Decidim: innovación tecnológica para una democracia real

“Aceptada”, así es como figura la propuesta de crear más zonas verdes, realizada por Iris Codina dentro del Plan de Actuación Municipal (PAM).

05/04/2019 09:01 h

Ajuntament de Barcelona

Iris es vecina de Barcelona y participó en el proceso abierto a los vecinos y las vecinas de Barcelona para definir el PAM, en 2016. Y lo hizo por internet, a través de la plataforma decidim.barcelona que el Ayuntamiento había creado aquel mismo año con el fin de implicar a la ciudadanía de forma real y directa en las actuaciones en la ciudad.

Desde entonces, se han llevado a cabo 38 procesos abiertos a la participación digital en la ciudad, que van desde los muy amplios, como el propio PAM, hasta intervenciones tan concretas como el diseño de la calle vía Laietana. Estos procesos han sumado más de 13.665 aportaciones, de las cuales 9.461 se han aprobado después de ser evaluadas. Algunas ya han sido implementadas y otras lo serán en breve, a raíz de haberlas incorporado en medidas de gobierno o reglamentos del Ayuntamiento.

Propuestas, apoyos, adhesiones, debates, seguimiento… la participación tiene muchas caras

Martin Garber propuso en el proceso del PAM luchar contra la obsolescencia de producto, programada o no. Con su perfil de participante en la plataforma, pudo hacer un seguimiento de cómo iba su aportación. En su caso, el Plan de Impulso del Consumo Responsable es el instrumento del Ayuntamiento que recoge elementos de su propuesta.

Este seguimiento es uno de los ejes más innovadores de la estrategia de participación en línea, ya que asegura un retorno a las personas que se implican y porque, a través de la plataforma, saben si se han incorporado o no sus propuestas a las políticas municipales.

Es en este sentido que los técnicos del Ayuntamiento perciben la plataforma como imprescindible para garantizar el principio de democracia real: “La participación se tiene que poder dar en cualquier grupo y a toda la diversidad de la ciudadanía, con transparencia y con la garantía de que le aportará un retorno a quien participe”, nos comenta Andreu Parera, de la Dirección de Servicios de Democracia Activa.

“La participación se tiene que poder dar en cualquier grupo y a toda la diversidad de la ciudadanía, con transparencia”.

También Albert Pérez, secretario del Consejo Escolar Municipal (CEM), confirma la utilidad de proyectos como Decidim, con un ejemplo concreto: gracias a la plataforma, las elecciones al CEM se pueden celebrar también por internet. A pesar de ser un proyecto en curso, esto ha facilitado muchas más candidaturas que en anteriores procesos solo presenciales.

En el distrito de Sant Martí, también optaron por “Repensar el 22@” con los diversos agentes del barrio, añadiendo a los encuentros presenciales la opción de participación digital del decidim.barcelona. Según Albert Martín, técnico encargado del proyecto, la combinación de las dos tipologías de participación ha sido el éxito del proceso, que ha incorporado 45 propuestas ciudadanas y ha concluido con el pacto por un 22@ más inclusivo.

Más allá de Barcelona, una herramienta libre al alcance de todos

Decidim Barcelona es, en realidad, un desarrollo específico para la ciudad de Barcelona de la plataforma Decidim, una infraestructura digital libre y abierta desarrollada para la democracia participativa.

El término “infraestructura digital” hace referencia a un conjunto de herramientas, recursos, conjuntos de datos, documentos, códigos (legales, informáticos, etcétera), interfaces y servicios digitalizados. ¿Y qué significa “libre y abierta”? Pues que cualquier persona puede acceder, copiar y modificar este conjunto de herramientas para construir la plataforma de participación en línea que quiera, según sus necesidades, eso sí, manteniendo las mismas condiciones de acceso abierto que tiene el código utilizado. Es decir, que no lo puede hacer privativo —hacer pagar para usarlo o modificarlo—, sino que su desarrollo continuará abierto para que todo el mundo pueda utilizarlo y mejorarlo.

Y es que la infraestructura digital Decidim fue creada desde el Ayuntamiento para los procesos democráticos de la ciudad de Barcelona a fin de que se convirtiera en un bien común. Es la razón por la que en 2017 fue puesta a disposición de cualquier entidad, pública o privada, según explica Arnau Monterde, coordinador de la plataforma.

