Suspensión de nuevas licencias en la calle de Girona y su entorno

Un nuevo plan de usos protegerá al vecindario y la identidad comercial de la Dreta de l'Eixample de la especulación económica que atraerá la transformación de la calle de Girona en un eje pacificado, verde y de uso comunitario. La elaboración de la medida incluye la suspensión de licencias durante un año.

04/02/2019 16:25 h

Redacció

La Dreta de l’Eixample es uno de los barrios con más densidad de población y saturación de tráfico rodado de la ciudad y necesita ampliar sus espacios de encuentro y de uso comunitario, fomentar la movilidad sostenible e incrementar el verde urbano.

La pacificación futura de la calle de Girona pretende ganar el espacio público que necesita este ámbito, pero también puede atraer un tejido comercial perjudicial a los intereses vecinales y provocar que la especulación económica amenace las tiendas de barrio y la permanencia de los vecinos y las vecinas.

Para evitarlo, se elaborará un nuevo plan de usos que regulará la apertura de establecimientos comerciales y de ocio en el entorno de la calle de Girona y del Mercado de la Concepció.

Un comercio de proximidad y diverso

El plan pretende garantizar la identidad y diversidad del comercio del barrio y evitar el impacto que tiene en el descanso y la vida vecinal la proliferación de negocios que saturan el espacio público y generan un exceso de ruido, como por ejemplo bares y restaurantes, actividades musicales y audiovisuales, o la organización de espectáculos.

El área regulada queda delimitada por las calles de Roger de Llúria, el paseo de Sant Joan, la calle de Còrsega, la ronda de Sant Pere y las fachadas de la plaza de Urquinaona que pertenecen al distrito de L’Eixample.

Para desarrollar la medida se ha suspendido durante un año el otorgamiento de nuevas licencias de actividades comerciales y de ocio en la zona con excepción de las que se encontraban en trámite.

Girona, una calle para el vecindario

La calle de Girona se transformará en un eje pacificado y verde con prioridad para los peatones, nuevas zonas de estancia y de juego para las personas mayores y los niños, y mejores conexiones para ir a pie y en bicicleta. El objetivo es fomentar la vida de barrio a pie de calle en un entorno más amable y saludable.

Un grupo impulsor formado por el vecindario, entidades y comerciantes está trabajando desde el territorio la propuesta inicial, que se acabará de definir en un anteproyecto esta primavera.

La actuación se enmarca dentro del proyecto de las Supermanzanas, con las que se quiere recuperar las calles, las plazas y los espacios públicos para el uso de los barceloneses y las barcelonesas. Entre otros, también se están desarrollando las de los barrios de Sant Antoni o de Horta.

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