La memoria de Sant Felip Neri, la plaza herida

El lunes 22 de octubre se celebrará el acto de descubrimiento de un atril de memoria en la plaza de Sant Felip Neri, bombardeada el año 1938.

16/10/2018 14:05 h

Districte Ciutat Vella

A partir del próximo lunes 22 de octubre a las 17 h de la tarde, un atril de memoria recordará los hechos ocurridos en la plaza de Sant Felip Neri el 30 de enero de 1938, cuando la aviación fascista italiana bombardeó la plaza en uno de los ataques más devastadores de la Guerra Civil en Barcelona, que causó 42 muertos, la mayoría de los cuales eran niños y niñas refugiados en el convento de la plaza.

Durante el acto se podrá ver una pequeña muestra de la exposición que encontramos actualmente en el Centro Cívico Pati Llimona con el título “La magia de la plaza de Sant Felip Neri. Entre la vida y la memoria” de Sergi Bernal, coordinada por el Archivo Fotográfico del Barrio Gòtic.

El acto, organizado por la Mesa de Memoria Histórica y Democrática de Ciutat Vella como parte de las actividades del programa “Barcelona bombardeada, 1936-1939. Queremos la paz, no el olvido”, quiere reivindicar la memoria como rasgo fundamental para entender el pasado y para construir el futuro.

El bombardeo de la plaza

La mañana del 30 de enero de 1938, la aviación fascista italiana, aliada de Franco, bombardeó la ciudad de Barcelona, de las 9.00 a las 11.20 horas de la mañana, de manera ininterrumpida.

La iglesia de Sant Felip Neri, en manos de la Generalitat republicana, servía de refugio para los niños del barrio y de otros lugares del Estado, que huían del terror fascista. Las bombas hundieron la iglesia, y sepultaron a las niñas y niños que buscaban cobijo en el sótano. Una veintena murieron. Los bombardeos no cesaron, y los esfuerzos de evacuación eran obstaculizados por las bombas. Hasta cuarenta y dos personas fueron asesinadas aquella mañana y más de un centenar resultaron heridas. La plaza quedó devastada. Únicamente quedó en pie la fachada de la iglesia, con los restos de metralla todavía hoy visibles.

Durante años, la propaganda franquista hizo correr el relato que las señales de la fachada correspondían a las balas disparadas para fusilar a los sacerdotes de la iglesia, y encubrir, con esta versión, su responsabilidad en la masacre.

A lo largo de los años cincuenta, la Administración municipal reconstruyó la plaza con elementos renacentistas procedentes de otras zonas bombardeadas, como el antiguo barrio de la Catedral, actual plaza Nova, y la fuente, y le dio el aspecto que todavía tiene hoy, consolidando las intervenciones que originaron el barrio Gòtic.

En el 2018, al cumplirse ochenta años de los bombardeos de Barcelona, el Ayuntamiento ha señalizado este lugar para exponer el conocimiento de los hechos.