Se desmontan dos pabellones Salud por el descenso de hospitalizaciones por COVID-19

COVID-19. Con el descenso de los casos de COVID-19 se han vaciado de pacientes.

Dos de los cuatro pabellones Salud, que se crearon para hacer frente a la emergencia sanitaria de manera colaborativa, ya se han empezado a desmontar. La disminución de los casos de COVID-19 ha permitido vaciar de pacientes los pabellones Salud del CDM Guinardó, que había funcionado como extensión del Hospital de Sant Pau, y el Claror Marítim, que daba apoyo al Hospital del Mar, y dentro de quince días, cuando se terminen las tareas de desmontaje, volverán a estar disponibles para abrir como polideportivos cuando las condiciones sanitarias lo permitan.

El material médico que se ha utilizado para habilitar los equipamientos como espacios sanitarios se almacenará para que se pueda recuperar lo antes posible y reinstalar rápidamente si fuera necesario en algún momento.

Todavía está activo el Pabellón Salud Vall d’Hebron, que funciona como hospital de día polivalente para realizar pruebas PCR a los pacientes que requieren ingreso hospitalario, a los que tienen visita con un gabinete o a los que se tiene que hacer algún procedimiento que comporte la manipulación de las vías aéreas o riesgo de aerosol; eso permite liberar módulos del Hospital Universitario Vall d’Hebron y recuperarlos para las visitas ambulatorias.

El comité de dirección del Convenio Pabellones Salud, formado por la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, está estudiando el futuro del Pabellón Salud instalado en el Instituto Nacional de Educación Física de Cataluña.