La nueva Rambla, una transformación al servicio de las personas

La propuesta de transformación elaborada por km-ZERO, en la que han participado el vecindario y varias entidades, prevé una serie de medidas culturales, sociales y urbanísticas para volver a hacer de La Rambla un espacio emblemático para la ciudadanía y un símbolo identitario de la ciudad.

02/11/2018 14:36 h

Redacció

Recuperar La Rambla, que los barceloneses y las barcelonesas se la vuelvan a hacer suya, que los vecinos y las vecinas puedan vivirla y disfrutarla, pide una transformación transversal que prevé tanto políticas socioeconómicas como una intervención urbanística que permita diversificar sus usos y mejorar la movilidad.

Por esta razón, el proyecto de transformación que ha liderado km-ZERO, el equipo ganador del concurso de La Rambla, propone estrategias de dinamización social, de promoción cultural y socioeconómicas que complementan y condicionan la reurbanización del paseo.

Más cultura, más vecindario y más proximidad

Las intervenciones se plantean de una manera transversal, que permitan diversificar los usos de La Rambla y recuperarla como un espacio emblemático de la ciudad. Son 53 actuaciones, con un presupuesto previsto de 1,4 millones de euros, planteadas en tres grandes ámbitos: cultura, gentrificación y turismo.

Se prevé poner en marcha un plan de gestión cultural y de equipamientos para proteger y dar visibilidad al patrimonio cultural, paisajístico y patrimonial de La Rambla y promover la creación artística de calidad.

Para gestionar la presión turística, se propone diversificar los usos del paseo ordenando la actividad de los guías turísticos y delimitando espacios específicos de parada. De esta forma, los usos vecinales podrían convivir con los turísticos. Además, para luchar contra la gentrificación, el proyecto de transformación de La Rambla prevé promover el comercio de proximidad, diversificar la actividad económica para que repercuta en los vecinos y las vecinas y llevar a cabo políticas de vivienda.

Más espacio para los peatones

La transformación urbanística complementa las medidas económicas, sociales y culturales del proyecto para recuperar La Rambla. Son actuaciones pensadas para hacer de La Rambla un paseo funcional y confortable que garantice la movilidad en transporte público y los distintos usos por parte de los vecinos y vecinas.

Así, el peatón toma el protagonismo de la nueva Rambla con la ampliación de las aceras y nuevas zonas de estancia bajo los árboles, y también porque el espacio destinado a los vehículos quedará reducido en un solo carril de circulación.

Se crearán tres espacios destacados o singulares, que coinciden con los principales cruces del Gòtic y el Raval y con grandes equipamientos culturales. El primero estará situado a la altura del Palau Moja y del de la Virreina; el segundo, a la altura del Liceu, y el tercero a la del Teatro Principal. Además, con el objetivo de abrir La Rambla al mar, a la altura de las Drassanes se creará un nuevo espacio urbano con áreas de estancia y dos grandes zonas verdes.

Todo las actuaciones seguirán las indicaciones marcadas en el Plan Especial de La Rambla y contribuirán a mejorar la accesibilidad de todo el paseo. Además, para racionalizar el empleo del espacio público, se trabajará en la reordenación de la ubicación de los kioscos y las terrazas.

Se prevé que las obras, en las que se invertirán 35,6 millones de euros, empiecen a finales del 2019 o a principios del 2020, una vez se haya redactado el proyecto ejecutivo y se hayan licitado las obras. Los trabajos se iniciarán en el tramo más próximo al mar (Colón – Santa Madrona) e avanzarán en dirección a la montaña.

El futuro de La Rambla, un proceso cooperativo

Lo que se ha presentado es fruto del trabajo conjunto entre la ciudadanía, la Administración y el equipo técnico, que desde hace meses se reúnen para diseñar un proyecto que permita recuperar La Rambla como paseo y espacio para la vida comunitaria y vecinal.

Se han implicado cuatro grupos cooperativos ciudadanos (GCC), que representan entidades de diferentes ámbitos y sensibilidades y que han trabajado varios aspectos (movimiento, cultura y equipamientos, comunidad y espacio público y economía y trabajo).

El proceso se inició a principios del 2018 y está liderado por el equipo Km-ZERO, entidad ganadora del concurso internacional convocado por el Ayuntamiento de Barcelona para dinamizar y remodelar La Rambla de Barcelona.