Trabajos previos para regular la movilidad compartida

La propuesta normativa se elaborará el próximo año con el objetivo de aprovechar su modelo de movilidad sostenible y regular de qué manera y en qué medida pueden ocupar el espacio público.

16/10/2017 18:00 h

Ajuntament de Barcelona

La nueva norma se trabajará a partir de un estudio previo del Gobierno municipal que analiza la situación de la movilidad compartida en la ciudad y ofrece una diagnosis que incluye sus beneficios y también sus puntos débiles.

El estudio del Ayuntamiento concluye que los servicios de movilidad compartida permiten disminuir la contaminación atmosférica y acústica porque se reduce el parque de vehículos, fomentan el uso del transporte público, ayudan a optimizar los desplazamientos y facilitan la gestión del aparcamiento. También supone para los usuarios un ahorro en el coste del mantenimiento y la amortización del vehículo privado.

Por otra parte, entre los efectos negativos destaca la excesiva ocupación del espacio público y la dificultad de rotación que supone para el aparcamiento. La regulación trabajará para minimizar estos efectos y garantizar una explotación de los servicios segura y estable.

Actualmente, operan en la ciudad quince empresas que ofrecen servicios de carsharing, motosharing o bikesharing. Se trata de una modalidad que aprovechan sobre todo los vecinos y las vecinas de 26 a 35 años, que son usuarios habituales del transporte público y que viven en áreas bien conectadas.