El 91 % de la red ferroviaria de la ciudad es accesible

El primer diagnóstico de accesibilidad sobre las estaciones y paradas del transporte público en la ciudad concluye que el 91 % de la red ferroviaria está adaptada para personas con movilidad, visión o escucha reducida, y plantea una serie de medidas encaminadas a alcanzar la accesibilidad universal de cara al año 2026.

12/07/2018 18:16 h

Ajuntament de Barcelona

La radiografía de la accesibilidad en la red de transporte público de Barcelona reúne los resultados del análisis de paradas de metro, autobús y Tram (TMB), Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) y Renfe. El estudio, que se enmarca dentro el Plan de accesibilidad universal de Barcelona 2018-2026, ha sido posible gracias a la coordinación del Instituto Municipal de Personas con Discapacidad (IMPD).

Con respecto a los diferentes medios de transporte público, el cien por cien de los autobuses de Barcelona disponen de sistemas de accesibilidad. En cuanto a la red ferroviaria, el 91 % tiene integrados itinerarios accesibles, que incluyen el paso por el acceso, el vestíbulo y el andén. En concreto:

  • El 91 % en estaciones de metro
  • El 92 % en el Tram
  • El 95 % en estaciones de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya
  • El 89 % en Renfe

Por un metro adaptado al cien por cien

La evaluación de la accesibilidad en la red de metro de Barcelona se ha realizado en 154 paradas de todas las estaciones de las siguientes líneas, incluyendo las que se encuentran fuera del término municipal: L1, L2, L3, L4, L5, L9, L10 y L11.

Por un lado, el estudio recoge que el 96 % de las estaciones dispone de tornos accesibles y en todas hay máquinas expendedoras con indicador acústico. Por otro, nueve de cada diez estaciones adaptadas están correctamente señalizadas para poder seguir los itinerarios accesibles.

A pesar del buen nivel de accesibilidad, la diagnosis recoge una serie de recomendaciones para llegar a la adaptación universal, de entre las cuales destacan completar la señalización que indica los itinerarios accesibles, instalar un sistema informativo sobre el estado del funcionamiento de los ascensores, instalar pavimento con textura y contraste de color al límite del andén y reducir al mínimo los espacios que dificultan el paso a los vagones.

Mejorar la señalización y el mobiliario en los FGC

Hasta veinte estaciones barcelonesas de Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC) han formado parte del estudio, pertenecientes a las líneas L6, L7, L8, L12, S2 y S6, el 95 % de las cuales están adaptadas. Todas disponen de tornos accesibles, y en diecisiete de las veinte estaciones hay bancos, aunque no tienen apoyabrazos.

Entre las recomendaciones destacan completar la señalización que indica los itinerarios adaptados, evaluar mejoras en los ascensores, revisar los bancos de las estaciones e instalar pavimento con textura y contraste de color al límite del andén para mejorar la seguridad.

Más accesibilidad en Renfe

Aunque el cien por cien de las estaciones de Renfe tienen ascensores, solo el 89 % de estas cumplen todas las necesidades de accesibilidad como, por ejemplo, encaminamientos hacia los ascensores para las personas con discapacidad visual o dispositivos acústicos en las máquinas expendedoras para personas con dificultades auditivas.

La evaluación se ha realizado con el análisis de nuevo de las diez estaciones que hay dentro de la ciudad.

Paradas de tranvía con información audiovisual

El análisis de 26 estaciones del Trambaix y el Trambesòs ha determinado que el 92 % tienen itinerarios accesibles y el cien por cien disponen de un pavimento adaptado para vehículos de movilidad reducida.

La mejora de la accesibilidad exige instalar pantallas en las paradas con información visual y acústica, ahora mismo ninguna tiene, y que todos los andenes con rampa tengan una pendiente inferior al 6 % para facilitar la entrada en los convoyes de las personas con movilidad reducida. Ahora mismo superan este límite once paradas, una cuarta parte.

El urbanismo, reto de la accesibilidad en el bus

Toda la flota de autobuses de la ciudad dispone de rampas de acceso y el 81 % de las paradas tiene pantallas de información visual y acústica.

El estudio realizado en 2.451 paradas de autobús ha detectado que en la mitad hay elementos de mobiliario urbano, como por ejemplo papeleras o semáforos, y también alcorques, que entorpecen el acceso a alguna de las puertas del vehículo o el despliegue de las rampas.

Para garantizar la accesibilidad, el estudio pide respetar el espacio de 1,80 metros de anchura de acera como espacio de paso accesible necesario en las paradas con marquesina, reubicar los elementos de mobiliario urbano que dificultan el acceso a los buses y ampliar las pantallas audiovisuales de información.

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