
Las fiestas mayores como retrato social
La Biblioteca de Catalunya organiza una exposición que ilustra la idiosincrasia y la evolución de las celebraciones populares a través de la documentación histórica.
En verano es cuando nuestra tierra “se olvida de todo para vestirse de cascabeles”, como escribía Josep M. de Sagarra en Les festes de l’agost. Por eso, el Espai Zero de la Biblioteca de Catalunya ha organizado la exposición Vine a la festa!, comisariada por Mercè Comas y Marga Losantos. Hasta el 10 de septiembre se pueden ver diferentes publicaciones y materiales impresos relacionados con la celebración de varias fiestas mayores de Cataluña, desde el siglo XIX hasta la actualidad.
El material que se exhibe forma parte de la documentación relacionada con esta temática que la Biblioteca de Catalunya recibe actualmente por Depósito Legal, combinada con ejemplos más antiguos de programas de mano, partituras de música popular, grabaciones sonoras, carteles, folletos, alabanzas, aucas, romances, dibujos y fotografías procedentes de diversas donaciones y fondos personales de compositores y artistas.
Desde esta perspectiva, Vine a la festa! supone un excelente escaparate de la diversidad de documentos relacionados con la cultura popular, lo que permite al visitante hacerse una idea de cuál ha sido la evolución de los soportes y contenidos de las celebraciones en el transcurso del tiempo, de acuerdo con los gustos y tendencias sociales de cada momento.
La muestra parte de dos premisas. Una, la fiesta consustancial a la naturaleza social del ser humano, que a lo largo de los siglos ha celebrado las cosechas, la vida y la muerte y ha honrado a los dioses y los difuntos. Y dos, las diferentes culturas han bebido de las festividades antiguas, añadiendo elementos propios. En este contexto, las fiestas mayores son una de las máximas representaciones de la forma de ser de una sociedad, además de generar comunidad y reforzar su identidad. Y es trabajo de la Biblioteca de Catalunya recoger y conservar los documentos relacionados con estas manifestaciones porque constituyen el patrimonio bibliográfico y documental del país, y explican cómo es la gente que lo habita.