Los hábitos saludables y la prevención, en todos los barrios

02/12/2016 14:33 h

Montroi Maite

La comisionada de Salud, Gemma Tarafa, ha presentado la medida de gobierno de impulso a la salud comunitaria, una estrategia que tiene como objetivo mejorar el estado de salud y el bienestar de las personas en el conjunto de Barcelona y en especial en los barrios con una situación más desfavorecida. Se trata de que los profesionales de la sanidad, en contacto con entidades sociales y vecinales, salgan a la calle para impulsar tareas de promoción de la salud como prevención, de acuerdo con las necesidades de cada zona. Así, hasta el 2019 se implantarán entre 160 y 200 programas dirigidos a niños, jóvenes, adultos y personas mayores.

La comisionada ha hecho hincapié en que esta labor de promoción de la salud y de prevención es una buena inversión, entre otras razones, porque contribuye a la buena salud de las personas y, por tanto, a reducir su dependencia del sistema sanitario.

Las acciones se concentran en 23 barrios bajo el paraguas del plan “Barcelona, salud en los barrios” y será posible gracias a una dotación presupuestaria que supera los 5 millones de euros.

Este programa tiene una gran experiencia en desplegar intervenciones de salud comunitaria a lo largo de todo el ciclo vital, en el ámbito de la familia, la infancia, la adolescencia, las personas mayores o la juventud. Son ejemplos de ello el programa de desarrollo de habilidades parentales; el proyecto “Amigos y circo”, destinado a reducir el fracaso escolar; los programas de ocio saludable para jóvenes como “Impulso joven”, “De marcha haciendo deporte”, los Viernes Alternativos, La Karpa, y los programas para las personas mayores como las escuelas de salud o “Actívate en los parques”.

De hecho, se han demostrado los efectos positivos de estas intervenciones en la salud de las personas participantes, en las conductas y actitudes y en su apoyo social, entre otros. Además, un estudio reciente muestra una evolución positiva de los indicadores de salud percibida en mujeres y en el consumo de sustancias ilegales de hombres en los barrios de Barcelona donde se han aplicado estos programas.