Un plan para ordenar y pacificar el tráfico de Ciutat Vella

El modelo que prevé el Plan de Movilidad de Ciutat Vella 2018-2023 da prioridad a los peatones y reordena el acceso al distrito de los diferentes medios de transporte según las zonas y las franjas horarias.

09/07/2018 19:10 h

Redacció

El plan pretende ajustar el modelo a las particularidades de Ciutat Vella, un distrito marcado por la actividad turística y el creciente número de visitantes, una densidad comercial dos veces más elevada que en el resto de distritos, un tejido urbano histórico con una estructura singular del espacio público y más calles pacificadas que en otros barrios.

Ir a la escuela, descarga de mercancías

El nuevo modelo gira en torno a una nueva red de movilidad dinámica y compartida que organice el acceso de los diferentes medios de transporte según zonas y franjas horarias, para optimizar sus usos.

Es decir, el objetivo es preservar los desplazamientos a las escuelas y los servicios públicos, que habitualmente se realizan por la mañana y por la tarde, y evitar que a la misma hora tenga lugar la carga y descarga de mercancías, que pasaría a realizarse al mediodía.

El plan cuenta con unas 170 medidas y un presupuesto de 83 millones de euros.

Redes de barrio para los peatones

Cada día se realizan 600.000 desplazamientos a pie en el distrito, y el plan prevé reordenarlos según su finalidad con dos redes:

Por un lado, una red de vías de barrio que favorezca la vida del vecindario, con zonas más tranquilas y el acceso a los equipamientos, y que se potenciará con una nueva señalización y mejoras urbanísticas. Además, se incrementará un 10 % el espacio público destinado a los peatones, se mejorarán los accesos a los equipamientos y se actuará sobre las aceras para facilitar los desplazamientos a pie.

Por otro lado, una red de vías centrales que conecte los principales puntos de atracción turística y que se acabará de definir con este sector.

Una red ciclista más conectada

Actualmente, en Ciutat Vella hay una amplia red de vías pacificadas donde pueden circular las bicicletas, pero al mismo tiempo es uno de los distritos con menos carriles bici.

Para dotar la red de continuidad, mejorar la eficiencia de los desplazamientos y fomentar el uso de la bicicleta, el plan prevé, entre otras medidas, pasar de los 7,7 kilómetros actuales a 15 kilómetros de carriles bici y crear un carril bidireccional que recorra el perímetro del distrito.

También se prevé aumentar las plazas de aparcamiento de bicicletas del distrito y reubicar las estaciones de Bicing más cerca de las paradas de metro y bus para facilitar el intercambio entre los medios de transporte.

En cuanto a los grupos de ciclistas, se propondrá la modificación de la normativa municipal para restringir el número máximo de personas que se pueden desplazar juntas por el distrito.

Vehículos de movilidad personal

El plan contempla limitar el acceso de los vehículos de movilidad personal (VMP) a las zonas con una alta concentración de peatones e impulsar medidas para que los usuarios de estos vehículos circulen por la red ciclista y los itinerarios autorizados.

Más cerca con transporte público

El plan pretende consolidar el uso del metro, bus y taxi como medios de transporte de los residentes que quieren desplazarse dentro del distrito y a otras zonas de la ciudad, y de los vecinos y las vecinas del resto de distritos que quieren ir a Ciutat Vella.

Con este objetivo, se ampliará la cobertura del Bus de Barri para que los equipamientos municipales y sanitarios estén mejor conectados, se reordenarán las paradas de taxi para ampliar su cobertura y adaptarla a la demanda actual, y se estudiará la construcción de una nueva boca de metro en la estación de la Barceloneta, entre otras actuaciones.

Facilidades para la distribución de mercancías

La densidad de actividad comercial de Ciutat Vella duplica la del resto de distritos de la ciudad y requiere una reordenación para optimizar la distribución de mercancías y minimizar su impacto en la vida vecinal.

En concreto, se modificará el horario de carga y descarga para descongestionar el espacio público a primera hora de la mañana, cuando hay más movimiento hacia las escuelas o los puestos de trabajo. Se está valorando que la franja pase de las 7.30 a las 9.30 horas, como ahora, a de las 9.30 a las 12.30 horas, excepto la distribución de productos frescos.

Además, se crearán nuevas plazas de carga y descarga y se fomentará una distribución más sostenible. Se instalarán plataformas en el perímetro del distrito para que estacionen grandes vehículos como camiones y se evite que accedan al interior. Desde allí, la distribución a los comercios se realizaría con medios como, por ejemplo, las bicicletas de carga.

Tránsito rodado, solo finalista

El 50 % del tráfico de Ciutat Vella es de paso, es decir, son vehículos que atraviesan el distrito, pero que quieren ir directamente a otro lugar de la ciudad.

Para reducir este tráfico de paso de vehículos privados, se limitará el acceso al interior del distrito al horario de carga y descarga y a las noches, mediante un sistema de gestión inteligente y controles de acceso que diferencie el tipo de usuario.

Con respecto al aparcamiento, se sustituirán las plazas de área azul por plazas de área verde y distribución de mercancía, y se ampliarán las plazas para los residentes. Además, se ampliarán las plazas de motos en aparcamiento subterráneo con el objetivo de eliminar progresivamente las de la calzada.