La avenida del Príncep de Astúries, más pensada para los peatones

19/10/2016 11:42 h

Redacció

Los distritos de Sarrià – Sant Gervasi y de Gràcia han elaborado una propuesta de remodelación de la avenida del Príncep de Astúries que consiste en eliminar dos carriles de tráfico rodado —uno se destinará a ampliar la acera y el otro a servicios, como contenedores y una zona de aparcamiento para motos y vehículos de personas con discapacidad. También se renovará el mobiliario y se plantará más arbolado. La propuesta, que ya se ha expuesto a los vecinos d ela zona, responde a una petición de la ciudadanía para que se cree en esta calle un espacio más adecuado para los peatones.

Las aceras pasarían de tener 2,2 metros de ancho en los tramos más estrechos (3,10 en los más anchos) a 4,5 metros. Esto permitiría ganar más de 2.100 metros cuadrados de acera respecto a la disposición actual y plantar arbolado en ambos lados de la calle —ahora en algún tramo solo hay árboles en el lado del Llobregat. La acera sería continua en toda la avenida, con pasos de peatones elevados en los cruces con las calles, excepto en los de las calles de Guillem Tell y Madrazo.

La calzada, que ahora es de casi 15 metros de ancho, tiene cinco carriles de tráfico rodado: tres en sentido descendente y dos en sentido ascendente. Con la ampliación de las aceras, esta vía pasaría a ser de 11 metros —3 carriles— y se organizaría de la siguiente manera: en sentido descendente se habilitaría una vía de servicios y dos carriles para el tráfico (un carril bus y uno para los vehículos privados) y en sentido ascendente habría un carril para los coches y los autobuses.

El carril de servicios permitiría ordenar los diferentes elementos de la calle, como los contenedores y las motos, que ahora restan espacio a las aceras y para las que se habilitarían plazas de aparcamiento en la calzada. También habría plazas de estacionamiento reservadas para vehículos de personas con discapacidad.

La remodelación implica renovar toda la calzada de la calle y el pavimento de las aceras (con losetas del modelo Barcelona), plantar más árboles e instalar nuevo alumbrado, para el que se utilizaría un modelo de farola con ledes.

Todo el proyecto tiene un presupuesto previsto de 4,05 millones de euros. Una vez terminado el proceso de participación del vecindario —en diciembre de este año—, se redactaría el proyecto ejecutivo durante el primer semestre del 2017, y las obras, de una duración aproximada de 14 meses, se podrían empezar a finales del 2017.