medidas para evitar la pérdida de arena

08/04/2016 14:03 h

Marina Albaladejo

Dos temporales, uno en el año 2008 y el otro en el 2010, provocaron daños en las playas de Barcelona. A raíz de ello, el Estado realizó aportaciones de arena, pero desde entonces el volumen de esta arena ya se ha reducido en un 50%. Lo dice un estudio que ha presentado el Ayuntamiento de Barcelona, ​​elaborado por Barcelona Regional.

Esta reducción de arena ha provocado que la superficie seca, la parte de la playa que utilizan los usuarios, se haya reducido un 17%, el equivalente a cinco campos de fútbol. Por ello, desde el Consistorio se pide al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que se reanuden las aportaciones regulares de arena para recuperar la que se pierde a causa de los temporales, pero también se piden intervenciones que eviten, a largo plazo, esta disminución de la superficie. Las playas más afectadas son la Barceloneta, la Nova Mar Bella y Llevant. La primera, la Barceloneta, ha perdido 15 metros de anchura media.

La comisionada de Ecología del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Eva Herrero, ha pedido al Ministerio que haga un seguimiento continuado del estado de las playas, “ya que es el órgano que tiene la potestad de poner solución“.

Evolución de las playas durante el periodo 2010-2015

Entre los años 2006 y 2012 el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ejecutó las obras de estabilización de las playas de Barcelona. El motivo fue, precisamente, la escasez de arena debido a varios temporales. Para evitar estas consecuencias, las obras también preveían ampliar el espigón de Sant Sebastià, unir el dique con la playa y hacer crecer un brazo del espigón de Ginebra. De estas actuaciones solo se ha ejecutado la segunda.