Rechazo frontal del Consistorio a la sentencia judicial del caso de La Manada

Antes de la celebración del Consejo Plenario, la alcaldesa, acompañada de representantes de todos los grupos municipales, ha leído una declaración institucional para mostrar la disconformidad con la decisión de la Audiencia Provincial de Navarra, que ha absuelto a los cinco acusados del delito de agresión sexual.

27/04/2018 18:33 h

Ajuntament de Barcelona

La reacción institucional se produce después de que se haya condenado a los cinco miembros de La Manada por abuso sexual continuado con prevalencia, pero no por violación. El tribunal ha impuesto nueve años de prisión a los acusados y cinco años más de libertad vigilada después de cumplir la pena, y obvia que se produjera intimidación y violencia. Además, uno de los magistrados era partidario de la absolución de los acusados a excepción del delito leve de hurto.

La declaración institucional manifiesta que la sentencia minimiza los hechos, ya que no los considera agresión sexual; sitúa la carga de la prueba en la víctima, dado que pone el foco en su comportamiento y no en el de los agresores; favorece la impunidad de las agresiones machistas, y envía un mensaje de descrédito de la vivencia de las mujeres que sufren las agresiones. Finalmente, hace patente la incoherencia de entender que el abuso sexual recogido en el relato de los hechos se puede producir con la ausencia de violencia o intimidación.

Estos hechos han llevado al Consistorio a instar al Congreso de los Diputados y al Senado a modificar el Código Penal para revisar el supuesto de abuso sexual, a dar apoyo incondicional a las víctimas de las agresiones sexuales y a todas las movilizaciones sociales contra esta sentencia, y a hacer llegar la declaración al Audiencia Provincial de Navarra, al Ministerio de Justicia y al Consejo General del Poder Judicial.

Movilizaciones contra las violencias machistas

Una vez se hizo pública la sentencia, miles de personas de toda la geografía española tomaron las calles para mostrar la indignación con el grito de “No es un abuso, es violación”. En la ciudad, la plaza de Sant Jaume se llenó en una protesta contra las violencias machistas, que derivó en una manifestación que acabó en el paseo de Lluís Companys.

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