Más atención y más especializada a las personas sin techo

En las calles de Barcelona duermen cada noche alrededor de mil personas. La falta de acceso a la vivienda, combinada con la precariedad laboral, obliga a construir y adaptar centros de acogida y a mejorar la atención. El objetivo es que las personas sin techo consigan una estabilidad económica, emocional y habitacional que les permita la máxima autonomía.

14/05/2018 21:29 h

Redacció

Con el recuento que realizó la XAPSLL en mayo del 2017 se contaron 1.026 personas que pernoctaban en la vía pública, y en los centros residenciales y pisos de programas públicos y privados pasaban la noche 2.006 personas más. Contando a las 417 personas que pernoctan en asentamientos informales en algunos solares de la ciudad, la cifra se sitúa en un total de 3.383 personas que viven en situación de exclusión residencial en la ciudad.

La falta de acceso a la vivienda combinada con la precariedad laboral hace que el número de personas atendidas por los servicios de la XAPSLL haya crecido del 5 % en el año 2012 al 15 % en el 2017. Disponer de ingresos por rentas de trabajo no garantiza acceder a una habitación de alquiler y todavía menos a una vivienda; la consecuencia de ello es el incremento del tiempo de estancia en los equipamientos.

Nuevos equipamientos municipales

En Barcelona hay tres centros de primera acogida que dan servicio directo a personas sin hogar. A partir de las aportaciones de personas usuarias, profesionales y voluntariado, se han mejorado los equipamientos de primera atención (higiene, comedores y centros de día) y se han planificado reformas en los centros residenciales de primera acogida que se ejecutarán a partir de octubre del 2018. Los tres centros, inicialmente pensados para la acogida nocturna, darán servicio durante todo el día y la noche, y dispondrán de unos espacios exteriores amplios y adecuados donde se podrá realizar actividad física con capacidad para cien personas.

En noviembre del 2016 se puso en funcionamiento el centro de Sant Pere Més Baix de viviendas con apoyo social con 48 plazas repartidas en 12 unidades de convivencia. Con el objetivo de ofrecer una atención adecuada a las personas con problemas de salud mental que son atendidas en los centros, el Área de Derechos Sociales y la Fundación Sant Pere Claver pusieron en marcha en marzo del 2017 el centro residencial Cal Muns. En enero de este año 2018, se abrió el centro Maria Feixa, gestionado por la Fundación APIP-ACAM, con 22 plazas para jóvenes sin techo.

En octubre del 2018 se pondrán en funcionamiento veinte alojamientos de inclusión para personas solas y parejas en la calle de Tànger, y durante el 2019 se abrirán centros de la calle de Alí Bei con quince alojamientos con servicios para familias, y de la calle de los Mestres Casals i Martorell con catorce alojamientos con servicios para personas solas y parejas.

Por otra parte, durante los próximos meses se reformarán los centros de primera acogida (Císter, Zona Franca y Nou Barris), que supondrán un pequeño incremento de veinte plazas, y se ampliarán los espacios disponibles para mejorar la privacidad de las personas residentes y la atención social.

Siguiendo las propuestas de personas usuarias y del grupo de sinhogarismo del Consejo Municipal de Bienestar Social, se ha cambiado la metodología de solicitudes de plazas en los centros de primera acogida de la Zona Franca, Sarrià y Nou Barris, y se han eliminado, así, las colas en la puerta y para las entrevistas personales de los solicitantes durante el día. Las personas entrevistadas pasan a formar parte de una lista y se las localiza cuando queda una plaza libre para ellas.

Por otro lado, se ha consensuado con Vivienda que en la adjudicación de los pisos de protección social a colectivos vulnerables se introduciría como criterio puntuable el sinhogarismo con un informe social que confirme que la persona o familia está preparada para acceder a una vivienda.

Mejoras en la movilidad

Las personas sin techo disponen de un título de transporte bonificado: una tarjeta T50/30 a precio de T10 que se obtiene facilitando un informe social a Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). En febrero de este 2018 ya se habían proporcionado 325 tarjetas a los equipamientos y 828 más a través de los equipos de atención en medio abierto y del SIS Tractament.

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