Adaptamos el espacio público y la movilidad en un nuevo escenario para la recuperación en la ciudad después de la emergencia sanitaria generada por la COVID-19. Y lo hacemos con un conjunto de medidas que permiten que nos podamos mover con más facilidad y seguridad, siempre con medios de transporte sostenibles y saludables, en beneficio de toda la ciudadanía.

El objetivo es favorecer la movilidad segura, sostenible, saludable y eficiente: a pie, en transporte público y en bicicleta. Por ello, es necesario llevar a cabo una serie de acciones en el espacio público para que los desplazamientos que se produzcan en la ciudad se puedan hacer de la manera más segura posible y se proteja la salud de las personas con unos medios de transporte no contaminantes.

La emergencia sanitaria de la COVID-19 ha provocado que durante la aplicación del Real Decreto de estado de alarma se haya registrado una movilidad extraordinaria y anómala, con reducciones que han llegado al -80 % en el volumen del tráfico privado y al -95 % en los desplazamientos en transporte público.

Con las sucesivas fases de la desescalada, los desplazamientos de la ciudadanía se han ido recuperando. Con las distintas fases de desescalada se recuperó la movilidad poco a poco, aunque se registraron más desplazamientos en vehículo privado motorizado que en transporte público, con efectos nocivos sobre la calidad del aire y la seguridad vial.

Por este motivo, el Ayuntamiento de Barcelona trabaja para transformar el espacio público con el objetivo de convertir Barcelona en una ciudad más saludable, más humana y de distancias cortas. Lo hace poniendo en primer plano a las personas y llevando a cabo medidas para dirigir la movilidad hacia los medios más sostenibles, saludables y seguros como son ir a pie, en transporte público o en bicicleta.