Aquel año se firmó el Convenio de extensión con el Consorci Localred y, en la actualidad, ha sido utilizada, solo en territorio español, por 110 instituciones y organizaciones, entre las cuales hay 70 ayuntamientos, 2 diputaciones (Barcelona y Girona) y la Generalitat de Cataluña. A escala internacional, se está utilizando el código de Decidim en varias ciudades de diez países, además de varias organizaciones sociales.

“Decidim se realizó en código libre para garantizar el retorno social de esta inversión pública en tecnología”.

En la misma línea se enmarca la firma de un convenio con diferentes entidades del ámbito de la acción comunitaria y de la economía social y solidaria. Con estos acuerdos de colaboración, el Ayuntamiento facilitará a las entidades firmantes la instalación técnica de la plataforma Decidim y el asesoramiento para utilizarla de forma correcta. Por su parte, las entidades se comprometen a cumplir el contrato social de la plataforma Decidim y a participar en la comunidad Decidim.

“Por eso se realizó en código libre, porque se tenía que garantizar el retorno social de la inversión pública en tecnología”, comenta Monterde. Es precisamente esta idea de comunes digitales que atraviesa todo el proyecto de la plataforma y que se concreta en el “contrato social”, que define un conjunto de principios rectores que tienen que aprobar y seguir quienes quieran usar y entrar, así, a ser miembros del proyecto.

Estos principios se pueden resumir en cinco ejes: software siempre abierto, sea cuál sea el desarrollo que se le haga; transparencia, es decir, todo el contenido tiene que ser accesible; igualdad de oportunidades para las personas participantes y permitir el acceso de forma inclusiva; privacidad de los datos; y garantía democrática, en el sentido de responder a la ciudadanía y cumplir los compromisos adquiridos en los procesos.

Seguridad de los datos: cómo se puede llevar a cabo la verificación?

El reto de la privacidad es, también, un tema que define el proyecto en un mundo de incertidumbre sobre el uso y el control de nuestros datos personales. Monterde lo expone así: “En la era digital es crucial posicionarse a favor de la seguridad y la privacidad. Esto solo se puede hacer si el sistema y la comunidad que lo sustenta es garantista, abierto y transparente. Decidim no utiliza, vende ni manipula los datos; de hecho, pide los mínimos para poder participar”.

Pero, con tan poca información, ¿cómo se puede asegurar el correcto ejercicio del derecho a la participación? “Si se hacen propuestas de actuaciones en determinados procesos, no tiene por qué haber ninguna verificación, las personas implicadas son las interpeladas pero, ¿importaría si una buena propuesta viniera de fuera del territorio, por ejemplo? En el supuesto de que impliquen una toma de decisión concreta, se pueden usar herramientas como el padrón y, en todos los casos, garantizar que los datos no serán nunca traspasados o utilizados fuera del objetivo del proceso”, apunta Monterde.

La comunidad como garantía de derechos democráticos y de privacidad

El máximo nivel de garantías de democracia y seguridad del contrato social proviene de la comunidad que rodea y apoya al proyecto, se llama Metadecidim. Esta comunidad abierta sirve para articular procesos realmente democráticos, y se reconoce la naturaleza público común.

Metadecidim está compuesta por todas las personas, entidades e instituciones que quieren hacer aportaciones y, al mismo tiempo, actuar como garantes del contrato social. “Actualmente tiene una amplia representación social, con 667 participantes entre ciudadanía, desarrolladores e investigadores, empresas e instituciones de todo el mundo. Sirve como espacio de experimentación, como lugar para testar nuevas funcionalidades de la plataforma, detectar mejoras y recoger propuestas de nuevas funcionalidades”, concreta Arnau

decidim.org, decidim.Barcelona, Metadecidim.¿Recapitulamos?

Decidim es una innovación tecnológica impulsada, como habéis visto, desde el Ayuntamiento, pero compartida con toda la ciudadanía, que asegura su extensión y mejora colectiva a través de la comunidad Metadecidim. La instancia o plataforma decidim.barcelona, por su parte, es la herramienta de participación ciudadana digital construida y adaptada a las necesidades de la ciudad de Barcelona a partir del código abierto de Decidim.

Muchos “Decidimos” pero un solo proyecto: la generación de una herramienta digital al servicio de la democracia real

, en manos de la ciudadanía y bajo su control democrático.

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