"Los desahucios son un acto de violencia estructural dirigido a personas muy vulnerables"

21/03/2019 14:14 h

Ajuntament de Barcelona

“La emergencia habitacional ha sido uno de los problemas más destacados de la ciudadanía en los últimos años”. Así lo ha afirmado Maria Assumpció Vilà, Síndica de Greuges de Barcelona, ​​en una mesa redonda sobre las “respuestas a la emergencia” que ha abierto la tercera jornada del Foro de Vivienda y Rehabilitación de Barcelona que se celebra el MACBA.

La mesa redonda, en la que se han hablado de las diferentes medidas y acciones para atender los casos de desahucios y emergencia habitacional, ha contado con la participación de Judith Cobacho, del Servicio de intervención y mediación ante situaciones de pérdida de vivienda y / o ocupaciones (Sipho) y Associació Vincle; Lucía Delgado, portavoz de la PAH Barcelona y Fernando Díaz, representante de Cáritas.

La Síndica de Greuges de Barcelona ha explicado que cuando llegan quejas de un tema en su oficina siempre representan “un termómetro de lo que ocurre en la ciudad”. En este sentido, la emergencia habitacional es uno de los temas que más preocupa a la ciudadanía, junto con la dificultad de acceso a la vivienda en Barcelona.

“Los alquileres son muy caros y muchas personas sufren porque cuando se les acabe el alquiler esto puede ser motivo de preocupación”. Durante el 2018, la sindicatura ha abierto 442 expedientes sobre emergencia habitacional.

Vilà ha destacado el hecho de que el año 2016 el Ayuntamiento de Barcelona modificó el reglamento para la adjudicación de viviendas de emergencia, teniendo en cuenta algunas de las recomendaciones hechas por la Síndica. “Nuestras conclusiones eran el reflejo de lo que la ciudadanía nos hacía llegar y nosotros las hicimos llegar a la Mesa de valoración”. Así se consiguió que se ampliaran los supuestos de emergencia social.

Las medidas de choque que el gobierno municipal hizo son positivas”, ha añadido la Síndica. Entre estas medidas de choque, Vilà ha enumerado la prevención y mediación en los desahucios, la detección de viviendas vacías, la adquisición de viviendas, y el tanteo y retracto, la potenciación de las bolsas de viviendas de alquiler, entre otros.

Vilà ha recordado que “la crisis habitacional afecta a grupos vulnerables tanto desde el punto de vista económico como social” y ha añadido que “la disponibilidad de la vivienda es básica y es el complemento a las prestaciones sociales”. Por ello ha reclamado que se mejore la dotación de vivienda asistencial. “Las personas deben poder disponer de una vivienda digna“, concluyó.

 

El servicio municipal de intervención y mediación

“Los desahucios son una realidad aún muy poco visible“, ha comenzado afirmando Judith Cobacho, del Servicio de intervención y mediación ante situaciones de pérdida de vivienda y / o ocupaciones (Sipho) y la Associació Vincle. Según datos de 2017, Madrid encabeza el ranking de desahucios con 3416, seguida de Barcelona, ​​donde en 2017 es produjeron 2.519 lanzamientos.

“No es normal que en este país tengamos estos datos”. “Aunque globalmente los desahucios han bajado, pero no en todas partes, porque en algunas ciudades han subido, como Zaragoza, Valencia o Málaga. Se trata de un fenómeno muy urbano y ligado a las ciudades “, ha dicho Cobacho.

“Los desahucios son un acto de violencia muy estructural, que va dirigido a personas muy vulnerables, a quienes se les ha vulnerado el derecho a la vivienda, al trabajo, etc”, ha añadido. Con el objetivo de acompañar a las personas e intervenir en estos casos, en el año 2015 se creó el SIPHO. Este servicio realiza funciones de intervención e interlocución, también de acompañamiento social a las familias, además de un trabajo preventivo; también se hace interlocución y mediación con las partes.

Cobacho explicó que cada semana entran en las oficinas de vivienda una lista de desahucios. “Cada vez conocimiento más los casos que se producen e intervenimos más”. A puerta, es decir, en casos donde se ejecuta el lanzamiento, han llegado a más de 1200 casos durante el 2018, una situación que afecta a más de 6300 personas, de las cuales más de 2000 son niños.

En cuanto a la distribución por barrios, los distritos con más desahucios son Nou Barris (18%), Sants-Montjuic (16,23%) y Ciutat Vella (13,76%). Los motivos para el desahucio en un 56% es el alquiler, y sólo un 5% debido a la hipoteca. Las ocupaciones representan la causa del 34% de los casos de desahucio. Los casos llegan al SIPHO por diferentes vías: porque las Oficinas de Vivienda alertan a las oficinas de Servicios Sociales, también a través de los juzgados y de las asociaciones y movimientos sociales.

