Más 20.000 m2 de espacio público y zonas verdes en torno a la estación de la Sagrera

14/10/2019 - 13:04

Urbanismo e infraestructuras. Barcelona inicia hoy las obras de transformación de las calles Gran de la Sagrera, de Garcilaso y de Berenguer de Palou para mejorar el espacio urbano y dinamizar el área de transformación que rodea a la futura estación.

Las obras, impulsadas por Barcelona Sagrera Alta Velocidad por encargo del Ayuntamiento, cuentan con una inversión de 6,98 millones de euros y se prevé que finalicen durante el primer trimestre de 2021. Con la actuación se mejorará la accesibilidad, se crearán zonas verdes de estancia con nuevo arbolado y mobiliario urbano y se incorporará un carril bici en el interior del ámbito.

Barcelona inicia la urbanización del área de transformación de la futura estación de la Sagrera, en Sant Andreu.

Se trata de un área de 20.000 m2 que incluye la urbanización de los ejes viarios de las calles Gran de Sant Andreu, de Garcilaso y de Berenguer de Palou, entre las calles de Costa Rica y de Ferran Turné. En un futuro también se incluirán las obras de otros viales, como la calle de Josep Estivill.

El objetivo de la actuación es mejorar el espacio urbano y conectar y dinamizar el barrio de la Sagrera y el entorno, con el fin de dar respuesta a la situación actual: la herida urbana que hace años que afecta al vecindario de la zona como consecuencia de las obras de construcción de la estación, que siguen avanzando.

La mejora de este espacio, que realizará Barcelona Sagrera Alta Velocidad (BSAV) por encargo del Ayuntamiento de Barcelona, cuenta con un presupuesto de 6,9 millones de euros. La previsión es que las obras finalicen durante el primer trimestre de 2021.

Urbanizaciones: más verde, zonas de estancia y espacio para peatones

La nueva disposición de las calles urbanizadas ofrecerá espacios de estancia y tráfico para peatones y más zonas verdes.

La calle Gran de la Sagrera, entre las calles de Costa Rica y de Garcilaso, dispondrá de una calzada central formada por tres carriles y dos sentidos de circulación, con espacio para vehículos privados y autobuses. La acera mar será de 5 metros de ancho con elementos de jardinería, alumbrado y mobiliario, mientras que la acera montaña tendrá un ancho de 2,20 metros con los parterres ya existentes.

Por lo que respecta a la calle de Garcilaso, entre Gran de la Sagrera y el nuevo vial que lo conectará con la calle de Clara Zetkin, dispondrá de dos zonas: por debajo de la calle de Berenguer de Palou, donde se habilitará una zona de aparcamientos en cordón, y entre Gran de la Sagrera y de Berenguer de Palou, lado Besòs, donde habrá un cordón de aparcamiento y un carril bici bidireccional adyacente a la acera, mientras que en el lado Llobregat habrá dos carriles de circulación y uno de bus adyacente a la acera.

La calle de Berenguer de Palou, en el tramo entre las calles de Garcilaso y de Ferran Turné, se renovará por completo. La acera montaña tendrá un ancho variable, entre 4,7 y 7,2 metros, y dispondrá de arbolado y alumbrado. Además, la acera mar será de 4 metros y contará con nuevos puntos de luz.

La calzada central tendrá dos carriles, uno de vehículos y uno de carril bus, y un único sentido de circulación: habrá un separador que integrará una hilera de tilos ya existentes y dos paradas de bus, así como un carril bici bidireccional entre el separador y la acera mar.

Ejes de peatones de acceso al ámbito

La urbanización se completará con la apertura parcial de dos ejes peatonales que permitirán el acceso al interior del ámbito y donde también se incorporarán carriles bici para posibilitar los desplazamientos en bicicleta por el entorno urbanizado.

La primera apertura dará continuidad al futuro carril bici, que transcurrirá por la calle Gran de la Sagrera. En una próxima fase de obras, prevista para dentro de unos meses, se abrirá la calle de Josep Estivill para conectar el cruce de la calle Gran de la Sagrera y la calle de Baixada de la Sagrera con la calle de Garcilaso y de Clara Zetkin.

En todas las actuaciones se prevé implantar arbolado nuevo y mobiliario y alumbrado para mejorar la movilidad de los peatones, a la vez que pacificar el tránsito rodado y mejorar la calidad del espacio público.

Finalmente hay que destacar la recuperación de la Font del Gaig, una obra del arquitecto Antoni Rovira i Trias creada en 1865 y que durante generaciones ha sido un punto de encuentro en el barrio de la Sagrera. En 2001 se retiró para preservar su estado de conservación y ahora, una vez restaurada, se volverá a situar en la acera norte de la calle de Garcilaso.