Tradiciones de Fin de Año

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Las campanadas

La cuenta atrás del año que se va la marcan las últimas doce campanadas del año, que todo el mundo sigue con fervor. A ritmo de las campanadas se come un grano de uva y se pide un deseo.

Con este ritual se llama a la buena suerte, si bien la costumbre de comer uva en Fin de Año no es demasiado nueva, en comparación con otras tradiciones navideñas, y tiene su origen en el excedente de uva que se produjo en el año 1909.

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L'home dels Nassos

El último día del año es también el día en que sale a la calle el home dels nassos. Este misterioso personaje solo se deja ver un día al año. Lo que lo hace tan especial es que ¡tiene tantas narices como días tiene el año!

¿Te lo imaginas? Pues cada año se anima a los niños a que busquen a este señor tan estrafalario, que en el fondo somos todos nosotros, que a día 31 de diciembre tenemos tantas narices como días le quedan al año.

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Fiestas de fin de año

Para dar la bienvenida al Año Nuevo y despedir el año se suele organizar fiestas y reuniones de amigos y familiares, que tienen como momento mágico las doce de la noche, cuando hay que proceder al ritual de las doce campanadas. A ritmo de cada campanada, se come un grano de uva. Después, es el turno de los brindis con cava, los besos y los abrazos.

A partir de la medianoche, empieza el baile y el desenfreno. Es el momento de sacar el cotillón; ponerse un sombrero de papel, hacer volar las serpentinas y gastar bromas con el matasuegras.

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Cursa dels Nassos

Barcelona celebra desde el año 1999 la Cursa dels nassos (carrera de las narices), una prueba atlética que recoge la tradición internacional de celebrar carreras el día de San Silvestre. La carrera de San Silvestre más antigua y famosa es la de Sao Paulo, que se celebra desde 1925.

Se trata de una prueba muy especial, impregnada de un ambiente festivo único, muy participativa y abierta a todos los ciudadanos. Es habitual disfrazarse, ponerse pelucas o engalanarse con los elementos del cotillón.

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Primer baño del año

Hace un par de décadas que, entre los rituales de inicio del Año Nuevo en Barcelona, encontramos el primer baño del año, una manera de empezar el año con deporte, salud y energía.

Este chapuzón colectivo en el Mediterráneo, apto solo para quienes no tienen miedo a las temperaturas invernales del agua marina, se celebra el día 1 de enero al mediodía. Después, se sirve un caldo caliente a todos los valientes que participan en el baño.

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