
Magia, malabares y filosofía
El Mercat de les Flors acoge a la compañía Gandini Juggling, que ha reinventado los malabares del siglo XXI.
Se les ha visto más de una vez y de dos en Barcelona (la última vez hace pocas semanas, formando parte en el Liceu de la puesta en escena de una ópera de Philip Glass, Akenathen), pero sus actuaciones siempre son una sorpresa. Esta vez, en Heka, los Gandini Juggling combinan a los malabares con la magia. Del 3 al 5 y del 7 al 11 de enero, en el Mercat de les Flors. Con o sin niños, no te pierdas Heka.
Como responsables del espectáculo, una compañía que nació en 1992, fundada por Sean Gandini y Kati Ylä- Hokkala. Desde entonces, han sido una referencia del circo contemporáneo en general y de los malabares en particular. Porque ellos han aportado contemporaneidad a un arte milenario y, más que eso, han sido capaces de sacar la disciplina del espacio que se le había asignado y mezclarla con la danza (la excampeona de gimnasia rítmica Kati Ylä- Hokkala es una de las grandes de la danza-malabar) y, ahora, con la magia.
Todo, con un título que es el nombre de un dios egipcio, Heka, que era en la mitología de aquel tiempo la personificación de la magia y de la energía del universo. Invocando a este dios, verás como los y las integrantes de Gandini Juggling no sólo hacen volar objetos, sino que también los hacen aparecer y desaparecer, levitar o convertirse en otra cosa. ¿Es verdad lo que ves o es una ilusión?
Espectadores y espectadoras a partir de 8 años están invitados a disfrutar del espectáculo, una propuesta de magia y malabares en un contexto coreográfico que, además, tiene un mensaje filosófico y unas buenas dosis de humor.
Kate Boschetti, Sean Gandini, Tedros Girmaye, Kim Huynh, Sakari Männistö, Yu-Hsien Wu, Kati Ylä-Hokkala y Doreen Grossmann y Jose Triguero, en alternancia, interpretan un espectáculo dirigido por Sean Gandini, un inglés crecido en La Habana que cuando era un chico de dieciséis años, se sentía fascinado por la magia y las matemáticas. Se quiso dedicar a estas disciplinas, pero los malabares se cruzaron en su trayectoria. Con este montaje, pues, el director regresa a sus orígenes.
Si no te quieres perder una compañía sorprendente y un espectáculo vivo que te tendrá pegado a la silla durante unos 55 minutos, ven a ver Heka, pero antes consulta en la web del Mercat de les Flors toda la información sobre las representaciones.

