La nueva Encuesta Sociodemográfica de Barcelona ofrece una fotografía real de la ciudad

Los resultados de la primera Encuesta Sociodemográfica de Barcelona (ESB) permiten estimar con precisión el volumen, el perfil sociodemográfico y las condiciones de vida de los hogares barceloneses y de sus residentes. La encuesta cifra la población real de la ciudad en torno a 1.700.000 personas y detecta una sobreestimación del número de personas de nacionalidad extranjera que registra el padrón municipal.

13/04/2018 20:48h

Redacció

El elemento diferenciador de la ESB es que ofrece una fotografía de la población real del momento más exacta que el padrón, que es un registro administrativo y, por lo tanto, más inmóvil. De esta manera se dispone de una información más fidedigna de la tipología de los hogares y de sus habitantes que permitirá desarrollar unas políticas más efectivas, en especial las relacionadas con la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

La profundidad de la muestra y la triple metodología de las entrevistas (autoadministradas por internet, telefónicas y presenciales) es otra de las características innovadoras de esta encuesta: en total, se consiguió la respuesta completa en 4.578 cuestionarios de viviendas, 4.517 de hogares y 10.415 de personas.

La encuesta ha permitido estudiar el fenómeno del multihogar, las viviendas en las que cohabitan diferentes núcleos de convivencia, con separación de economías y que ocupan áreas diferentes y delimitadas de la vivienda. El multihogar representa el 2,9 % del total de viviendas de la ciudad, aunque en Ciutat Vella el porcentaje sube al 7 %, mientras que en Nou Barris es prácticamente inexistente.

La Encuesta Sociodemográfica de Barcelona es una iniciativa de la Oficina Municipal de Datos en colaboración con el Área de Derechos Sociales, que forma parte del Plan de Estudios Sociológicos 2016-2019. La voluntad es que tenga una periodicidad regular y se lleve a cabo cada cuatro o cinco años.

Algunos resultados

Según la encuesta, en la ciudad hay un total de 727.256 viviendas, en 695.353 de las cuales hay residentes habituales y con una superficie media de 88,8 metros cuadrados. El número de hogares es de 727.687 (1,05 por vivienda), y el de residentes, de 1.682.318 personas (2,36 por hogar). Si se suman las personas que viven en viviendas colectivas, se estima que la población real se sitúa en torno a 1.700.000 personas.

La ESB estima una población ligeramente más joven que el padrón municipal, y también diverge con respecto al número de personas residentes de nacionalidad extranjera: la encuesta registra 197.087, mientras que el padrón registra 288.675. Un 7 % de los residentes de Barcelona dice que lleva menos de dos años viviendo en la ciudad.

La tasa específica de actividad es del 74,4 %, y la de paro, del 12,7 %. De las personas que trabajan, el 77,5 % son asalariadas, de las cuales poco más de una de cada cuatro trabaja en el sector público. Los pensionistas casi suponen una cuarta parte de la población. El 40 % de la ciudadanía tiene estudios universitarios o posuniversitarios, y un 16 % no ha acabado la educación obligatoria. Todos los resultados varían notablemente según los distritos.

La ESB también permite efectuar una buena estimación de la tasa AROPE (acrónimo de la denominación en inglés At Risk of Poverty or Social Exclusion), un indicador estadístico diseñado por la Unión Europea que se calcula a partir de indicadores de proporción de la ciudadanía en riesgo de pobreza, privación material severa o residentes en hogares con intensidad de trabajo muy baja.

La suma de los tres indicadores da como resultado que el 24,4 % de la población se encuentra en situación de riesgo de pobreza o exclusión social, con una incidencia más alta en las mujeres (25,6 %) que en los hombres (23,2 %). Por grupos sociales, los jóvenes de 16 a 24 años (30,1 %) son los que se encuentran en una situación peor, y sobre todo las familias formadas por un solo adulto con hijos a cargo (37,7 %).

La percepción del estado de la salud es bastante bueno, con solo un 4,9 % de la población que afirma que tiene un estado de salud malo o muy malo, tasa que únicamente sube hasta el 21,8 % en la franja de las personas mayores de 75 años. El 12,4 % de la población declara que tiene alguna limitación de su actividad por motivos de salud, si bien solo un 3 % considera que la limitación es grave.