Cobacho ha explicado también cómo funciona la atención durante el acto de lanzamiento. El Sipho asiste a los casos de desahucio donde están implicadas personas de riesgo o vulnerabilidad social. El año pasado se logró en un 66% aplazar el lanzamiento, en un 17% entregar las llaves para una vivienda, y se ejecutó el desahucio en un 13%. Un 4% de los casos se suspendieron.

Como retos de futuro, Cobacho ha apuntado que hay que “consolidar el servicio, continuar avanzando con el trabajo transversal con servicios social, tener mejoras en el protocolo con el TSJC para hacer trabajo preventivo; y articular nuevas estrategias para poder mantener los afectados a las viviendas “. Por último, se ha proyectado un video de resumen de la labor del SIPHO.

 

La respuesta de la PAH a la emergencia habitacional

La portavoz de la PAH Barcelona, ​​Lucía Delgado, ha abierto su intervención explicando que la PAH surgió en 2009 precisamente “como respuesta a la emergencia habitacional”. LA PAH surge para dar respuesta a las familias que no podrían pagar la hipoteca o se encontraban en el proceso de pérdida de la vivienda. “Un handicap que nos encontramos es que aunque el banco se quedara la vivienda, las personas se quedaban con la deuda de por vida”, ha recordado.

Diez años después, la PAH ha hecho un encuentro para hacer nuevas propuestas para atender la emergencia y, al final “dejar de existir porque eso querría decir que se ha resuelto el problema”.

“Hemos actuado desde el campo emocional, jurídico, mediático, comunicativo, todo ello para promover cambios legales que den respuesta a la vulneración de derechos de las familias”, ha agregado Delgado, recordando que la PAH ha “denunciado la situación y las causas de los desahucios, que son la falta de políticas valientes de viviendas, el hecho de que se haya permitido que la vivienda sea un negocio y el papel de las entidades financieras “.

Las reivindicaciones de la PAH han sido desde su principio “la dación en pago de forma retroactiva, una moratoria para el pago de las familias y la creación de un parque público de alquiler social”. Con su lucha han conseguido que el problema deje de ser invisible: “así pudimos revertir la situación, pasando de ser culpables a ser víctimas. Esto fue clave para poder dar pasos hacia la conquista de derechos “.

Delgado también ha explicado las diferentes campañas realizadas por la PAH en los últimos años y su apuesta por la “resistencia pacífica“, y ha remarcado la batalla de la entidad para conseguir una ley de medidas urgentes para afrontar la emergencia habitacional. “Para nosotros esta ley es una herramienta que se ha de dar a conocer”.

Actualmente, sólo en Barcelona se producen 10 desahucios al día, un 85% de los cuales debido al alquiler. Según Delgado, las personas encuentran en la PAH la información que no encuentran en otras instituciones, así como un “acompañamiento colectivo“.

 

El acompañamiento de Cáritas en la emergencia habitacional

El representante de Cáritas, Fernando Díaz, ha explicó que la entidad publica un informe anual sobre diferentes cuestiones y que desde 2007 han editado cuatro informes centrados en la vivienda. El último fecha de de diciembre de 2018 y se basa tanto en datos cualitativos como en datos cuantitativos, algunos extraídas de un estudio de la Fundación Foessa.

Según este informe, se ha producido un aumento del 40% de las personas en exclusión social severa en todo el Estado. El 50% de estas personas sufren también la exclusión laboral y de la vivienda. En cuanto a la exclusión residencial, ha explicado las diferentes tipologías de casos: los sin techo, que viven en la calle; las personas que viven sin hogar en una institución; las personas con hogar insegura y los casos de hogar inadecuada.

Según Díaz, cuando se detectan casos de emergencia habitacional, lo primero que hacen desde Cáritas “es acompañar”. “Nosotros no podemos dar soluciones pero sí hacer un acompañamiento y asesoramiento”. En este sentido, ha dado detalles del funcionamiento del servicio de acompañamiento integral de la persona, así como del programa Sense llar (Sin hogar) que ha permitido atender 1,800 hogares y 3000 personas 2018.

 

Regular los precios del alquiler

Durante el turno de preguntas ha tomado la palabra el concejal de Vivienda y Rehabilitación Josep Maria Montaner, que ha explicado que justamente hoy se ha podido frenar un lanzamiento en Sant Martí gracias a un acuerdo con la propiedad. Este caso se ha producido porque la familia, que pagaba 600 euros, se han encontrado que el propietario ahora les pide 1200 euros.

“Necesitamos la regulación de los incrementos de los alquileres, hace falta un cambio en la LAU para que no se puedan incrementar los precios y se puedan evitar casos como este”, dijo Montaner.