Parque vecinal y patio de escuela de 900 metros cuadrados en el Gòtic

La remodelación de la calle del Sotstinent Navarro, en el Gòtic, ha permitido recuperar 900 metros cuadrados de espacio para el uso vecinal que incluye zonas verdes, de sablón y pavimentadas. El área, que se utilizará también como patio de la Escuela Àngel Baixeras a determinadas horas, visibiliza y realza la muralla romana con la que limita.

17/09/2018 10:29 h

Districte Ciutat Vella

El nuevo espacio de uso vecinal y escolar tiene una superficie de 909 m2 con zonas pavimentadas (664 m2), áreas verdes transitables y no transitables (140 m2), diversas especies de árboles y espacios de sablón (91 m2).

Además, hay un almacén y un lavabo de uso escolar a disposición de la Escuela Àngel Baixeras, que utilizará el espacio como patio en determinadas franjas horarias, en las que este ámbito permanecerá cerrado a otros usos.

La nueva área está limitada por la muralla romana del siglo III, la bajada del Caçador, la calle del Sotstinent Navarro y la pared medianera del edificio situado en el número 18-20 de esta vía.

El proyecto de remodelación ha supuesto una inversión de 1.175.700 euros.

Una antigua demanda trabajada con la comunidad escolar

La remodelación de la calle del Sotstinent Navarro ha permitido resolver una demanda histórica para trasladar el patio de la Escuela Àngel Baixeras, hasta ahora en el terrado del edificio, al solar donde se ha establecido el nuevo espacio público.

El proyecto se ha definido con un proceso participativo con el vecindario, los niños y la comunidad educativa de la Escuela Àngel Baixeras. En total, se llevaron a cabo tres talleres y una sesión final, en los que participaron una media de 50 personas entre adultos y niños de 6 a 12 años. De este proceso participativo salieron algunas propuestas que el arquitecto Josep Llinàs ha incluido en el diseño final.

Valorar la muralla romana

La urbanización de la calle del Sotstinent Navarro es una segunda actuación del proyecto del paseo de la muralla romana que quiere dar visibilidad a la muralla romana del siglo III, de importante valor arqueológico, para hacerlo más próximo a los peatones.

Además, la actuación ha ayudado a definir el paisaje urbano de esta zona de la ciudad en la época romana, con la muralla, el foso defensivo y las construcciones fuera del recinto, donde había edificios industriales y productivos y gran cantidad de vides.

Etiquetas asociadas a la noticia