Impulso para que la plaza de Joan Carles I recupere el nombre popular de ‘Cinc d’Oros’

14/04/2016 20:38 h

Ajuntament de Barcelona

El Gobierno municipal ha propuesto que la plaza de Joan Carles I, en el cruce de la avenida Diagonal con el paseo de Gràcia, se diga plaza del Cinc d’Oros. La propuesta quiere recuperar el nombre histórico con el que la ciudadanía ha designado popularmente este lugar desde su urbanización, a principios del siglo XX.

La sesión de la Ponencia del Nomenclátor ha informado favorablemente del cambio de nombre de la plaza de Joan Carles I. Ahora la propuesta se trasladará a los distritos de Gràcia y L’Eixample, que la discutirán y votarán. “Este Gobierno quiere hacer visible y reconocer en nuestro espacio público muchas memorias olvidadas de la Barcelona popular, democrática, republicana, libertaria o feminista”, ha afirmado Gerardo Pisarello, primer teniente de alcaldía.

Cuando se urbanizó, en 1907, la plaza tenía una pieza circular en el centro y cuatro más alrededor, con farolas del escultor Pere Flaqués. En perspectiva, aquellos cinco círculos recordaban la carta del cinco de oros, por lo que aquel apodo arraigó en el vecindario.

La Ponencia del Nomenclátor se ha basado en los criterios de la Comisión de Toponimia de Cataluña, que defiende que, a la hora de atribuir nombres a los lugares y también a las vías públicas, se tengan en cuenta en primer lugar las denominaciones históricas genuinas.

Simbolismo republicano

En un primer momento se decidió dedicar la plaza a Pi i Margall, presidente de la Primera República, y colocar allí un monumento. El proyecto se fue retrasando hasta la llegada de la dictadura de Primo de Rivera, que lo detuvo.

En 1936 se instaló en la plaza una alegoría de la República del escultor Josep Viladomat. En 1939 las autoridades franquistas cambiaron el aspecto y la significación del monumento de la República, y posteriormente se retiró. La escultura, sin embargo, estuvo escondida en los almacenes municipales, hasta que en 1975 se hizo pública su existencia.

Quince años después se le encontró una ubicación definitiva en la plaza de Llucmajor, en Nou Barris, espacio que pasará a llamarse plaza de la República.