Exposición estable Museu Etnològic i de Cultures del Món - Parc Montjuïc

Exposición estable - El Muro

La planta principal del museo está dedicada a la exposición permanente «Sentir el patrimonio». Es un espacio diáfano pensado para permitir varias lecturas e interpretaciones, y que en cada visita o actividad puede dar lugar a nuevas reflexiones a partir de los materiales expuestos. El muro es un friso de 20 metros donde se puede contemplar un collage de piezas que trasladan al visitante la riqueza y la pluralidad de nuestra sociedad. En el espacio central se pueden encontrar seis grandes objetos que dan nombre a diferentes ámbitos temáticos que forman parte de todas las culturas y que invitan a reflexionar acerca de cómo hemos cambiado a lo largo de los años. La relación entre el público y el patrimonio no se limita a la contemplación, sino que se ha potenciado la dimensión táctil, que permite que el visitante manipule algunos objetos a fin de profundizar en el conocimiento que se pueda extraer.

Ámbito de la prensaÁmbito de la cabaña

Los ámbitos

El espacio central de la sala está ocupado por seis áreas en forma de semi-hexágono y cada una está presidida por un objeto de grandes dimensiones. La pieza principal está acompañada por otras de complementarias.

Entre estas piezas encontramos algunas de no catalanas. Este ejercicio comparativo nos lleva a reflexionar alrededor de las particularidades y la universalidad de la cultura humana y mostrar como diferentes sociedades, aisladas entre si, pueden converger con soluciones similares para los mismos retos de la vida cotidiana.

El conjunto, ampliado por textos, audiovisuales y contenidos multimedia, evoca una temática abierta, que tanto puede sugerir un contexto geográfico, un oficio o cualquier temática que dé pie a diferentes reflexiones antropológicas en función de la actividad pedagógica o los intereses del visitante.

En esta sección de la exposición, se incluyen fragmentos literarios que acompañan este proceso de evocación e incorporan las formas artísticas como una fuente más de conocimiento.

Los seis ámbitos reciben su nombre a partir del objeto de grandes dimensiones que lo preside:

 

 

  • La barca
  • La prensa de vino
  • La cabaña de pastor
  • El telar
  • El fuelle del herrero
  • El armario del herbolario

 

 

Vitrinas

En las paredes contiguas a las ventanas se han conservado las vitrinas, que mostrarán objetos de pequeñas dimensiones agrupados por temas, que complementan los seis ámbitos principales. Los materiales expuestos son susceptibles de ser renovados periódicamente.

 

El muro

Un lateral completo de la sala aloja un gran friso de objetos, un collage que integra piezas de diferentes orígenes geográficos, históricos y temáticos, pero que son identificables por el visitante. El conjunto permite reconocer la variedad de ámbitos que se pueden considerar de interés etnológico y la pluralidad de nuestra sociedad, mostrando objetos procedentes otros lugares que han sido asimilados. Los diferentes materiales invitan a reflexionar sobre aspectos concretos, ya sean relacionados con su dimensión simbólica, su uso práctico y cotidiano o los diferentes ámbitos de la vida humana que nos sugieren.

El Muro

Sentir el patrimonio

La necesidad de experimentar con los materiales para lograr una mayor profundización en el conocimiento se manifiesta en la reserva de un espacio donde las piezas no sólo puedan admirarse sino también ser manipuladas o puestas en funcionamiento. Se trata de un material didáctico específicamente adquirido para esta propósito, que permite incrementar la accesibilidad del museo y poner el patrimonio al alcance de personas con discapacidades visuales.

 

Falla de Joan AmadesLos patios interiores

Los dos patios interiores del museo comunican la primera y la segunda planta. Estos espacios alojan piezas únicas de grandes dimensiones que sincretizan tres elementos clave en la concepción del nuevo museo. Por un lado está presente la cultura popular y tradicional de los territorios de ámbito catalán, incluyendo también su vertiente contemporánea y artística. Finalmente se quiere reflejar el papel de los pioneros de la etnografía y su aportación al museo.

El primer patio está dedicado a una síntesis de las culturas tradicionales: tres fallas, obra original del taller valenciano Latorre Sanz, que representan a los folkloristas Joan Amades y Ramon Violant, que contribuyeron fundamentalmente en la etnografía catalana, y una tercera que reproduce un siurell, pieza representativa de la cerámica mallorquina. De este modo se representan los tres territorios catalanes a través de tres elementos diferentes: el patrimonio material, las técnicas y oficios relacionados con la fiesta y las personas que iniciaron la conservación y documentación de estas tradiciones.

En el otro patio se hallan presentes los dos gigantes de la ciudad de Barcelona, la reina Violant y el rey Jaume I, realizados por Domènech Umbert en 1984 y restauradas para la ocasión. Su gran altura permitirá que se puedan contemplar desde los ds plantas del edificios, y la aproximación desde el piso elevado permitirá una perspectiva inédita, frente a frente, con las dos figuras.